Guía del Baptisterio Neoniano de Rávena (Italia)

Introducción

El baptisterio neoniano u ortodoxo de Rávena no es sólo uno de los monumentos Patrimonio de la Humanidad de Rávena sino que se considera uno de los edificios paleocristianos más importantes del mundo y, sin duda, el mejor baptisterio de la época.

Mosaicos de la cúpula del Baptisterio Neoniano o de los Ortodoxos de Rávena

Es cierto que nos han llegado total o parcialmente otros baptisterios paleocristianos como los de Antioquía, Constantinopla, Éfeso, Tréveris, Milán, Aquilea y Roma, pero en todos ellos sólo se conservan los muros perimetrales o sólo la planta.

El Baptisterio Neoniano, junto con otros insignes monumentos de arte paleocristiano y bizantino de Rávena está incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1996.

Al Baptisterio Neoniano de Rávena no hay que confundirlo con el cercano Baptisterio Arriano de la misma ciudad.

Baptisterio Neoniano de Rávena

Historia

Libro: ICONOGRAFÍA Y SIMBOLISMO ROMÁNICOEl Baptisterio Neoniano de Rávena se construyó a finales del siglo IV y a comienzos del V, todavía en un momento de vigencia del Imperio Romano de Occidente. El obispo que mandó construirlo fue Orso junto al templo catedralicio que perduró hasta el siglo XVIII.

Lamentablemente la basílica catedral de Orso fue demolida en 1733-34 para dejar espacio a la actual catedral del siglo XVIII. Por tanto el Baptisterio es la única parte que queda de aquel conjunto original.

Interior del baptisterio

Sin embargo al baptisterio de Orso se le llama "Neoniano" porque el obispo Neone, sucesor de Orso, quiso realizar importantes adiciones, especialmente en el interior. En efecto, el obispo Neone hizo decorar con mosaicos la cúpula y las incrustaciones policromadas de su inferior.

El Baptisterio Neoniano también se conoce con el sobrenombre de Baptisterio de los Ortodoxos. Se utiliza para distinguirlo del Baptisterio de los Arrianos, encargado por Teodorico aproximadamente medio siglo después. Y es que en este Baptisterio Neoniano se bautizaron durante varios siglos los catecúmenos que seguirían la religión cristiana trinitaria (la podemos llamar católica, ortodoxa, la oficial después del Concilio de Nicea, etc.) mientras que los ostrogodos arrianos (no trinitarios porque no consideraban a Cristo de condición completamente divina) lo hacían en el baptisterio arriano.

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Mosaico de la procesión de apóstoles

Arquitectura

Exterior

El edificio

El Baptisterio Neoniano de Rávena es un edificio de ladrillos de planta octogonal, con cuatro lóbulos que corresponden a los ábsides, dispuestos en X.

Exterior del edificio

El cuerpo es una torre de planta octogonal que hace la función de linterna (encierra una cúpula visible sólo desde el interior) y se cubre con una cubierta piramidal.

En general es muy sencillo, la única decoración de los muros exteriores es la de los arcos ciegos que terminan en lesenas en la parte superior.

Como sucede en los antiguos edificios de Rávena, el aspecto de baptisterio parece un tanto achaparrado porque está hundido unos tres metros. En su estado original resultaría mucho más esbelto.

Relieve de piedra incrustado

Existe un interesante relieve de piedra incrustado en el exterior del Baptisterio Neoniano de Rávena, que es un fragmento reutilizado de un antiguo sarcófago romano. Representa a un jinete de aspecto marcial, con pelo corto y sin barba, que alza una corona de la victoria.

Relieve de piedra en el exterior

Aunque originalmente esta iconografía pagana ensalzaba la figura del difunto asimilándolo a un general o emperador victorioso, los cristianos reaprovecharon la pieza dándole un nuevo significado. Al situarlo en un baptisterio, la corona de laurel fue reinterpretada como el símbolo del triunfo espiritual de Cristo sobre la muerte y la recompensa celestial que recibe el creyente tras el bautismo.

Piscina bautismal, mármoles, estucos y mosaicos del interior

Piscina bautismal

En el centro de la sala se encuentra la piscina bautismal octogonal, como la planta del baptisterio. No es la original, sino de época renacentista aunque se aprovecharon materiales primigenios. Está recubierta con losas de mármol griego y pórfido. El bautismo paleocristiano se realizaba por inmersión y era impartido por el sacerdote que se encontraba en el púlpito o ambón.

Piscina bautismal

Precisamente, este ambón es la pieza auténtica del siglo V d.C. más destacada y valiosa que sobrevive plenamente integrada en la piscina. Se trata del pequeño escalón o púlpito de mármol al que subía el sacerdote u obispo oficiante para poder impartir el sacramento desde una posición elevada.

Ambón paleocristiano de la piscina bautismal

Los muros interiores presentan una decoración muy rica con mosaicos, estucos e incrustaciones de mármol que determina una atmósfera particularmente evocadora, con un efecto de transformación del material en color.

Decoración interior

El sistema decorativo es complejo, diversificado en técnicas y materiales, y se estructura en tres niveles de abajo hacia arriba:

Nivel bajo de arcos, columnas, mármoles y pórfidos

en el nivel bajo, hay cuatro arcos ciegos sobre columnas, uno a cada lado, en cuyo interior se colocaron losas de pórfido y mármol verde dentro de figuras geométricas. Las arquivoltas están ocupadas por mosaicos que representan racimos fitomórficos de vides y figuras humanas. También hay, encima de los nichos, cuatro inscripciones en latín, tres de ellas con referencias a pasajes bíblicos.

Decoración de mámol verde y pórfido

En la zona basal del baptisterio también se exhiben tres valiosas piezas históricas. Destaca la cruz de bronce del siglo VII que, por encargo del obispo Teodoro, coronaba originalmente el tejado del edificio hasta su traslado al interior en 1963. Junto a ella, el espacio custodia un altar de piedra datado en el siglo VI y un vaso romano de mármol que reposa sobre un capitel del siglo V.

Cruz de bronce del siglo VII en el interior del Baptisterio Neoniano

Los estucos del nivel de los ventanales

En el segundo nivel del Baptisterio Neoniano de Rávena encontramos ocho arcos, uno a cada lado, que a su vez contienen tres arcos menores cada uno. El central está ocupado por una ventana, mientras que los dos laterales llevan relieves de 16 personajes hechos en estuco que representan tanto los profetas mayores como los menores, junto a grandes veneras y grupos de animales simbólicos o pasajes bíblicos.

Por desgracia, esta interesante colección escultórica en estuco, sufrió una destrucción parcial en 1884 por considerarlos muy posteriores al resto del baptisterio y sin valor histórico. Como consecuencia de este error de apreciación, se raspó la decoración vegetal.

Estucos con relieves de profetas, veneras y otros temas

Las figuras principales (profetas alojados en edículos, algunos animales simbólicos y determinadas escenas figurativas) no desaparecieron completamente. En muchos casos permanecieron in situ, aunque sufrieron limpiezas, pérdidas parciales y, sobre todo, la desaparición de casi toda su policromía.

Con el avance de las técnicas arqueológicas, los expertos se dieron cuenta de la tragedia que había supuesto la agresión efectuada en 1884. La confirmación definitiva llegó en 1917.

Detalle de los estucos

Durante unas inspecciones técnicas dirigidas por el superintendente Giuseppe Gerola, se halló un fragmento de una cornisa de estuco insertada en la estructura arquitectónica que demostró de manera irrefutable que esta decoración pertenecía a la fase original del edificio (la fase impulsada por el obispo Neón en el siglo V).

Los mosaicos paleocristianos bajo la cúpula

Aunque suelen pasar más desapercibidos que los de la cúpula, que luego describiremos, hay que fijarse en el piso de mosaicos paleocristianos que hay encima del nivel de los ventanales.

Mosaico con la iconografía conocida como "Etimasía"

Se divide en 8 sectores. En cada sector se representó una exedra con dos pequeños pórticos. En el interior de los pórticos se encuentran algunas escenas simbólicas: los jardines que aluden al Paraíso, cuatro tronos con la cruz, que hacen referencia a la Etimasía, escaños vacíos y altares con el Evangelio abierto.

Mosaico paloecristiano simbólico con tronos, veneras y un Evangelio

La cúpula y sus magníficos mosaicos paleocristianos

El tercer nivel corresponde a la cúpula, enteramente decorada con mosaicos de composición radial.

Mosaicos de la cupula del bapstisterio

En el centro, hay un medallón con el Bautismo de Cristo. San Juan Bautista, con piel de camello y portando una cruz, coloca una pátera cerca de la cabeza de Jesús, aunque originalmente tenía que poner la mano directamente sobre la cabeza de Cristo, como era costumbre (impositio manus). La posterior inserción de la pátera se evidencia en el color más claro de las teselas y es una adición moderna. El Espíritu Santo en forma de paloma desciende verticalmente.

Mosaico del Bautismo de Cristo: es el gran protagonista del Baptisterio Neoniano de Rávena

Cristo lleva cabello largo y barba y está sumergido en el río Jordán hasta la cintura. A la derecha se encuentra la personificación del río Jordán en forma de hombre de cabellos y barba blanca que lleva una rama de árbol y un lienzo para secar al recién bautizado.

Mosaico con las personificación del río Jordán

Aunque ya el arte paleocristiano comienza a separarse del realismo pagano, todavía hay una cierta estética naturalista: las rocas, las plantas, los cuerpos sólidos llenos de musculatura y volumen. También hay algunos efectos de luz muy interesantes: la transparencia del agua y el brillo del cuerpo mojado de Cristo: muy difíciles de reproducir con mosaico.

En el círculo del medio está la procesión de los doce apóstoles con inscripciones identificativas en dos grupos, encabezadas por Pedro (anciano, de pelo blanco) y Pablo (calvo, con barba). Llevan una corona con las manos cubiertas por el palio, según una costumbre típica de las cortes orientales.

Apóstoles representados en los mosaicos paleocristianos del Baptisterio de los Ortodoxos de Rávena

Las altísimas hojas de acanto, atribuibles a los fantásticos candelabros del tercer y cuarto estilos de la pintura pompeyana, marcan el ritmo de la procesión de los santos.

En cuanto al cromatismo de las teselas empleadas, podemos decir que es de una enorme variedad de tonos. Destacan por su belleza y por su simbolismo vinculado a la luz de la divinidad las de oro, además de colores intensos como el azul oscuro y el azul celeste, el rojo y el verde, pero también se emplearon otros colores de tonalidades oscuras para las sombras proyectadas en el suelo y los degradados de los volúmenes de los personajes.

Teselas doradas hechas con oro auténtico


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