Guía de la Basílica de Notre-Dame-du-Port de Clermont-Ferrand, Francia
La basílica de Notre-Dame-du-Port se encuentra en el barrio de "Le Port" (El Puerto), en el corazón de Clermont Ferrand.
Aunque carece de vías fluviales, es desde la Edad Media un distrito mercantil y cosmopolita, donde se almacenaba la mercancía que entraba en la ciudad por la desaparecida Puerta Real.
Debido a la falta de documentos precisos,
los orígenes del edificio son poco conocidos. Según
la tradición, el templo primitivo se remonta al siglo
VI, cuando el obispo de Clermont Saint Avit funda una primera
iglesia sobre un manantial milagroso. Ésta fue quemada
y devastada por los normandos en el siglo IX y reconstruida
poco después por el obispo Sigon, que hizo suya la misión
de restaurar los templos auverneses tras los asedios. El obispo
Esteban II, de nuevo intentando legitimar el poder de la Iglesia
sobre los condes de Auvernia, emprende nuevas reformas en el
siglo X.
El templo actual se debió iniciar en el primer cuarto
del siglo XII.

En el siglo XV, fue necesario realizar obras en el tejado. En 1490, un terremoto causó graves daños. Un campanario revestido de pizarra sustituyó a la torre del crucero, que se había derrumbado.
Durante los siglos XVII y XVIII, la basílica floreció gracias a la procesión anual dedicada a la Virgen Negra, ya que, según la leyenda, la imagen fue encontrada en el manantial sobre el que se construyó la iglesia primitiva o cripta. La veneración de la estatua de la cripta, conocida como Notre-Dame-Souterraine (Nuestra Señora Subterránea), creció enormemente a partir de mayo de 1614, cuando fue sacada en procesión por toda la ciudad para pedir clemencia tras el riguroso invierno y la incipiente escasez de alimentos. Se realizaron entonces obras para facilitar el acceso a la cripta; las dos capillas del transepto se eliminaron y se colocaron escaleras abiertas para facilitar el flujo de peregrinos, cada vez mayor.

Gracias a las donaciones de los peregrinos, la iglesia adquirió una rica colección de obras de los mejores maestros, que aún se pueden apreciar in situ: una Virgen con el Niño en brazos (siglo XIV), la Anunciación de Philippe de Champaigne (1643), pinturas de Jean Restout (siglo XVIII), etc.
La Revolución Francesa detuvo el desarrollo de la iglesia, e incluso fue propuesta para ser demolida y construir un mercado en su lugar. Una petición ciudadana salvó la iglesia, que habría perdido sus campanarios, su tejado y gran parte de su mobiliario durante los ataques revolucionarios.

Durante el siglo XIX, varios arquitectos llevaron a cabo obras de restauración en el edificio. En 1823, Agnan Ratoin comenzó a construir el nuevo campanario oeste, utilizando ahora la citada piedra de Volvic, en un estilo discordante con el resto del edificio.
Tras su inclusión en la primera lista de monumentos históricos franceses en 1840, la basílica de Notre-Dame-du-Port de Clermont-Ferrand fue nuevamente restaurada en 1843. Se reconstruyó la torre del crucero a partir de planos antiguos, así como el acceso a la cripta desde la nave, aunque se cometió el error de sustituir las tejas originales por losas volcánicas.

Tras su elevación al rango de Basílica Menor en 1881, se decidió actuar sobre la totalidad del complejo, con obras que han durado hasta bien entrado el siglo XXI: se reinstalaron las tejas románicas, se encalaron los interiores, se lavó la piedra y se restauraron las capillas. Las obras de la cripta y la sacristía, realizadas en 2021, marcan la finalización del proyecto de restauración.

Con nueve siglos de historia, la basílica de Clermont-Ferrand es un monumento de renombre internacional. Fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO el 2 de diciembre de 1998, como parte de los Caminos de Santiago de Compostela en Francia.

Arquitectura
La iglesia actual se erigió a partir de los años 1120-1130 en una única etapa constructiva, lo que explica su aspecto homogéneo y su marcado carácter románico. Inspirará otras iglesias de la diócesis de Clermont, como las de Saint Nectaire, Issoire y Saint-Saturnin.

El material principal es la piedra arcosa rubia, una arenisca feldespática que procede de las canteras de Montpeyroux. Su color claro contrasta enormemente con la negrura de la vecina Catedral de la Asunción, levantada con la piedra volcánica de Volvic, cuyo uso se popularizaría en el siglo venidero.

De medianas dimensiones, con 45 metros de largo por 25 de ancho por 18 de alto; la Basílica de Notre-Dame-du-Port de Clermont Ferrand tiene actualmente planta de cruz latina, con tres naves principales, transepto acusado en planta con un absidiolo de planta semicircular en cada uno de sus brazos. La cabecera tiene capilla principal rodeada por una girola y cuatro capillas radiales también de planta semicircular.

Exterior
Admirable es su exterior, sobre todo la disposición de los volúmenes que aprecian desde el este, que se extiende, en sucesivas gradaciones como si de una cascada se tratara, desde las capillas radiales, la capilla principal, el macizo barlongo hasta el campanario octogonal. Numerosos elementos decorativos refuerzan esta soberbia composición, destacando los mosaicos de piedra de lava que refulgen sobre la arcosa blanca.

La decoración escultórica de la portada sur, sencilla, resultó dañada durante la Revolución Francesa. Presiden las jambas el profeta Isaías a la izquierda y San Juan Bautista a la derecha.

Sobre ellos, en el dintel a dos aguas, se desarrollan las escenas de la Adoración, la Presentación en el Templo y el Bautismo de Cristo. En el tímpano circular vemos a Cristo rodeado por dos serafines, y a los pies de su trono, el león de San Marcos y el toro de San Lucas.

Interior
La nave central está dividida en seis tramos y cubierta por una bóveda de medio cañón lisa sin arcos fajones. Está flanqueada por dos naves laterales separadas entre sí por arcos formeros muy elevados que gravitan sobre pilares de sección cuadrada con una semicolumna en cada cara. Encima de estos formeros están los vanos que comunican las tribunas construidas sobre las naves laterales con la nave central. Estas naves laterales se cubren, a su vez, con bóvedas de arista.

Como dijimos anteriormente, en los dos brazos del transepto se abren sendas capillas semicirculares. Encima del transepto, pero más corto que él, se elevan las tres bóvedas del característico macizo barlongo (las dos laterales de medio cañón y la central una cúpula sobre trompas).

El coro está delimitado por grandes columnas y está rodeado por un deambulatorio con cuatro capillas radiales.

Uno de los grandes alicientes de visitar la Basílica de Notre-Dame-du-Port de Clermont Ferrand es el conjunto de sus capiteles historiados. Concretamente cuenta con un total de 320 capiteles, de los cuales 176 se encuentran en el interior, con motivos vegetales o zoomorfos en su mayoría.

Es precisamente en la arquería que separa la capilla central de la girola donde se encuentran los capiteles más notables. Concretamente, cuatro de ellos son historiados y son de una enorme importancia iconográfica. A saber:
Capitel de las psicomaquias. En las caras se representan los combates entre virtudes y vicios como la caridad contra la avaricia o la ira. También aparece una inscripción alusiva al donante.

Capitel de de los anuncios o del Ciclo de la Natividad. En las cuatro caras se esculpieron los pasajes neotestamentarios del anuncio de su paternidad a Zacarías, la Anunciación a María, el Sueño de San José y la Visitación.

Capitel del Pecado Original. En él se ve el momento del Pecado Original de Adán y Eva. Luego Cristo muestra un libro con una inscripción que indica que Adán ya ha pecado y se ha hecho igual a los hombres pecadores. También aparece la expulsión del paraíso por un ángel y, por último, un personaje alado que podría ser la personificación de dicho paraíso.

Capitel de la Asunción de la Virgen. Una de las caras muestra un ángel anunciador con un olifante. Otra lleva representados a ángeles que abren las puertas del Cielo a María. Tras las puertas se ve el arca de la alianza. Luego, tenemos el momento en que Cristo recoge el alma de su madre junto a dos ángeles turiferarios que llevan libros abiertos con la inscripción: MARÍA HONRADA EN EL CIELO. Finalmente, la cuarta cara muestra un ángel con una inscripción de contenido controvertido que podría aludir a la ayuda de María para inscribir a los hombres en el Libro de la Vida.
