Guía monumental (arte e historia) de Benicarló, Castellón
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| Benicarló | ||
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| Bajo Maestrazgo | ||
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Introducción a la guía de arte (monumentos y rutas) de Benicarló, Castellón
La
localidad de Benicarló está situado en la costa
norte provincia de Castellón en la Comunidad Valenciana.
Se encuentra la comarca del Bajo Maestrazgo, a 71 km. de Castellón
de la Plana. Es una localidad marinera y con huerta afamada, cuyo
producto estrella es la alcachofa, cultivada ya desde época
árabe. Aparte de su patrimonio monumental, cuenta con un rico
patrimonio natural como las islas Columbretes o la Sierra de Irta.
La población según el INE 2007 es de 25.248 habitantes.
Benicarló tiene raíces muy antiguas, anteriomente a la llegada de los íberos y ya con estos en pleno auge cultural como se puede comprobar en los yacimientos arqueológicos de La Tossa y de El Puig de la Nau, ambos situados dentro del término municipal de esta ciudad. Transcurrido la romanización y la etapa visigótica, los árabes se establecen aquí durante más de quinientos años, lo que ha dejado una gran huella en la población, como la vocación agricultora. Entre otros momentos importantes, la Revuelta de las Germanías en el siglo XVI fue aquí muy intensamente vivida.
Monumentos del casco antiguo de Benicarló, Castellón
El
recorrido monumental por Benicarló transcurre cercano al mar
y al puerto pesquero y deportivo. En el casco antiguo encontramos
los edificios civiles más representativos, casas que fueron
particulares, como la Casa de la Baronesa, Monumento Histórico-Artístico,
que es la sede del Ayuntamiento actual, y está construida en
estilo renacentista.
La Casa Bosch responde a los modelos modernistas, y es hoy edificio Bancaixa. Otro edificio importante de carácter privado es la Casa del Marqués de Benicarló, construida en el último cuarto del siglo XVIII por D. Joaquín Miquel Lluís, sobre lo que fue la antigua casa de la Encomienda, sede del Comendador de la Orden de Montesa. La casa se organiza a partir de un gran zaguán con doble altura y galería de distribución a la que se sube por la escalera principal. Consta de planta baja con entresuelo, planta noble y andana. En la parte posterior hay un huerto-jardín posterior. La cocina está decorada con azulejos de la fábrica del Conde de Aranda de Alcora.
Otro edificio interesante es la Antigua Prisión, que es actualmente la sede del Museo Arqueológico Municipal.
En cuanto a sus edificios de carácter religioso, destacan:
Capilla del Cristo del Mar
La
Capilla del Cristo del Mar o Iglesia de San Pedro. Muy cerca del puerto,
popularmente llamada "la Ermita del Cristo del Mar", su
Cristo siempre ha sido objeto de profunda devoción en Benicarló,
ya que es acreedora de gran número de milagros.
Fue inaugurada en 1924 sobre las ruinas de una ermita medieval. El estilo del edificio es historicista, un revival de elementos románicos, bizantinos y mudéjares.
Iglesia de San Bartolomé
La iglesia Parroquial de San Bartolomé es el gran monumento de la ciudad. Se construyó en el siglo siglo XVIII (1724-1743) aprovechando parte de los muros de la iglesia precedente. Su fachada barroca es monumental en dos cuerpos, de piedra, con portada enmarcada por columnas salomónicas. En la hornacina superior aparece la imagen del Santo Patrono. La torre campanario es de planta octogonal y muy alta, tiene cuatro cuerpos, está construida con grandes bloques de piedra labrada.
La planta de la iglesisa es de una sola nave con capillas laterales, destacando la de San Antonio Abad y la de la Vírgen del Carmen, y el crucero se corona con una gran cúpula. Entre los tesoros de la iglesia se encuentran una cruz procesional gótica del siglo XV, una tabla de la Mare de Deu del Remei de principios del siglo XVI, la talla de un Nazareno de José Esteve Bonet, y una pintura de la Virgen y el Niño del Retablo está atribuida al Vicente Maçip.
Convento de San Francisco
El convento de San Francisco fue construido alrededor de 1578. En un principio estaba en las afueras de la ciudad, pero hoy ha quedado englobado en el casco urbano (en la actual calle San Francisco). La Iglesia conserva su estructura original del SXVI, aunque se reformó en el siglo XVIII, tiene una sola nave, sin capillas laterales, y claustro sencillo. La fachada es barroca, termina en una cornisa de línea quebrada, con espadaña de piedra como remate. Pináculos redondos o piramidales completan los adornos superiores.
Ermita de San Gregorio
La ermita de San Gregorio se halla a dos kilómetros y medio de la población. Es una ermita de antiguo origen y se desconoce el momento de su construcción aunque su estilo corresponde al gótico tardío. Tiene un amplio pórtico formado por cinco arcos de piedra labrada. En el interior se guarda la talla de San Gregorio, en madera policromada, posiblemente del primer tercio del siglo XVI. Anualmente cada 9 de mayo, se realiza aquí la romería del Santo.
A las afueras de Benicarló
En las afueras de la población, se encuentran dos yacimientos arqueológicos interesantes, que pudieron ser el germen de la ciudad actual:
Poblado ibérico del Puig de la Nau. Sobre una colina al norte de Benicarló, junto al cauce del barranco de Aguaoliva, límite natural entre Vinaroz y Benicarló. El poblado se abandonó antes del siglo III a. C., sus calles se adaptan al relieve de la montaña, y estaba amurallado. Todavía se pueden ver los altos muros de estas primeras viviendas.
Poblado ibérico de la Tossa. Situado en la cima de la montaña de La Tossa, al oeste de Benicarló, en el límite con la vecina Cálig. Al pie de la Tossa fue descubierta en el año 1941 la Necrópolis del Bovalar, cuyos ajuares recuerdan los objetos hallados en la necrópolis de El Puig de la Nao. Se llega por la carretera comarcal CS.V-5802, Vinaròs-Càlig. Para visitarlo hay que contactar con el Museo de la Ciudad en el Centro Cultural del Convento de San Francisco, Plaza de la Paz, número 2.
(Autora del texto del artículo/colaboradora
de ARTEGUIAS:
Natalia Molinos Navarro)