Guía de la Catedral de Barcelona
Introducción
La
catedral de Barcelona -monumento histórico artístico
desde 1929- suele estar bastante eclipsada por otros edificios
de la capital barcelonesa, especialmente por la Sagrada Familia
y en menor grado por la Basílica de Santa María
del Mar.
Sin embargo, como veremos a continuación, es un apreciable templo medieval con muchas sorpresas por ofrecer.
El solar donde se yergue la actual catedral de Barcelona -con la advocación de la Santa Cruz y Santa Eulalia- es, como es habitual, un lugar con muchos siglos y edificios a sus espaldas.

Se sabe por documentos y por excavaciones arqueológicas que aquí se construyeron una basílica paleocristiana, otra prerrománica (probablemente visigoda), otra más románica y, por último, la catedral gótica actual.

Este último edificio se inició a finales del siglo XIII (1298) en tiempo del rey Jaime II el Justo para terminarse después de 150 años en el siglo XV.

Arquitectura
Es un templo propio del llamado Gótico Mediterráneo, originado en el sur de Francia, no en el norte como estamos acostumbrados a pensar. Ésta es la razón de su estructura interior que no alcanza las alturas ni la desmaterialización de los muros como presupone la arquitectura gótica de la Isla de Francia.

Dispone de una planta de tres naves, transepto ligeramente marcado en planta para constituir una planta de cruz latina, capilla mayor rodeada de una girola con nueve capillas radiales. También las naves laterales sirvieron para abrir un gran número de capillas en sus costados que terminaron por neutralizar la citada planta de cruz. El templo tiene una longitud total de 90 metros y una anchura de 40.

Interior del templo catedralicio
Cuando se accede al interior de la catedral de Barcelona se aprecia la espaciosidad del edificio a pesar de no tener una altura desmedida. Esta sensación es consecuencia de que las tres naves tienen parecida altura, aunque la central tiene doble anchura que las laterales.

En sentido estricto, es fácil comprobar que la nave central es más alta que la laterales, aunque no en demasía, pero sí lo suficiente para que los constructores pudieran crear un pequeño piso de triforio y, por encima, un mínimo claristorio con pequeños rosetones de iluminación.
Las bóvedas de las naves son de crucería cuatripartita cuyos nervios se apoyan en pilares fasciculados. Una de las particularidades de la estructura interior de la catedral de Barcelona es que los arcos formeros son de medio punto, no apuntados como es norma en el gótico.

Otro de los hechos singulares de la seo barcelonesa es que por encima de las bóvedas de las capillas laterales se tramos de tribunas abovedadas, lo que añade la sensación de mucha mayor anchura y de contar con cinco naves en lugar de tres.

El visitante hará bien en poner atención en las claves de las bóvedas pues están esculpidas con distintos motivos y en general son espectaculares.

Además de la arquitectura y escultura interior, la catedral de Barcelona sobresale especialmente por su magnífica colección de retablos, ubicados en las capillas laterales del templo.

También el coro con sus sitiales de madera esculpida es sobresaliente. Fue realizado a comienzos del siglo XIV.

Exterior del templo catedralicio
Quizás, una de las razones por las que la de Barcelona no es de las más conocidas de entre las españolas sea porque se encuentra muy agobiada por calles y viviendas alrededor salvo por la fachada occidental.

Las puertas
La espectacular fachada principal -la oeste- es obra historicista neogótica de finales del siglo XIX y comienzos del XX, pues la original no estaba terminada y ofrecía un aspecto ciertamente decepcionante, muy alejado de las formas que estamos acostumbrados a ver en las catedrales bajomedievales europeas. También es de este momento la construcción las dos torres laterales que conforman la llamada "fachada armónica".

Estas obras se llevaron a cabo en el marco de la Exposición Universal celebrada en Barcelona en 1888. Y es que un año antes, en 1887, el empresario Manuel Girona se ofreció a sufragar la obra que embelleciera este lugar tan emblemático de cualquier catedral. El concurso lo ganó el arquitecto titular de la catedral Josep Oriol Mestres que presentó un proyecto basado en las trazas realizadas por Carles Galtés de Ruan en 1408.
Años después (entre 1906 y 1913), se añadió otra estructura neogótica. Nos referimos al cimborrio diseñado por el arquitecto Augusto Font Carreras, que se alza nada menos que a una altura de 70 metros y se construyó no sobre el crucero, lo que era normal en la arquitectura medieval, sino a los pies.

Portada de San Ivo
La llamada puerta de San Ivo se abre en el extremo del brazo norte del transepto. Se considera la más antigua (finales del siglo XIII) y fue durante mucho tiempo la entrada principal a la catedral.

En el tímpano se encuentra una imagen de Santa Eulalia atribuida a la escuela de Jaume Cascalls de finales del siglo XIV. También hay varios relieves en los laterales.

Puerta de la Piedad
Se trata de una puerta de entrada desde el exterior
al costado este del claustro. Es una estructura gótica
flamígera con arco conopial y en el tímpano hay
una Piedad que es la reproducción del original en madera
que se encuentra en el museo de la catedral.
La catedral cuenta con dos puertas más, la de Santa Eulalia
y la de Santa Lucía.

El claustro
El claustro gótico que ha llegado a nuestros días se ubica en el mismo lugar en que se encontraba el románico y se finalizó en 1448. Precisamente se creyó durante bastante tiempo que la puerta del claustro había sido la portada principal de la catedral románica trasladada y reaprovechada en este nuevo lugar.

En la actualidad se piense que esta puerta era una de las laterales de la catedral, siendo levantada por un taller de origen italiano.

El material en que se levantó es mármol blanco. Sus arquivoltas son apuntadas y son destacables los capiteles de uno de los lados donde se esculpieron escenas bíblicas (El ciclo de Job, la Anunciación) y combates entre guerreros y animales. Es fechable entre los siglos XIII o XIV.

El resto del claustro cuenta con cuatro pandas abiertas al patio central mediante grandes arcos apuntados, algunos con tracerías. Este lugar es muy frecuentado por todo tipo de turistas pues buscan realizar fotografías a las trece ocas que pasean por el citado patio.

La razón de la existencia de estas aves que se cuenta que Santa Eulalia se dedicaba al cuidado de ocas y que murió mártir a la edad de 13 años.