Guía de la Colegiata de Saint-Salvi de Albi, Francia
Introducción
No cabe duda que el principal aliciente monumental de la ciudad
occitana de Albi es su famosa catedral de Santa Cecilia. Por ello,
la colegiata de Saint-Salvi que está a muy poca distancia
suele pasar desapercibida y nosotros queremos ocuparnos de ella.
La colegiata de Saint-Salvi de Albi está documentada desde el siglo X, centuria ésta y la siguiente de gran crecimiento de la ciudad durante las que se generó una importante población de la que todavía da muestras la topografía urbana del centro histórico de la urbe.

La visita a este templo medieval ofrece el doble aliciente de conocer su templo colegial y también parte del claustro que salvó de la destrucción.

Largo proceso constructivo
Como veremos, la iglesia actual de la Colegiata de Saint-Salvi de Albi presenta una arquitectura compleja, reflejo de las diferentes etapas constructivas que ha sufrido el edificio.

Las partes más antiguas que se conservan se han fechado en el siglo XI y se sitúan en la base de la torre norte, donde se aprecian los arcos y lesenas de tradición lombarda características del primer románico meridional.
Entre los años 1100 y 1120 se llevó a cabo una remodelación que permitió la erección de un cuerpo de tres naves de siete tramos y una longitud total de 67 metros, siendo el edificio románico albigense más grande que sobrevivió hasta el siglo XXI.

Las bóvedas primitivas de la nave tienen una altura de 16 metros, frente a los 11 metros que tienen las laterales. Los vanos ubicados en el lado oeste conservan algunos de los soportes románicos del siglo XII, pilares cruciformes que descansan sobre tambores circulares, típicos de principios del siglo XII de Rouergue y Toulouse.
En la iglesia románica, la portada se abría al oeste, pero este acceso ha quedado oculto desde el siglo XIV, cuando se construyeron otros edificios próximos. La puerta norte, modificada en época moderna, presenta restos de una ornamentación escultórica de gran calidad.

Entre 1220 y 1240 se llevó a cabo una elevación del campanario norte que podemos identificar por una serie de arcos apuntados con intradós trilobulado.

En el siglo XIV se construyeron varias capillas laterales a lo largo de toda la nave, y el campanario norte fue rematado por un torreón cuadrado realizado con ladrillos, coronado por una torre vigía cilíndrica almenada.
Tras la crisis de los años 1350-1450, periodo en el que la región sufre una grave crisis motivada por acontecimientos bélicos y la peste, se realizan importantes obras. Se reanudan en este momento la construcción del cuerpo de naves, el transepto y la cabecera. En el transepto, se eleva una piso de ladrillo sobre el de piedra y se abre un largo vanos apuntado gótico con tracerías. También se sustituye el ábside central románico que era de planta semicircular por uno nuevo poligonal de ladrillo con grandes contrafuertes en los vértices y rasgados ventanales como el citado del transepto. Afortunadamente se conserva en buen estado aunque restaurado el ábside lateral sur románico articulado verticalmente mediante columnas entregas creando paños con ventanas hoy cegadas.

Durante los siglos XVI y XVII, nuevas dificultades socioeconómicas y políticas, pararon las obras de remodelación, que se reanudaron a inicios del siglo XVIII. Así, en ese momento se excavó la cripta, donde se albergan los restos de San Salvio, patrono de la iglesia. Además, se completaron los últimos tramos de la nave, inacabados desde el siglo XV. Las bóvedas se terminaron en 1737.
Durante la Revolución Francesa, el templo sufrió muchos estragos, siendo transformado en almacén hacia la mitad del siglo XIX. Cuando se retomó el culto en el edificio, se llevaron a cabo nuevas modificaciones, reconstruyéndose las cubiertas y los contrafuertes, así como la renovación del interior del edificio. Así, podemos comprobar cómo la iglesia ha sufrido un gran número de modificaciones a lo largo de los siglos, pudiendo observarse esos cambios y distintos estilos a día de hoy en el templo.

Arquitectura
Tras todo este rosario de intervenciones, Saint-Salvi de Albi es un templo con planta de de tres naves de siete tramos, transepto no señalado en planta y cabecera de tres ábsides, los dos laterales románicos de planta semicircular y el central gótico de planta poligonal.

Las citadas naves se cubren con bóvedas de crucería al igual que los brazos del transepto y el crucero. Al ser la nave central bastante más alta que las laterales, existe un claristorio con un ventanal de tipo portada en cada tramo por encima del arco formero correspondiente.

También es de crucería la bóveda del ábside central. Los absidiolos laterales tienen bóveda de cuarto de esfera. El ábside norte está hoy tapado al exterior.
Los pilares de sustentación y división de las tres plantas son de sección cruciforme con semicolumnas en cada cara. Se encargan de soportar el peso de los arcos formeros y perpiaños que son apuntados.

Las citadas columnas de los pilares están encapitelados y sus cestas ofrecen un amplio repertorio iconográfico.

Pero hay que ser muy precavidos a la hora de su observación e interpretación porque advertimos que muchos de ellos son inventos historicistas a imitación de los auténticos románicos.

Una de las puertas que tuvo la colegiata la podemos todavía observar en la fachada septentrional aunque en época moderna se incorporó inoportunamente otra en su centro con un frontón clasicista. De la puerta románica se pueden ver todavía las arquivoltas de medio punto ligeramente peraltadas, su chambrana y dos de sus columnas con los respectivos capiteles vegetales.

Conviene mencionar, además, que la colegiata de Saint-Salvi tiene un patrimonio mueble de considerable importancia, como un conjunto de esculturas de realización local datadas a finales de la Edad Media (una Piedad, un Calvario, un Cristo con ataduras, etc.). El mobiliario de la iglesia se completa con tres retablos fechados en el siglo XVIII, así como algunas pinturas, entre los que destacan seis grandes lienzos donados hacia el año 1725.
Claustro
Por otra parte, en el lado sur de la colegiata había un claustro. Tres de sus galerías fueron destruidas durante la Revolución Francesa, conservándose sólo en la actualidad la galería sur y parte de la norte.

Construido a partir del año 1270 bajo la dirección de Vidal de Malvesi, presenta formas románicas, como los arcos de medio punto, pero también elementos góticos, como los capiteles si bien los motivos zoomorfos representados remiten a una clara influencia románica.

El jardín del claustro es un retiro de tranquilidad ubicado en el corazón de la ciudad de Albi. Junto a la cabecera de la colegiata se aprecian las antiguas residencias de los canónigos, que fueron abandonadas para tal función en el siglo XV.

En la panda norte existe un arcosolio gótico para la tumba de Vidal de Malvezi, principal promotor del claustro.
