La Colegiata de Calatayud. Santa María
La
visita a Calatayud es siempre una sorpresa para el buscador de
arte y patrimonio pues sus calles están repletas de ello,
especialmente de estilo mudéjar aragonés.
El monumento más célebre es la Colegiata de Santa María la Mayor de Calatayud que se asienta sobre la antigua mezquita mora de la antigua "Kalat Ayub".
Tras la reconquista de 1120 debió construirse un templo que fue consagrado en 1249, pero del que no queda nada.
El edificio actual es mayoritariamente de principios del siglo XVII. Tiene tres naves de igual altura y crucero.
La portada es una magnífica muestra del plateresco aragonés, concebida a modo de retablo y labrada en alabastro.
De
la fábrica mudéjar del templo (siglos XIV y XV)
se conservan:
Lo
más antiguo de estilo mudéjar son el claustro y
sala capitular, con fábrica de ladrillo, que muestran gran
sobriedad en su estructura y decoración.
Cabecera
La cabecera mudéjar presenta ábside poligonal generado por dos cuerpos superpuestos que pertenecen a épocas distintas.
La
parte baja es, lógicamente, la más antigua -de los
siglos XIII o XIV- y tiene planta de siete segmentos, mostrando
en sus muros vanos agudos que insinúan las formas túmidas
almohades además de varios frisos de esquinilla, ajedrezado,
ladrillos en sardinel y aspas entrelazadas.
El cuerpo superior del ábside presenta sólo cinco caras. Pertenece al siglo XVI y muestra relieves y formas típicas de esta época como arcos triples concéntricos de medio punto, red de rombos y cornisa de ménsulas apiramidadas.
La torre campanario
La
torre campanario es del siglo XVI, de estilo mudéjar que
entronca -esta vez no con el románico o el gótico-
sino con el estilo renacentista. Mide 68 metros de altura y consta
de dos torres de planta octogonal embutidas una dentro de la otra
que se van estrechando a medida que gana altura. Exteriormente
cuenta con pilastras en sus aristas a modo de contrafuertes y
frisos de diversa decoración mural de ladrillo, además
de vanos de medio punto.
Junto con el de San Andrés, también de Calatayud, se le considera el mejor campanario mudéjar renacentista de Aragón.
La Colegiata de Calatayud fue declarada Monumento Nacional en el año 1884 y su mudéjar, Patrimonio de la Humanidad en diciembre de 2001.