Colegiata de Gandía
Gandía,
como otras muchas poblaciones del litoral mediterráneo, cuenta
con un patrimonio monumental de gran valía, que frecuentemente
es ignorado e incluso desconocido para los miles de turistas que visitan
sus playas.
En concreto Gandía está declarada como Conjunto Histórico Artístico por construcciones tan importantes como el Palacio Ducal y el Hospital de San Marcos.
Nos centramos aquí en uno de los edificios emblemáticos de esta ciudad valenciana, su colegiata de Santa María.
La
Colegiata de Santa María de Gandía debió edificarse
en los últimos años del siglo XIV y primeros del XV
como un templo gótico de una única y anchísima
nave de nueve tramos cubiertos con bóveda de crucería
sencilla, completada con capillas laterales cuadradas entre los contrafuertes
(al modo de gótico genuinamente mediterráneo) unida
a una cabecera cuadrada.
A
comienzos del siglo XVI (1500-1507) el templo se amplió por
los pies construyéndose cuatro tramos más.
Durante la Guerra Civil Española la Colegiata de Gandía sufrió una parcial destrucción y la cabecera cuadrada original se sustituyó por la actual neogótica de planta poligonal.
A pesar de la pérdida de la cabecera y del deterioro de la puerta occidental, la colegiata de Gandía es un magnífico monumento gótico con muchos alicientes.
Exteriormente, es de gran sobriedad. Presenta un rítmico juego de contrafuertes entre los que se intercalan óculos con distintas tracerías, como únicos vanos de iluminación lateral. También hay que fijarse en las magníficas gárgolas, algunas de tamaño y expresividad soberbias.
La
puerta principal es la meridional. Es llamada "Puerta de Santa
María o del Mercado". Fue abierta en el primer periodo
de construcción (finales del siglo XIV o comienzos del XV)
por lo que es un notable ejemplar gótico similar al la puerta
del capítulo de la Catedral de Valencia.
Tiene arquivoltas muy apuntadas rematada en un agudo gablete. Una de las arquivoltas lleva estatuas de ángeles músicos de buena factura.
Otra portada muy similar a ésta debió existir en el hastial occidental antes de las obras de ampliación del siglo XVI, en las que sería desmontada. Algunas de las esculturas sueltas de esta portada se encuentran en distintos museos.
La
portada que hallamos actualmente en el hastial occidental sigue siendo
gótica pero un siglo posterior (del siglo XVI) y está
muy restaurada con importantes pérdidas escultóricas.
A pesar de ello quedan algunas esculturas de gran valía. Su
autor fue Damián Forment.
Ya en el interior sorprende la espaciosidad generada por la ancha nave a la vez que la sensación de fortaleza de su arquitectura, seguramente por el pequeño tamaño de los óculos de iluminación.