Iglesia de San Sernín (Saint Sernin) de Toulouse, Francia
Breve historia de Toulouse
La
ciudad de Toulouse nació hace más de 2.000 años,
de un pueblo celta como fueron los Volcos tectósagos, establecidos
en el último vado del Garona antes de llegar al océano.
Más tarde, desde el primer siglo antes de J.-C., los romanos
ocuparon la ciudad y la bautizaron con el topónimo de Tolosa.
En el siglo III, Saturnino, el primer obispo de Toulouse, fundó una comunidad cristiana y al ser martirizado contribuyó al asentamiento del cristianismo en Toulouse.
La ocupación romana concluyó en el siglo V de nuestra era, cuando los Visigodos convirtieron Toulouse en capital del llamado "reino de Toulouse".
El
principio de la Edad Media marcó el nacimiento del Condado
de Toulouse . A continuación, la ciudad fue administrada
por los Capitouls a partir del siglo XII, y esto durante 600 años
lo que permitió que la ciudad adquiriera cierta independencia.
Estos Capitouls fueron durante la Edad Media y hasta 1789 los consejeros
municipales de la ciudad francesa de Toulouse. El establecimiento
en el siglo XIV del Parlamento de Toulouse que ejercía gobierno
sobre todos los estados del Languedoc redujo sensiblemente su poder,
que acabaría por desaparecer al tiempo que el del propio
Parlamento en el curso de la Revolución francesa.
En
el siglo XIII, empezó a desarrollarse el Catarismo implantada
firmemente en el Sur de Francia. Numerosos castillos fueron construidos
y atestiguan del fuerte arraigamiento de esta corriente religiosa.
La herejía de los cátaros pregonaba la separación
del bien y del mal y rechazan la autoridad de la iglesia católica.
Muy pronto inquietaron al Papa y el Rey que les declararon la guerra
e iniciaron una Cruzada contra el Conde Raymond VI que no hacía
nada para oponerse a la expansión del Catarismo. Finalmente,
los católicos reconquistaron Toulouse construyendo Iglesias
y una universidad. En 1444, el primer parlamento provincial fue
creado y dio a los parlamentarios el poder de administrar la ciudad,
la cual siguió desarrollándose, especialmente gracias
al comercio del pastel.
Toulouse y las peregrinaciones
La
iglesia de San Sernín se localiza dentro del Camino de Santiago,
en Toulouse, antigua capital del Languedoc francés, construida
entre los años 1077-1096. El fenómeno de las peregrinaciones
tuvieron su auge en la Edad Media, momento en el cual emprendieron
peregrinaciones a lugares considerados como santos por los cristianos,
en ocasiones esperando curarse de una enfermedad, en otras como
alternativa a la cárcel, y en otras porque la Iglesia prometía
la salvación a quienes realizasen la peregrinación.
Muchas iglesias albergaban reliquias de santos y se creía
que poseían poderes milagrosos de curación, por lo
que los peregrinos deseaban ver dichas reliquias expuestas, lo mismo
que otros objetos valiosos que constituían los tesoros de
las mismas.

Los principales destinos eran:
Este último camino de peregrinación comenzó hacia el siglo X, comenzando a fluir a través de Francia y de España para visitar el sepulcro del apóstol, llegando a haber en el siglo XII una guía que aconsejaba a los viajeros las mejores rutas a seguir, la localización de las reliquias sagradas especialmente eficaces, o las costumbres inhóspitas de los nativos de algunos de los lugares por los que transitarían.
En
cada una de las grandes rutas de peregrinación a Santiago
de Compostela, aproximadamente a medio camino entre el primer punto
de reunión en territorio francés y la frontera hispana
se construyó una iglesia de peregrinación. Son las
iglesias de de Saint Martín de Tours, de Saint Marcial de
Limoges, Santa Fe de Conques y la que nos ocupa de San Sernín
en Toulouse. Una de las más antiguas de las cuatro estando
considerada como la construcción que poseía el más
antiguo de todos los deambulatorios con absidiolos incluidos. De
su planta se tomó el tipo de iglesia de cinco naves y transepto
de tres naves.
San Sernín de Toulouse
Arquitectura
El edificio que nos ocupa es una típica iglesia de peregrinación, con planta de cruz latina y elevado cimborrio sobre el transepto.
La
cabecera situada la parte oriental se corresponde con el extremo
de la iglesia. Ésta cabecera se remata en cinco capillas
absidiales en la cabecera y dispone también de dos en cada
brazo del crucero.
Su morfología constructiva se resuelve en cinco naves en su brazo longitudinal, mientras que en el brazo del transepto, tiene tres. El material utilizado para su construcción estuvo definido por la escasez de piedra en la región por ello se usó principalmente el ladrillo local, dejando la piedra para detalles especiales, como por ejemplo, las aberturas de las ventanas, las puertas, las molduras de las esquinas y la decoración esculpida.
Los arquitectos, para dar cabida a los peregrinos, idearon un tipo de plano constructivo que incluía un corredor continuo alrededor de la periferia de la iglesia, por el que los visitantes podían caminar, admirando las estructuras del edificio y visitando las reliquias locales y el resto de los tesoros, sin interrumpir el ritmo normal de las celebraciones. Éste pasillo se denominará deambulatorio. En toda su longitud se abrirán pequeñas capillas, que parten radialmente de la parte curva donde comienza propiamente la cabecera, la cual rodeaba por detrás el altar de la iglesia.
Este
espacio denominado girola o deambulatorio se separaba del presbiterio
propiamente dicho por una serie de arcadas que marcan la diferente
función de los dos espacios. Con motivo de la ampliación
de las naves para dar cabida a más peregrinos se levantan
dos niveles o pisos superpuestos, elevando sobre los arcos formeros,
que duplican la capacidad de la iglesia y sirven de tirante y apoyo
a las bóvedas con que normalmente va a cubrirse la nave central.
Estos nuevos espacios alzados en las naves se denominarán
Tribunas.
A nivel del suelo, naves y girola se cubren con bóvedas de arista creando un nuevo espacio. Sobre plano, la iglesia de San Sernín se basa en el modelo del monasterio del siglo IX de San Gall en Suiza, cuyo plano se utilizaba como ejemplo en edificaciones monacales y eclesiásticas posteriores.
Escultura
El programa iconográfico y estético de esta iglesia forma un conjunto innovador en el cambio del siglo XI al XII, pudiendo distinguirse en él como mínimo tres talleres de confección dentro de la misma iglesia.
Debemos
mencionar la famosa mesa de altar, consagrada por el Papa Urbano
II en 1096, recoge por primera vez elementos propios de la Antigüedad
junto con una configuración especial entre luces y sombras.
Igualmente los relieves del deambulatorio, en el que la talla escultórica
de Cristo, los ángeles y los apóstoles, muestran su
origen en no en la escultura monumental si no en las pequeñas
obras de orfebrería.
Porte Miegeville
Sin embargo la parte más impresionante es el llamado tímpano de la Porte Miegeville, siendo además el más antiguo del Languedoc francés. La denominación de Miegeville deriva de "media villa" designando su posición en el centro de la ciudad. Fue construido alrededor del año 1110, constituyendo uno de los primeros grupos escultóricos europeos realizados en piedra tras la desaparición del Imperio Romano al igual que el altar ya mencionado. Sus rasgos generales recuerdan las formas de un arco de triunfo, como puede ser el "Arco de Triunfo de Orange", en el sur de Francia, lo cual tampoco carece de lógica, ya que la entrada de una iglesia conduce a un lugar victorioso, al reino de Cristo, simbolizado en el interior del santuario.
El
tema iconográfico que representa el tímpano de esta
puerta es el de la Ascensión de Dios que ocupa el espacio
central. En la imagen dos ángeles llevan a Cristo. Con los
brazos alzados y la ligera elevación de la pierna izquierda
de Cristo, crean un movimiento ascendente en una figura petral.
Sobre la escena se ve una cornisa ornamentada que separa el arquitrabe
de la zona del arco creando así un espacio terrenal y celestial.
En la parte inferior se disponen los apóstoles con la particular
forma de sus cabezas volteadas en actitud de mirada hacia la escena
superior a ellos.
Las mochetas donde se apoya dicho tímpano son muy conocidas en el mundo de la escultura románica por su hermoso modelado. La de la izquierda del espectador muestra a un magnífico Rey David coronado y con un rabel en las manos. El personaje se halla sentado sobre una pareja de leones en posturas opuestas.
La mocheta derecha es más misteriosa y ha sido interpretada de distintas maneras. Dos personajes que parecen femeninos, tocados con gorros frigios, cogen las cabezas de sendos leones sobre su regazo. Cada una de estas personas muestra uno de sus pies calzados y otro descalzo. Los cuerpos de los felinos están detrás por lo que sólo se ven las testas y las extremidades.
En las enjutas del tímpano aparecen dos grandes grupos escultóricos.
Uno
de ellos tiene por protagonista a San Pedro que es coronado por
ángeles. Debajo se encuentra Simón el mago que es
acuciado por dos demonios como consecuencia de sus pecado, en calara
alusión a la simonía que la Iglesia quiso siempre
desterrar, con dispar éxito.
El grupo opuesto tiene a Santiago y bajo él un hombre barbado que toma la cabeza de dos mujeres que cabalgan leones. Se ha interpretado, de forma paralela a la simonía, como una alusión contra el Nicolaísmo o amancebamiento del clero.
En cuanto a los cuatro capiteles, tres de ellos se ocupan de episodios clave del Cristianismo:
El cuarto capitel tiene esculpidos des leones más la cabeza de un tercero en el centro.
La datación de la puerta es difícil de determinar, algunos autores como Marcel Durliat indican que la puerta sur, la puerta "Miégeville" relacionándola estilísticamente con la iglesia modelo y los pórticos del crucero de Compostela, comenzados tras el 1112 y terminados antes de 1224. La aparición en la iconografía de temas poco comunes, como son los pecados de la simonía y el nicolaísmo, permite suponer que entraron en el programa del portal tras los concilios del 1056 y del 1060-1061, en los que se debatió las cuestiones. El pórtico meridional estaría pues completo en dicha fecha, y su escultura prolonga el trabajo de un taller que ya está a la obra en las altas partes del crucero. Así que el portal podría situarse, entre los años 1056 y 1096, siendo contemporánea de la obra de Jaca. Otros autores apuntan a que su conclusión se llevo a cabo antes de 1118, el año de consagración de la iglesia, por lo que la correspondencia con ejemplos peninsulares como los de León y Compostela en cuanto a la concepción de gran portada.
Al margen de estas dataciones que son siempre materia compleja y difícil, lo que no cabe duda es la relación estilística de la escultura de la puerta Miegeville con las del Camino de Santiago español.
Vemos esta relación en:
(Autora del texto del artículo/colaboradora
de ARTEGUIAS:
Ana Belén Fernández)