Catedral de Tuy
Introducción
La
catedral de Tuy -Tui en gallego- (Pontevedra), dedicada a Santa María,
es una de las más desconocidas de España a pesar de
su origen medieval y a sus numerosos alicientes arquitectónicos
y escultóricos que iremos desgranando en este artículo.
La catedral de Santa María de Tuy comenzó en estilo románico -probablemente en las primeras décadas del siglo XII- y terminó en un estilo claramente gotizante.
De este último arte es la gran portada occidental, una de las más incipientes y bellas del gótico español.
Interior
La
catedral original románica sufrió diversas transformaciones,
como suele ser habitual, a lo largo de los siglos, como la sustitución
de la cabecera románica por otra gótica en el siglo
XV. Por todo ello, lo que queda genuinamente románico no es
mucho, principalmente la zona interior del crucero.

Es un templo de planta de cruz latina de tres naves con un transepto también de tres naves como en la catedral de Santiago de Compostela en que se inspiró inicialmente.

La
cabecera románica perdida en el siglo XV pudo tener girola,
si bien se considera más probablemente la existencia de tres,
incluso cinco ábsides escalonados. En este caso la catedral
de Tui se separaría de la catedral santiaguesa que dispone
de deambulatorio.
El alzado de la catedral es fruto de la evolución desde los presupuestos románicos hasta el gótico. Presenta arcos formeros de medio punto muy peraltados o ya apuntados en las naves, una tribuna encima, luego convertida en triforio y bóvedas de crucería.

La estructura no fue estable y hubo que añadir poco tiempo después un conjunto de arcos codales o "arcos del miedo" para evitar el desplome de las arquerías hacia el interior. Estos refuerzos son los causantes del aspecto compartimentado y de aparente pequeño tamaño del templo, a pesar de que realmente es un edificio de generosas dimensiones.

La parte románica de la catedral de Tuy es muy interesante gracias a la calidad de los capiteles esculpidos. La mayoría son historiados y junto a aves y felinos de gran realismo hay que destacar aquéllos que muestran escenas del Ciclo de la Natividad.

Exterior
El
edificio catedralicio se encuentra constreñido por varios edificios
del casco urbano tudense, por lo que las partes más atractivas
son las dos portadas, la románica del costado septentrional
y la gran fachada-portada gótica del oeste.
Portada románica del muro norte
Uno de los elementos románicos de calidad de la Catedral de Tuy es su portada románica, ubicada en el muro septentrional, muy atractiva, a pesar de su sencillez, gracias a su juego de líneas.

La puerta propiamente dicha tiene tres arquivoltas de medio punto, tímpano liso sobre mochetas de animales y cuatro columnas. En la clave del guardapolvos ajedrezado apoyan los salmeres de dos arcos murales contiguos, a su vez englobados en otro más amplio. En medio hay una talla de un obispo.

Portada gótica del imafronte occidental
Más importante es la gran portada del hastial occidental, de comienzos del siglo XIII. Está cubierta bajo un gran porche gótico. El remate de esta fachada es almenado lo que le confiere un acusado aspecto de fortaleza.

Como obra gótica, la gran protagonista ede esta portda es la Virgen María. En el dintel hay una serie de pasajes encadenados del Ciclo de la Natividad. A la izquierda se esculpió el Anuncio a los Pastores.

En el centro se encuentra el Nacimiento de Jesús, con la Virgen acostada en un lecho con dosel sujeto en columnas y el Niño junto al buey y la mula. San José está a su lado. La parte derecha de este dintel está ocupada por una original Anunciación.

El
tímpano sobre el dintel muestra bajo una gran arquitectura
el pasaje del Epifanía de los Reyes Magos, con la presencia
de Herodes, un paje y San José.
Claustro
El claustro de la catedral de Tuy se ubica adosado al costado meridional del templo.
Es una construcción del siglo XIII, con formas semejantes a las de los monasterios cistercienses, con arcos apuntados sobre parejas de columnas dobles. Es de grandes proporciones y de notable belleza.

Desde este claustro se accede a la sala capitular románica.

También se puede subir a la llamada Torre de Soutomaior desde donde se divisan preciosas vistas del río Miño y del propio claustro.
