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Crónica e imágenes del Viaje Guiado: Ruta de los Monasterios y Santuarios en el Camino de Santiago de Lugo, 27, 28 y 29/07/18

Durante el fin de semana del viernes 27 al sábado 29 de julio tuvo lugar la II edición del Viaje Guiado ARTEGUIAS "Ruta de los Monasterios y Santuarios del Camino de Santiago en Lugo", un itinerario repetición del acometido el fin de semana inmediatamente anterior y que fue planteado para que, ante el interés suscitado, ninguno de nuestros amigos quedara sin plaza y sin oportunidad de realizarlo con nosotros.

Salimos de Madrid a primera hora del viernes para, tras las reglamentarias paradas técnicas para descansar y estirar las piernas durante el largo trayecto de ida, llegar a la jacobea por antonomasia aldea de O Cebreiro.

Llegada al santuario jacobeo de Santa María de O Cebreiro

En O Cebreiro centramos nuestro interés en su santuario de Santa María, una de las estampas más conocidas del Camino y más anheladas por el peregrino tras la extrema dureza de su ascensión.

Desde O Cebreiro descendimos hacia la encantadora aldea de Louzarela, emplazada en un profundo vallejo rodeado de verdes colinas y donde, dado el buen tiempo que gozamos, tuvimos la fortuna de disfrutar de una agradable comida al aire libre.

La jornada de tarde la iniciamos en el célebre monasterio de San Julián de Samos, cenobio de orígenes antiquísimos y gran influencia en época medieval, pero muy transformado en la actualidad.

Foto de grupo en la tarde soleada del viernes ante la iglesia del Monasterio de Samos

Allí pudimos admirar su monumental fachada clasicista y sus principales dependencias internas acompañados de un guía del propio monasterio.

Sin abandonar el Camino de Santiago, descendimos hacia la población de Portomarín, aunque más concretamente a su nuevo asentamiento a salvo de las aguas del embalse de Belesar que anegaron el pueblo original.

Por fortuna, su monumental iglesia de San Nicolás fue salvada y trasladada piedra a piedra a su actual emplazamiento, permitiéndonos su visita exhaustiva y en la que tanto su aspecto fortificado como la iconografía de sus tres portadas hicieron las delicias de todos los asistentes.

Fachada oeste de la iglesia de San Nicolás de Portomarín. Explicaciones dobre la iconografía

Tras unos minutos de libre disposición para tomar algo en una plaza de Portomarín llena de peregrinos, emprendimos camino a nuestro hotel de Lugo para cenar y descansar.

Con una puntualidad digna de destacar y agradecer, iniciamos la jornada de sábado desplazándonos a la cercana aldea de Bóveda, donde se conserva uno de los monumentos tardorromanos más enigmáticos de España.

En Santa Eulalia de Bóveda aprovechamos para exponer y desgranar las diversas teorías acerca del origen y funcionalidad del monumento.

Detalle de las pinturas murales de Santa Eulalia de Bóveda

Tras una parada técnica a la altura de Guntín, desembarcamos en el Monasterio de Santa María de Ferreira de Pallares, antiguo cenobio convertido en parroquia de su aldea aneja tras la Desamortización del siglo XX.

Puerta de la iglesia abacial de Ferrerira de Pallares

Antes de comer nos quedaba aún una última sorpresa del calibre de la iglesia de San Salvador de Vilar de Donas, con su espectacular portada occidental y las recientísimamente restauradas e inauguradas pinturas murales tardogóticas de su ábside.

En el interior de la iglesia de Vilar de Donas

Tras la comida en un mesón cercano a Palas de Rei, llegamos a Lugo con el fin de recorrer sus principales monumentos en compañía de María, guía oficial que nos acompaña en cada una de nuestras visitas a tierras gallegas.

Sábado por la tarde: visita a Lugo. EN la imagen estábamos encima de la muralla romana

En Lugo iniciamos nuestro recorrido urbano en la puerta de Campo Castelo, desde dónde accedimos al adarve de su muralla romana Patrimonio de la Humanidad hasta descender por la Puerta de Santiago, frente a la fachada neoclásica de la catedral.

Delante de la portada románica del norte de la Catedral de Lugo

Tras una visión desde la cabecera de la seo lucense, explicamos su puerta norte antes de acceder a su interior, donde centramos nuestra atención en su estructura románica siempre injustamente ignorada en la mayoría de estudios sobre románico gallego.

Explicaciones en el fastuoso interior de la catedral lucense

Desde la catedral continuamos por las más pintorescas calles de la ciudad hasta desembocar en el Museo Provincial, instalado en torno al claustro románico del Convento de San Francisco.

En el claustro del que fuera Convento de San Francisco

Tras recorrer sus principales estancias y asomarnos a la salida a su vecino y hermano Convento de Santo Domingo, finalizamos la visita en la Plaza Mayor antes de regresar al hotel.

Precioso aspecto de la iglesia de San Pedro, antigua iglesia conventual de San Francisco

La jornada de domingo la iniciamos visitando la localidad de Meira, que nos recibió engalanada con motivo de su feria quincenal.

Mañana del domingo:  Meira en plena de feria  y nosotros visitando la iglesia del antiguo monasterio cisterciense

Allí visitamos su enorme monasterio cisterciense, uno de los más grandes en cuanto a dimensiones y que nos sirvió además para exponer las generalidades arquitectónicas dictadas por San Bernardo para los cenobios de la orden.

Interior de la iglesia de Meira

A continuación, tras disfrutar de unos minutos para hacer acopio de productos típicos en los puestos de la feria, tomamos rumbo sur al encuentro de la A-6 para visitar los últimos monumentos del fin de semana.

Cerca de Batalla y en un entorno natural único, la iglesia de San Martiño de Berselos, es el templo parroquial de una minúscula aldeíta que hizo las delicias de la concurrencia por su genuino tímpano.

Visita a la pequeña y coqueta iglesia románica de Berselos

Y por último, también rodeado de un paisaje espectacular, la última visita tuvo como escenario el Monasterio de Penamaior, otro gran desconocido del románico gallego pese a conservar diversos elementos de gran interés.

Última vista del viaje: iglesia del antiguo Monasterio de Santa María de Penamaior, hoy convertida en parroquia

 

En el interior de esta iglesia

Ya de camino de regreso y con el fin de acortar al máximo el trayecto de vuelta a Madrid, comimos en la localidad ya leonesa de Balboa, en una palloza típica de los Ancares que, además, nos recibió especialmente animado al celebrarse un festival de música reggae.

Ya de tarde, y tras las dos paradas técnicas preceptivas, llegamos a nuestro destino en Madrid.


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