Crónica e imágenes del Viaje Guiado: Monasterio de Cañas y el mejor Románico de La Rioja. 9 y 10 de marzo de 2024
El fin de semana del 9 y 10 de marzo tuvo lugar la segunda edición del Viaje Guiado ARTEGUIAS "Viaje al Monasterio de Cañas y al mejor Románico de La Rioja", un recorrido por las fértiles comarcas de la Rioja Alta, más conocidas por sus vinos D.O.C, aunque no tanto por su excelente románico.

El sábado por la mañana salimos bien temprano desde la madrileña Plaza de Castilla y tras una parada técnica llegamos a la pequeña localidad de Treviana. Aquí, gracias a los esfuerzos de los vecinos, se abrió un Centro de Interpretación del Románico Riojano que visitamos gustosamente.

Después nos acercamos a la Capilla de la Concepción, una primitiva construcción románica de la que solo ha sobrevivido el ábside, que hace las veces de ermita del cementerio local. Aunque tan solo queda la cabecera, se aprecian en él interesantes motivos artísticos que lo relacionan estilísticamente con el románico burgalés.

Llegada la hora de la comida, nos dirigimos al pueblo de Castañares donde nos sirvieron un reconfortante guiso tradicional acompañado de un buen tinto.

Nos adentramos ahora en la Comarca del Río Tirón hasta Tirgo, donde nos esperaba la Iglesia de El Salvador, un noble edificio tardorrománico que podemos poner en relación con la vecina catedral de Santo Domingo de la Calzada. Todo en esta iglesia resulta interesante, desde su sobresaliente ábside hasta sus capiteles historiados y simbólicos.

Seguimos el curso del Tirón hasta Santa María de la Concepción de Ochánduri, recientemente restaurada pues aquejaba el llamado "mal de la piedra". Se trata de un edificio prototípico del románico rural español, aunque ha sido intervenido en siglos posteriores.
Posee canecillos y capiteles de gran valor artístico e iconográfico, como la antigua representación paleocristiana del Moisés con cuernos o la lucha entre Roldán y Ferragut que simboliza el enfrentamiento entre el Cristianismo y el Islam.

Nuestra última parada del día
es la coqueta localidad de Sajazarra, repleta de casitas de piedra,
palacios blasonados y jardincillos verdes. Se alza en el centro
del entramado medieval la peculiar Iglesia de la Asunción,
de factura tardorrománica pero con complejos añadidos
posteriores que dan como resultado un edificio de tres naves contrapuestas.

A pocos metros se levanta el imponente castillo del siglo XV, cuya enorme torre del homenaje se ha convertido en un símbolo de identidad para sus habitantes.

Tras una merienda en uno de los cafés de la villa, dimos por finalizado el día y nos dirigimos a nuestro hotel en la vecina Miranda del Ebro para cenar y descansar para el día siguiente.
El domingo amaneció algo nublado pero tan pronto llegamos a Castilseco nos animamos, pues nos encontrábamos frente a uno de los ábsides más célebres de toda la comunidad por sus finísimas proporciones, el de la iglesia de San Julián y Santa Basilisa. A sus pies nos tomamos la primera foto de grupo del viaje.

Recientemente restaurada, en su interior observamos un curioso capitel con cuatro rostros imberbes, tres de ellos coronados, además de significativas pinturas murales góticas.

A cinco minutos se encuentra el pueblo de Villaseca, que también posee otro interesante ejempo del tardorrománico rural, aunque se aprecian en él pinceladas cistercienses: la iglesia de San Román.

Tras la parada técnica de la mañana, nos dirigimos a la zona de la Sonsierra para visitar la joya medieval de Santa María de la Piscina. Es su situación aislada, en lo profundo del Valle del Ebro, la que ha garantizado su perfecto estado de conservación. Se trata de una fundación real a cargo del Infante Don Ramiro Sánchez, que a su vuelta de la I Cruzada, erige una reproducción de la Piscina probática de Bethesda que habría visto en Jerusalén; además de crear una Divisa y Casa Solar asociada. En los muros de su necrópolis, con la histórica ermita de fondo, nos tomamos la segunda foto de familia del viaje.

Paramos en la ciudad de Haro, capital del vino de Rioja, para una comida familiar antes de visitar el ultimo monumento del viaje.
Como no podía ser de otra forma, dejamos lo mejor para el final: el monasterio femenino cisterciense de Santa María del Salvador de Cañas. Cerrado durante los años de la pandemia para proteger la salud de sus monjas, desde Viajes ARTEGUIAS pudimos disfrutar de una visita privada al llamado "Monasterio de la Luz", donde admiramos los bellísimos ventanales de alabastro de su iglesia, el finísimo sepulcro de la abadesa Urraca y la importante colección del Relicario y del Museo. No había mejor manera de cerrar un viaje tan bonito como éste.

A media tarde pusimos rumbo de vuelta a Madrid, llegando a Plaza de Castilla a la hora prevista.

¡Gracias por acompañarnos en esta nueva aventura! Esperamos veros de nuevo muy pronto.