Miércoles por la mañana: después del aeropuerto,
directamente a la Catedral de Palma de Mallorca.
Después de la catedral, nos
dirigimos a dos museos: el Museo Catedralicio y el Museo de
Arte Sacro, con sus valiosas colecciones de arte sacro, especialmente
de pintura gótica.
Aunque pequeño, poder disfrutar
de los Baños Árabes es una delicia.
Después de comer, disfrutamos
del antiguo Convento de San Francisco con su iglesia y claustro
góticos.
También vimos la iglesia
de Santa Eulalia, quizás la mejor muestra de arquitectura
gótica mallorquina después de la catedral.
El jueves por la maña comenzamos
por el casco histórico de Palma y su iglesia de Sant
Miquel.
El tercer museo al que acudimos
fue el Museo de Mallorca, donde nos centramos en algunas obras
de escultura, imaginería y pintura medieval.
Tras una pausa en las terrazas de
los bares que hay junto a ella, hicimos una detenida visita
a la Lonja de Mercaderes.
Luego a la iglesia de Santa Cruz
con su pequeña y mística cripta.
El viernes comimos en el Parque
del Pueblo Español y recorrimos sus principales monumentos.
Luego, uno de los platos fuertes
del viaje: el Castillo de Bellver, que nos maravilló
por su singular arquitectura, por sus colecciones museísticas
y por sus vistas de la Bahía de Palma.
Sábado por la mañana:
paseo por el casco antiguo de Alcudia y su recinto amurallado.
En el Portal del Moll hicimos una foto de grupo.
A continuación, recorrido
completo por el importante Parque Arqueológico de la
ciudad romana de Pollentia y su Museo.
También visitamos el Museo
de Pollentia y las iglesias de Santiago y Santa Ana.
Después de comer en un restaurante
de Cala Ratjada fuimos a Capdepera a ver su castillo o recinto
amurallado. Desde lo alto se llega a ver Menorca.
El sábado por la mañana
fuimos al yacimiento talayótico de Son Fornés,
comenzando por su museo.
A continuación nos acercamos
a estudiar el asentamiento prerromano con sus célebres
talayots.
Antes de partir hacia Madrid, conocimos
la Cartuja de Valldemossa y comimos en un restaurante de Palma.