Crónica e imágenes del Viaje Guiado: Gran Viaje Monumental a La Provenza, Patrimonio de la Humanidad: 26, 27, 28, 29 y 30 de junio de 2024
Entre el 26 y el 30 de junio tuvo lugar la esperadísima primera edición del Viaje Guiado ARTEGUIAS "Gran Viaje Monumental a La Provenza, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO", nuestra primera incursión en este ancestral territorio habitado desde época romana, donde recorrimos algunas de las ciudades más relevantes del sur de Francia a nivel histórico-artístico: Nimes, Aix-en-Provence, Aviñón

Así, el miércoles bien temprano cogimos el AVE desde la madrileña Puerta de Atocha hasta Figueres, donde nos esperaba nuestro autobús para iniciar la ruta, no sin antes pararnos a comer antes de cruzar la frontera.

Por la tarde llegamos a la coqueta ciudad de Béziers. Aquí visitamos su catedral gótica de San Nazario y San Celso, que se alza orgullosa sobre el caudaloso río Orb y su Pont Vieux medieval. Con calma, fuimos descendiendo por el casco histórico, asomándonos a sus numerosos miradores. Con esto, dimos por finalizado el primer día y nos dirigimos a nuestro hotel en la misma ciudad para cenar y dormir.

El jueves madrugamos para ir al encantador pueblo de Saint-Guilhem-le-Desert, catalogado como uno de los más bonitos de Francia. Recorrimos sus pintorescas callejas y fotogénicos rincones hasta llegar a su abadía románica del siglo XI, importantísimo enclave de peregrinación medieval.

Entramos en sus estancias y aprovechamos para hacer una visita a su Museo Lapidario, donde se exponen piezas romanas, paleocristianas y carolingias.

Continuamos la mañana en Saint-Gilles-du-Gard, una parada ineludible para los amantes del románico. La fachada de su abadía fue concebida como un arco triunfal romano. Profusamente esculpida, nos podríamos haber pasado horas comentando esta soberbia Biblia en piedra.

Tras una rica comida en un restaurante de la localidad pusimos rumbo a Nimes, histórica ciudad romana y antigua capital de la Galia Narbonensis.

De aquella época ha sabido conservar magníficamente algunos de sus monumentos, lo que le ha valido el sobrenombre de "La Pequeña Roma". Precisamente nosotros visitamos sus dos principales atracciones: el anfiteatro y la Maison Carreé. Después disfrutamos de tiempo libre para pasear o tomar un refresco antes de recogernos en nuestro nuevo hotel en Orange.

Nuestra primera cita del viernes fue la capilla de San Gabriel de Tarascón. Su situación aislada en un bosque la convierte en una obra casi desconocida, pero no deja de ser una de las grandes obras del románico provenzal en la que bien se aprecian rasgos de la arquitectura romana.

Nos acercamos entonces a la vecina Arlés, que recibió del Ministerio de Cultura el distintivo "Villes et paysd'art et d'historie" por la buena gestión y puesta en valor de su patrimonio. En efecto, esta viva ciudad fue clave en el desarrollo del arte romano, medieval e incluso impresionista.

Nosotros nos deleitamos con su Catedral
Primada de San Trófimo y su soberbia fachada occidental,
que, a modo de arco romano, relata minuciosamente el Juicio Final.
El carácter preciosista de la composición nos dejó
sin palabras a todos. Sin embargo, lo mejor se encontraba en el
interior, pues cuenta con uno de los mejores claustros medievales
de Francia. Dedicamos un buen rato a comentar sus capiteles y relieves
de temática bíblica.
Llegada la hora de la comida, descendimos por el casco histórico
pasando por delante del Teatro y del Anfiteatro romanos hasta nuestro
restaurante, donde degustamos algunas especialidades francesas.

La jornada de la tarde la dedicamos por completo a la bonita ciudad de Aix-en-Provence, sede episcopal desde el siglo V. Entramos en la Catedral de San Salvador, ecléctico edificio que aúna un baptisterio paleocristiano, un claustro románico, una fachada gótica y varias naves barrocas. Dada su magnitud y variedad le dedicamos varias horas y podemos afirmar que no nos dejó indiferentes.

Aprovechando el buen tiempo y la animación propia de un viernes por la tarde, después disfrutamos de un largo tiempo libre para comprar souvenirs, pasear por las calles y merendar en alguna pastelería antes de volver al hotel.
En nuestro viaje por la Provenza no podíamos dejar de visitar el Palacio de los Papas de Aviñón, que fue nuestro destino del sábado por la mañana.

Se trata de unos de los edificios góticos más grandes e importantes para la historia de Europa, un fastuoso cúmulo de torres, puentes, estancias y jardines que nos llevó cerca de tres horas recorrer.

Al finalizar la visita regresamos al autobús para ir a nuestro lujoso restaurante en las proximidades de Gordes, de nuevo, elegido uno de los pueblos más bonitos de Francia.
Por la tarde llegamos a la Abadía cisterciense de Notre-Dame de Sénanque, ubicada en un profundo valle de difícil acceso. Aunque este sereno cenobio bernardo no desmerece una visita, Sénanque ha alcanzado fama mundial por sus campos de lavanda, un lienzo violeta que se extiende cientos de hectáreas y hace las delicias de todos los turistas.

No solo conocimos las estancias abaciales, sino que nosotros también nos hicimos numerosísimas fotos entre las flores y aprovechamos para comprar los jabones y ungüentos que los monjes elaboran tradicionalmente. Fue una forma perfecta de relajarnos y disfrutar de la naturaleza.

El domingo nos acercamos al Pont du Gard, una de las mejores obras de la arquitectura y la ingeniería romana, se trata del antiguo acueducto que surtía agua a la ciudad de Nimes. En la actualidad es un espacio de recreo para los vecinos de la región, pues se ha habilitado como zona de baño y paseo, y el ambiente allí es distendido y agradable.

Nuestra última visita del viaje fue la grandiosa Abadía de Sant Pierre de Montmajour, un enorme complejo benedictino ligado a la nobleza local. Montmajour exige tiempo para recorrerlo pues conserva conserva una cripta o iglesia baja monumental, una necrópolis y un excepcional eremitorio rupestre, así como una gran iglesia abacial y el claustro románico.

Regresamos así a nuestro autobús y emprendimos el camino de vuelta a España, ganando kilómetros hasta Cataluña, donde paramos para comer y coger el AVE en Figueres hacia Madrid.
Ha sido un viaje precioso, gracias a todos por embarcaros con nosotros en esta nueva aventura.