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Crónica e imágenes del Viaje Guiado: Ruta de los Maestros Lombardos en los Pirineos de Aragón (La Ribagorza). 23, 24 y 25 de agosto de 2019

Como estaba previsto, el autocar salió el viernes desde Madrid para, tras las dos paradas reglamentarias para viajes de este kilometraje, llegar directos a comer a la capital comarcal y centro de servicios de la Ribagorza, que no es otra que la población de Graus.

Viernes por la tarde: visita a la iglesia de Biescas de Bardají

A continuación, iniciamos la jornada de tarde ascendiendo por el escarpado Valle del Ésera hasta llegar a la minúscula pero encantadora población de Biescas de Bardají, acomodada a pies mismos de la inmensa mole el Monte Turbón y que conserva una de las iglesias románico-lombardas rurales mejor conservadas del territorio.

En el interior de esta pequeña iglesia lombarda

A continuación nos detuvimos frente al espectacular puente medieval de Besians, donde tuvimos la ocasión de explicar sobre el terreno tanto la importancia histórica de estas obras de ingeniería, como las complejidades que llevaban consigo su construcción.

Parte de nuestro grupo encaramado en lo alto del Puente de Besiáns

De regreso a Graus, aprovechamos para tomar un refrigerio y, tras visitar su pintoresca plaza mayor, ascender hasta el Santuario de la Virgen de la Peña, construcción gótica y renacentista desde cuyos miradores se disfrutan amplísimas panorámicas de toda la Ribagorza.

Al atardecer subimos a la Basílica de la Virgen de La Peña de Graus

Para la mañana del sábado estaban reservadas dos de las visitas más esperadas del viaje, como era en primer lugar la monumental población de Roda de Isábena, la cual se enorgullece de ser la población más pequeña dotada de catedral y que, aunque perdió su rango obispal muy pronto, conserva todo su encanto medieval.

Sábado por la mañana: visita al pintoresco pueblecito de Roda de Isábena con su antigua catedral

En la Catedral de Roda, además de su portada y sus ábsides, nos recreamos en su espectacular interior, dotado de una bonita cripta y en cuyo interior se custodia el magnífico sepulcro de San Ramón.

En el interior de la excatedral de Roda de Isábena

Antes de abandonar Roda, no dejamos pasar la oportunidad de recorrer su claustro, el cual conserva la mayor colección y concentración de epitafios medievales de Europa.

Imagen de su encantador claustro

Desde Roda, aguas arriba del río Isábena, llegamos al conjunto monacal de Obarra, conformado por la iglesia de Santa María y la capilla de peregrinos de San Pablo; enclavados ambos en un entorno de lo más fotogénico.

El grupo posando en Obarra

La iglesia monástica de Santa María de Obarra, construida a principios del siglo XI es el monumento románico lombardo más perfecto de Aragón.

En el interior de la majestuosa iglesia de Santa María de Obarra

Tras la comida en un restaurante cercano al monasterio, descendimos hacia tierras más bajas para visitar en primer lugar el Puente Medieval de Capella, de todos los conservados en la Ribagorza, el más espectacular dadas sus dimensiones y el alarde constructivo cuya construcción supuso.

Sábado por la tarde: bajamos al cauce del río Isábena para hacernos una foto delante del espectacular puente de Capella

Tras una parada técnica en Benabarre, nos acercamos a la aldea de Luzás, donde además de una torre defensiva, se conserva una iglesia parroquial de tres naves con algunos particularismos que explicamos sobre el terreno.

Después de Capella fuimos a visitar la iglesia de Luzás

Desde ahí, descendimos hasta Tolva para visitar la antigua portada del castillo arruinado de Falces, la cual fue trasladada a la iglesia parroquial de la localidad y cuya iconografía fuimos desgranando en detalle.

Muy cerca de la población de Luzás se encuentra Tolva. Allí vimos la portada de una iglesia cercana que fue empotrada aquí en el siglo XX

La jornada de domingo, y siempre con un clima más que veraniego, nos acercamos a la villa medieval de Montañana; una antigua población que quedó semiabandonada pero que poco a poco va siendo rehabilitada y redescubierta para el turismo.

Domingo por la mañana: accediendo al caserío medieval de Montañana

En Montañana fuimos ascendiendo por sus empedradas calles, empezando por su puente y la antigua iglesia de San Juan. Desde ahí, ascendimos hasta el punto más elevado de la villa para admirar la iglesia de Santa María de Baldós.

Explicaciones delante de la iglesia de Santa María de Baldós

Este templo lo tiene todo para ser admirado: su ubicación en el punto más alto del pueblo, su cabecera, torre campanario y especialmente su portada sur donde se esculpieron un precioso tímpano y una buena colección de capiteles figurados. EN el interior también pudimos admirar sus pinturas góticas.

En el interior de Santa María de Baldós de Montañana

El descenso fue también de lo más evocador, pasando frente a bucólicas callejuelas, pasadizos, arcos y edificios torreados pensados para la defensa.

Vista de la iglesia de Santa MAría

Desde Montañana, tras una parada técnica a la altura de Arén, llegamos al Monasterio de Alaón, situado en la boca de un abrupto desfiladero en los mismos límites entre Aragón y Cataluña.

En Alaón además pudimos entender esa fusión entre los últimos coletazos del románico lombardo y la nueva corriente de románico internacional que poco a poco fue imponiéndose primero en Aragón y luego en el resto de la Península.

Visita al precioso Monasterio de Alaón

A continuación, tras una agradable comida en un mesón de Puente de Montañana, iniciamos nuestro largo regreso hacia Madrid con las pertinentes paradas técnicas. Muchas gracias a todos por vuestra compañía y, en el próximo fin de semana realizaremos una segunda edición de esta misma ruta.


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