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Crónica e imágenes del Viaje Guiado "Ruta del Románico en la ciudad de Soria", el 14/09/19

El pasado sábado día 14 de septiembre tuvo lugar la cuarta edición del Viaje Guiado ARTEGUIAS "El Románico en la Ciudad de Soria", una ruta que nos llevó a conocer las interesantísimas manifestaciones artísticas románicas conservadas en la capital provincial, algunas de ellas, obras cumbres del estilo tanto por su riqueza como por su singularidad.

Pese a las previsiones climatológicas bastante pesimistas, el autobús partió desde la Avenida de América rumbo noroeste para, tras una parada técnica a la altura de Medinaceli, llegar con un día totalmente soleado a la ciudad de Soria, más concretamente a los aledaños del antiguo monasterio de San Juan de Duero, punto de inicio de nuestra ruta.

Allí nos esperaba Alberto, guía oficial de la ciudad, quien nos acompañaría durante toda la jornada y nos hizo una primera introducción in situ sobre la Soria medieval.

A continuación accedimos al citado monasterio de San Juan de Duero, construcción llamativamente sobria al exterior pero que conserva en su interior algunas de las piezas más genuinas y de mayor personalidad del románico español.

Empezando por su iglesia, como no podía ser de otra forma, los ojos y los objetivos de nuestras cámaras fotográficas enseguida se vieron atraídas por los dos ciborios que flanquean el arco triunfal de acceso al presbiterio, en los cuales, nos detuvimos tanto en sus razones de ser litúrgicas como en la iconografía de sus preciosos capiteles figurados.

A continuación salimos al exterior del templo para deleitarnos con su singular claustro, donde llamaron poderosamente la atención algunas crujías a base de arcos entrecruzados muy poco habituales en España y que parecen remitirnos más a territorios del sur de Italia como el entorno de Nápoles o la propia Sicilia.

Finalizada la visita a San Juan de Duero regresamos al autobús para ascender hacia la Concatedral de San Pedro, cuya visita empezamos por su claustro, este sí, totalmente canónico en cuanto a sus formas y estructura.

En el claustro de San Pedro tuvimos ocasión de recorrer sus pandas comentando la iconografía y el simbolismo de varios de sus capiteles, entre los que destacan varios figurados y, sobre todo, una gran proliferación de animales mitológicos del bestiario románico (especialmente arpías) cada cual con su propia personalidad pero que, en muchas de ellas, es palpable la raigambre silense.

Desde el claustro accedimos a la iglesia propiamente dicha, de origen románico pero profundamente reformada entre finales de la Baja Edad media y Renacimiento.

Desde San Pedro, cruzando apenas una calle llegamos a una de las iglesias románicas menos conocidas y visitadas de Soria, que no es otra que la de San Nicolás, llegada a nuestros días en ruinas aunque perfectamente consolidadas.

Esta antigua parroquia, que a tenor de lo conservado debió ser grandiosa, cuenta con la sorpresa de conservar en su interior un ciclo pictórico muy interesante sobre Santo Tomás de Canterbury, el cual pudimos comentar detenidamente.

Tras ello, y de nuevo con el autobús, ascendimos hacia la parte más elevada de la ciudad para reponer fuerzas en un céntrico restaurante.

La jornada de tarde la iniciamos visitando San Juan de Rabanera, otra de las iglesias románicas conservadas de la ciudad (de las aproximadamente 35 con que llegó a contar). En ella, iniciamos la explicación por su elegantísimo ábside, en el cual, debido a su carácter tardío, se empieza a apreciar ese amaneramiento o barroquización del románico.

A continuación accedimos a su interior, quizás el más completo y de mayor interés de las iglesias sorianas, en el cual pudimos explicar sus capiteles, su esbelta cúpula sobre trompas o la interesantísima articulación interna de su ábside.

Para el final de San Juan de Rabanera dejamos su sensacional portada occidental, la cual pertenecía originariamente a la parroquia de San Nicolás pero que, ante su inminente estado de ruina, fue trasladada en 1908 a su nueva ubicación.

Y como no podía ser de otra manera, la guinda al pastel de nuestro recorrido por el románico soriano capitalino tuvo como escenario la hoy conocida como iglesia de Santo Domingo, para muchos especialistas, la mejor fachada del románico español.

Frente a ella, amén de hacernos nuestra tradicional foto de familia, tuvimos la ocasión de ir comentando y desgranando detalladamente la iconografía de su tímpano, de sus arquivoltas, de su rosetón y de los capiteles de los arquillos que recorren la fachada al más puro estilo poitevino.

Por último, tras comentar algunos detalles de los primeros tramos medievales conservados de su interior, descendimos hasta el centro neurálgico de la ciudad para disponer de un tiempo libre para tomar un refrigerio y hacer acopio de productos típicos antes de dirigirnos al autobús para emprender rumbo de regreso a Madrid, donde llegamos dentro del horario previsto.

Muchas gracias a todos por acompañarnos y hasta una próxima ocasión.


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