Crónica e imágenes del Viaje Guiado por el románico rural de la 'Soria Mágica', el 05/06/10
El sábado 5 de junio iniciamos un nuevo viaje guiado de arteguias cuyo objetivo era saborear algunos de los lugares con más encanto de la provincia de Soria.
La salida fue adelantada a las 8:30 para poder aprovechar mejor nuestro recorrido y de manera totalmente puntual partimos desde la Plaza de Castilla de Madrid.
Durante el viaje hablamos de la historia guerrera de Soria durante el siglo X como consecuencia de la importancia estratégica de la Marca Media de Al-Andalus. También comentamos la organización territorial de la Extremadura Castellana en comunidades de villa y tierra y los aspectos artísticos del románico soriano, en especial su influencia musulmana y silense.
La primera parada fue Castillejo de Robledo, con su castillo e iglesia románica de la Asunción. Admiramos su buena arquitectura, con monumental ábside y algún que otro canecillo subido de tono.
Una vez dentro debatimos sobre la datación de sus pinturas murales, especialmente el espectacular dragón de doble cabeza que hallamos en el arco triunfal.
Nuestra siguiente parada fue, nada menos, que la antigua villa medieval de Calatañazor. Nuestro paseo fue tranquilo porque además de visitar las iglesias de Santa María del Castillo y La Soledad, recorrimos sus callejas y llegamos hasta el castillo para hacer cientos de fotografías del paisaje circundante.
En la Ermita de La Soledad admiramos sus curiosos canecillos donde nos sorprendió una cabeza de jabalí perfectamente tallada y una escultura del rey David encastrada en la cornisa.
En Santa María del Castillo comprobamos que su interior está muy reconstruido en los siglos XV y XVI, pero la fachada nos entretuvo observando los detalles de su portada románica y la curiosa arquería que se construyó encima y que es idéntica a la de Nafría la Llana.
De Calatañazor a Nafría la Llana hay muy pocos kilómetros y en esta aldea pudimos visitar unas de las iglesias más interesantes del románico rural soriano. Lo primero que se aprecia es que es obra del mismo taller que la de Santa María de Calatañazor. Sus canecillos y capiteles tienen tallados numerosas bestias fantásticas: dragones y arpías, especialmente.
Pero si apreciable es su exterior, lo más importante es el aspecto interior de la cabecera con su peculiar arco triunfal, tipo portada y que más que comunicar nave y cabecera, realmente parece una barrera de aislamiento entre ambos espacios, al estilo prerrománico.
Una vez terminada nuestra estancia en Nafría la Llana nos dirigimos hacia el Cañón del Río Lobos, donde en el Restaurante de mismo nombre nos esperaba una comida abundante para recuperar fuerzas por tanto trasiego.
Desde allí hasta el aparcamiento del Parque no habría más de un par de kilómetros. Desde aquí el paseo es verdaderamente soberbio. Un kilómetro de belleza inigualable entre roquedos y el soto del río. La 'guinda' no fue otra que la Ermita de San Bartolomé, donde admiramos el gran tamaño y perfecta arquitectura del templo, sus posibles orígenes (templario o abacial), sus curiosos canecillos y el interior donde -paradójicamente- parece más moderna la cabecera que el resto de la construcción.
En efecto, resultó un viaje 'mágico'
gracias a la antigüedad y belleza de los lugares visitados.
Pronto nos espera también el encanto rural de Guadalajara
(3 de julio) y de nuevo Soria y su Camino del Cid (11 de septiembre).