Guía monumental (arte e historia) de Hondarribia, Guipúzcoa
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| Hondarribia | ||
| Gupúzcoa | ||
| Bajo Bidasoa | ||
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Introducción a la historia de Hondarribia, Guipúzcoa
La
localidad vasca de Hondarribia se sitúa a los pies del
Monte Jaizkibel, bañada por el Mar Cantábrico y la Bahía
de Txingudi, formada por la desembocadura del río Bidasoa.
Alrededor de dicha bahía se disponen las localidades de Fuenterrabía,
Irún, en su parte sur y la vasco-francesa de Hendaya, en la
orilla este, lo cual configura configurando el consorcio fronterizo
conocido como Bidasoa-Txingudi. Su situación geográfica
ha sido clave en su evolución ya que la proximidad con el mar
y su cercanía con Francia le han producido grandes beneficios
tanto cultural como económicamente.
El topónimo de Hondarribia es, hoy en día, su nombre en euskera, el cual alude a los primeros lugares de asentamiento de la población, ya que su significado es "vado de arena". Sin embargo Fuenterrabia sería el nombre romance de la villa el cual aparece en la Carta de fundación de la misma en el siglo XIII, aludiendo a Fontem Rapidum o Fontem Rapitum.
Históricamente el término municipal de lo que hoy es Hondarribia estuvo habitado desde de que el hombre se asentó en las laderas del monte Jaizkibel, principalmente en su parte norte. Estos asentamientos datan del Paleolítico dejando como testigo restos de utensilios de silex, además de los crónlech y dólmenes.
En el año 2003 se descubrió un enterramiento, posiblemente más antiguo de Gipuzkoa, durante un sondeo arqueológico realizado en uno de los abrigos del Jaizkibel. Este enterramiento humano corresponde al Neolítico, datándolo entre 5000 y 6000 años. Este interesante yacimiento nos remite a un varón adulto, de edad comprendida entre 30 a 40 años, que fue enterrado en un conchero, es decir, en un lugar en el que se arrojaban las conchas de los moluscos que comían, conchas que aparecen mezcladas con la tierra bajo la cual se hallaban los restos humanos.
El pasado romano de Hondarribia esta íntimamente ligada a la ciudad Vascona de Oiasso, que en la actualidad se localiza entre Irún y el Cabo Higuer de Hondarribia. Las intervenciones arqueológicas han identificado una necrópolis situada fuera de la población de Irún, en el interior de la ermita de Santa Elena; un fondeadero al pie del ya nombrado cabo de Higuer en el que se podían resguardar las embarcaciones en caso de temporal; un puente que cruzaba el Bidasoa y las termas de la ciudad.
La Alta Edad Media fue un periodo convulso en toda la
zona fronteriza con Francia por que es posible que visigodos y merovingios
anduvieran esta tierras guipuzcoanas. Sin embargo no será hasta
1180 cuando aparezca por primera el nombre de Hondarribia. En el fuero
que el rey navarro Sancho VI, el Sabio, concede a San Sebastián
aparece mencionada como Undarribia. Tras la conquista de Gipuzkoa
en 1200, el rey Alfonso VIII para afianzar los territorios concedió
cartas de fundación a varios asentamientos, entre los que estaba
Hondarribia que firmó su carta Puebla el 18 de abril de 1203.
En un primer momento los pobladores de Hondarribia serán gascones
y autóctonos. Los primeros procedían de Bayona y se
establecieron en la costa guipuzcoana dedicándose a la navegación
y al comercio.
Desde el siglo XIII Hondarribia será uno de los puertos referentes del Cantábrico, formará parte de la Hermandad de las Marismas y mantendrá una estrecha relación comercial con los puertos del norte de Europa. La proximidad con el reino Navarro le hará su puerto principal sirviendo de enlace con los comerciantes del norte de Europa. No debemos olvidar la pesca de la ballena que se llevo a cabo en todo el golfo de Bizkaia, incluso Hondarribia lleva a este cetáceo en su sello concejil.
Su situación fronteriza no solo otorgó a la villa riqueza y prosperidad sino que a finales del siglo XV las relaciones entre Castilla y Francia se deteriorarán, convirtiéndose la frontera en lugar de enfrentamientos bélicos. Un ejemplo será el sitio que sufrió la villa en 1476 por parte de los franceses siendo liberada dos meses después por las tropas castellanas. En 1498 sufrirá un gran incendio que la destruirá casi completamente, sólo 6 casas torres permanecerán en pie, ya que la mayoría de las construcciones de la época se hacían en madera.
Guía de arte (monumentos y rutas) de Hondarribia, Guipúzcoa
Recinto Fortificado
Fue
a finales del siglo XV y principios del siglo XVI cuando se acometieron
las grandes obras de la fortificación. Prueba de ello son los
cubos, baluartes, fosos y puentes levadizos que se levantaron protegiendo
a la población que habitaba el promontorio.
El acceso al espacio intramuros se realizaba a través de dos puertas, la de santa Maria y San Nicolás, ambas con puentes levadizos en sus frentes. A partir del siglo XVII el recinto fortificado se amplió con la construcción de los revellines, el de San Nicolás y el de Guevara, y la contraescarpa. Las gruesas y altas murallas, realizadas en mampostería con piedra caliza de Jaizkibel, rodearon la ciudad hasta finales del siglo XVIII.
Iglesia de Santa María de la Asunción y del Manzano
Situada en pleno Casco Histórico de Hondarribia, la iglesia presenta una morfología constructiva que va desde el estilo gótico, en su parte más antigua, a un espectacular torre barroca del siglo SVIII. Ésta fue diseñada por Francisco de Ibero. La construcción del total de la iglesia comenzó en 1474 siendo consagrada en 1549.
Ermita de Guadalupe
La
localización de la ermita en lo alto del monte Jaizkibel hace
de ella una de las vistas más bonitas de la localidad. Se trata
del santuario de la patrona y por ello está íntimamente
ligada a la fiesta del Alarde. El Alarde de Hondarribia, se celebra
cada 8 de Septiembre desde el año 1.639. Se trata de la conmemoración
del voto que se hizo a la Virgen de Guadalupe en agradecimiento por
la liberación del asedio al que la ciudad fue sometida en el
año 1.638.
Castillo de Carlos V
Fundado por el rey navarro Sancho Abarca en el siglo X, se alza sobre una hermosa vista sobre el Bidasoa. Su aspecto defensivo, con gruesos muros, esconde un interior magistralmente recuperado. El nombre que lleva se debe a que fue ampliada durante el reinado del emperador Carlos V, del que se dice también que se hospedó en este castillo-palacio. En 1968 fue rehabilitado y transformado en Parador Nacional.
Dentro
del Casco Histórico existen diversas Casa Palacio que merecen
mención por su arquitectura solariega y los materiales nobles
empleados en ellas. La Casa de la torre Alta, es en realidad el Palacio
de los Zuloaga, la construcción data del siglo XVI y en la
actualidad funciona como archivo histórico de Hondarribia y
biblioteca municipal. De la misma época histórica es
la Casa Mugarentenea.
El Palacio Eguiluz, conocido como Casa de Juana la Loca. Nos remite a la sabiduría popular que cuenta que Juana la Loca y Felipe el Hermoso se hospedaron en él durante su viaje de Flandes a Castilla.
Barrio de la Marina
Este pintoresco barrio estaba construido extramuros de
la ciudad y antiguamente se denominaba el arrabal de la Magdalena.
Destaca en este barrio de pescadores sus balconadas y coloreadas fachadas.
El color elegido es el verde, azul, rojo, probablemente reutilizándolo
de lo que sobraba de la pintura de las embarcaciones pesqueras. La
calle de San Pedro es la más espectacular.
(Autora del texto del artículo/colaboradora
de ARTEGUIAS:
Ana Belén Fernández)