Guía monumental (arte e historia) de Alquézar, Huesca
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Introducción a la guía de arte (monumentos y rutas) de Alquézar, Huesca
Alquézar
se sitúa en la provincia de Huesca, en el último tramo
del cañón del río Vero. Forma parte de la comarca
del Somontano, famosa por sus vinos. Está dentro de los límites
del Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara.
El nombre de Alquézar, proviene del árabe "al-Qasr", que significa fortaleza. Hace alusión a su origen militar, ya que es un pueblo que surgió en torno al castillo. Jalaf ibn Rasid fue quien levantó a comienzos del siglo IX esta fortaleza como medio de defensa ante los focos de resistencia cristianos del pirineo.
Alquézar
ha sido declarada Conjunto Histórico Artístico. En ella,
podemos encontrar numerosos restos de su pasado medieval y otras manifestaciones
artísticas pertenecientes a la Prehistoria, como es el ciervo
levantino de Chimiachas, pintura que forma parte del Parque Cultural
del Río Vero.
Restos de la muralla con puerta gótica
En sus orígenes, Alquézar, poseía tres puertas de acceso, pero en la actualidad, sólo se conserva este portalón de estilo gótico.
La Fortaleza
La
fortaleza (castillo-colegiata) de Alquézar se asienta sobre
lo alto de una loma. Está rodeada por una muralla compuesta
por tres torres. El origen de esta fortaleza está a principios
del siglo IX, cuando Jalaf ibn Rasid construye el primer castillo
para impedir el avance de la resistencia cristiana.
En torno a 1067, es conquistada por Sancho Ramírez, hijo de Ramiro I, y pasa a ser una fortaleza cristiana a la que se le denominó "Castrum Alqueçaris". A medida que el proceso de la Reconquista avanza hacia Barbastro o Huesca, esta fortaleza va perdiendo su importancia militar y estratégica y se convierte en una institución religiosa.
Es
en 1099 cuando Sancho Ramírez decide dotar a Alquézar
de una comunidad de canónigos agustinos. Para ello, construye
una iglesia colegiata románica que será sustituida en
el siglo XVI por otra tardogótica y de la que sólo se
conserva el atrio con capiteles historiados.
En el siglo XIV se construyó el claustro gótico pero en un estilo próximo al románico. Su planta es la de un cuadrilátero irregular, con columnas pareadas y arcos de medio punto. Todavía se mantienen seis capiteles historiados románicos de la primera mitad del siglo XII con temas como el la creación de Adán, la Tentación de Eva y Adán en el Paraíso, Caín y Abel, el Diluvio Universal o la Historia de Abraham entre otros.
Entre los siglos XV y XVIII, los muros del claustro fueron decorados con pinturas al fresco que relatan escenas del Nuevo Testamento.
En la primera mitad del siglo XVI se erigió la actual Colegiata de Santa María, uno de los monumentos más visitados de Alquézar. Es obra del arquitecto Juan de Segura, también autor de la Seo de Barbastro. Durante el siglo XVII se le añaden algunas capillas y el retablo mayor, situado en el presbiterio. Es de madera dorada y policromada, realizado en un estilo de transición entre el renacimiento y el barroco.
Otros monumentos de Alquézar
Otras obras de interés son la iglesia de San Miguel, sus ermitas y la fuente de Monchirigüel.
Iglesia parroquial de San Miguel Arcángel
Se levantó entre 1681 y 1708 sobre un templo anterior. Es una obra de carácter popular y de gran sobriedad, como podemos ver en el armonioso juego de volúmenes y tejadillos al exterior.
Ermita de Nuestra Señora de las Nieves
Se compone de una sola nave de tres tramos cubierta con bóveda de crucería estrellada. La fachada fue realizada en el siglo XVII siguiendo los modelos de la arquitectura religiosa popular.
Fuente de Monchirigüel
Es una fuente ejecutada en el siglo XVI con elementos decorativos renacentistas y que porta el escudo de la villa de Alquézar.