Guía de la iglesia de San Cataldo de Palermo, Sicilia (Italia)
Introducción
La iglesia de San Cataldo de Palermo es uno de los ejemplos más singulares de la arquitectura religiosa en la Sicilia normanda de mediados del siglo XII al armonizar un esquema vagamente centralizante, con tres naves paralelas y una disposición de tres cúpulas iguales alineadas en eje sobre la nave central.
Este esquema de cúpulas en eje se distancia de los ejemplos insulares sicilianos, pero está ampliamente documentado en la región italiana meridional de Puglia desde la Alta Edad Media, teniendo como prototipo la iglesia de Ognissanti en Valenzano (1080).

Muy posiblemente, este modelo arquitectónico fue importado directamente por su probable comitente, Maione de Bari, un almirante de la corte de Rogerio II y Guillermo I, que era de origen apuliano. Esto también explicaría la dedicación a San Cataldo, un santo venerado en Tarento (Puglia), cuya advocación no se conocía previamente en Sicilia.

Aunque
Maione nunca fue señalado expresamente como promotor,
la iglesia de San Cataldo se erigió en la zona donde
se ubicaban sus propiedades, cerca de Santa Maria dell'Ammiraglio
(La Martorana). Documentos históricos, como un acto de
1176, demuestran que la iglesia fue vendida junto con las propiedades
de Maione a Silvestro, conde de Marsico, tras el asesinato de
Maione en 1160.
La presencia de la sepultura de Matilda, hija de Silvestro, datada en 1161, sugiere que la capilla ya estaba construida (aunque quizás no terminada) en esa fecha, reforzando la probabilidad de que Maione fuese el promotor original. La inscripción interior sobre Matilda dice así:
+ EGREGI COMITIS SILVESTRI NATA MATILDIS
NATA DIE MARTIS : MARTIS ADEMPTA DIE
VIVENS TER TERNOS HABUIT MENSES OBIITQ(UE)
DANS ANIMAM CELIS CORPUS INANE SOLO :
HEC ANNIS DNI CNDM UNDECIES SEMEL UNO :
ET DECIES SENIS HAC REQUIEVIT HUMO :
Que en castellano significa:
"MATILDE, HIJA DEL EGREGIO [ILUSTRE] CONDE SILVESTRE, NACIDA EN MARTES, Y EN MARTES ARREBATADA [FALLECIDA]. VIVIENDO TUVO TRES VECES TRES MESES [NUEVE MESES] Y MURIÓ, DANDO SU ALMA A LOS CIELOS, SU CUERPO INERTE AL SUELO: EN LOS AÑOS DEL SEÑOR CIEN ONCE VECES [1100], A LA VEZ UNO [1], Y DIEZ VECES SEIS [60], DESCANSA EN ESTA TIERRA."

El rey normando Guillermo II (el Bueno) confió la iglesia a la comunidad Benedictina de Monreale, que la conservó hasta 1787, fecha en la cual el edificio fue utilizado como oficina de correos. En la capilla, que estaba en un estado deplorable, fue procesado todo el correo del Reino de Sicilia.
Los monjes benedictinos la utilizaron como hospicio para los enfermos y, al restaurarla en 1679, la decoraron con estucos, siguiendo la voluntad del arzobispo Giovanni Roano. Estos estucos fueron suprimidos en el siglo XIX, durante los trabajos de restauración del arquitecto Giuseppe Patricolo, autor también de la elección de los colores del extradós de las tres pequeñas cúpulas que se han convertido en uno de los símbolos de Palermo.

En 1937, la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén adquirió la iglesia, ocupándose de su mantenimiento, oficios religiosos y el turismo.

Finalmente, la iglesia de San Cataldo de Palermo fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2015. Obtuvo este reconocimiento por ser parte integral del extraordinario conjunto arquitectónico árabe-normando de Sicilia.

Arquitectura
La iglesia de San Cataldo, situada en el corazón del centro histórico de Palermo, es un edificio compacto de pequeñas dimensiones (9,48 metros x 12,98 metros). Su planta, aunque aparentemente sencilla, asocia características de las realizaciones normandas de la época de Ruger II.
Suscríbete gratis a nuestro boletín y descubre periódicamente catedrales, iglesias, monasterios y tesoros del patrimonio histórico.
Suscribirme gratisPresenta forma basilical muy poco alargada de tres naves de dos tramos cada una, separadas por columnas, transepto no saliente en planta y cabecera de tres ábsides semicirculares, de los que sólo es visible al exterior el central, pues los dos colaterales están abiertos en el espesor del muro oriental. Esta disposición recuerda el esquema de la Capilla Palatina.

La característica más distintiva de San Cataldo de Palermo es la inédita coexistencia de un esquema "vagamente centralizante" y una disposición de tres cúpulas iguales alineadas en eje sobre la nave central.
Exterior
En el exterior, el volumen compacto del edificio, con forma casi de paralelepípedo, se anima con arquerías en relieve sin función estructural y se considera una reelaboración de esquemas de matriz islámica, comunes en la arquitectura civil de Palermo (Palacios de la Cuba y de la Zisa).
El coronamiento presenta una articulada franja decorativa con una inscripción en latín que alude a la dedicación de la iglesia, rematada por un almenado decorativo.

San Cataldo se distingue de los ejemplos sicilianos con influencia islámica (como la Zisa) por el uso del latín en lugar de los caracteres cúficos, lo que es interpretable como la superación de la contaminatio con la religión islámica de la que derivó el modelo.
Gran parte del coronamiento actual, sin embargo, es el resultado de una restauración estilística realizada por Giuseppe Patricolo entre 1882 y 1886.

Lo más notable del exterior de la iglesia de San Cataldo es el ya citado conjunto de tres cúpulas que se yerguen sobre tambores cilíndricos y su extradós semicircular es visible al no haber una estructura que las encapsule en su extremo superior. Actualmente están pintadas en color rojo rosado.

Interior
En el interior, nos encontramos ante un espacio bastante pequeño, con un claro sentido ascensional muy superior al horizontal, vinculable a la arquitectura bizantina y no a la románica.

Todo el sistema de abovedamientos se apoya en las paredes y en cuatro columnas de gran tamaño y muy elegantes y variados capiteles.

La nave central tiene las ya citadas cúpulas, cuyos tambores se alzan sobre complejas trompas dobles. Sin embargo, aunque podamos prever que el uso de trompas debería producir una transición del espacio cuadrado al circular mediante el paso intermedio de un octógono, la realidad es que en San Cataldo se pasa directamente a la circunferencia, por lo que el tambor del cimborrio es cilíndrico.

En estos tres tambores se abren cuatro ventanales, dando al exterior del templo los del sur y del norte. Más arriba se construyeron las cúpulas semiesféricas con otros cuatro ventanales también, pero en este caso dispuestos en las esquinas diagonales.

Todos los arcos del interior de San Cataldo son ligeramente apuntados. Por eso, también lo son los arcos triunfales de comunicación entre los tres ábsides y el transepto. Sus bóvedas son de cuarto de esfera apuntada.

Hay que decir que, en la nave derecha, hay un capitel particularmente relevante por llevar una inscripción en caracteres árabes en el ábaco (posiblemente el nombre del comitente), lo que atestigua el reempleo de elementos arquitectónicos provenientes de fábricas de la época de dominación islámica.
Finalmente, la iglesia conserva milagrosamente un pavimento de taraceas marmóreas con láminas de pórfido y serpentina, uno de los pocos ejemplos que sobreviven de este arte musivo en Sicilia.
