Guía de la iglesia de Santa María de Palacio, Logroño
Introducción histórica
Al igual que la iglesia de San Bartolomé, este templo también se ubicaba en el interior de las murallas. En la Edad Media en Logroño llegaron a existir dos iglesias bajo la misma advocación. La denominada en los documentos como Santa María la Vieja, o la Antigua, estaba dedicada a la Natividad de la Virgen. Debió construirse en la primera mitad del siglo XII y fue derribada posteriormente, a excepción de su cabecera. Se situaba en la zona que ocupa el patio del claustro del templo actual.

El
otro edificio es Santa María la Nueva, que es el que se ha
conservado, y se dedicó a la Asunción. Su construcción
se acometió en la segunda mitad del siglo XII. La primera
estuvo vinculada a la fundación de la casa matriz de la Orden
del Santo Sepulcro de Jerusalén en el siglo XII, y parece
que siempre funcionó como una capilla privada para los frailes
de esta Orden. Junto a ella, Santa María de Palacio
debió cumplir la función de iglesia parroquial, y
no parece que fuese ocupada por los frailes del Santo Sepulcro.
La construcción se erigió sobre el palacio que utilizaban
los reyes de Navarra para alojarse cuando se encontraban en Logroño,
que fue donado por Alfonso VII el Emperador (1126-1157) a la Orden
del Santo Sepulcro en 1156. Por este motivo el templo se intituló
Imperial.

Debido a la muerte del rey al año siguiente de la donación, las obras se retrasaron. Su consagración se realizó durante el reinado de Fernando III (1217-1230), aunque la documentación posterior sugiere que no se terminó hasta finales de ese siglo. Todo parece indicar que los dos edificios eran independientes, pero compartían un claustro que permitía comunicarlos entre sí.
En el edificio de Santa María de Palacio pueden diferenciarse dos etapas constructivas. La más temprana se corresponde con las naves, el crucero, la cabecera y el cimborrio del templo, construidas entre la segunda mitad del siglo XII y los primeros años del XIII, siguiendo una estética tardorrománica. En un momento más tardío se levantaron las bóvedas y la aguja, entre los siglos XIII y XIV. El edificio en un principio debió concebirse siguiendo el mismo modelo de la iglesia de San Bartolomé: tres naves, con la central destacada en anchura pero con la misma altura, y tres ábsides en la cabecera, quizás comunicados entre sí, y al menos el principal, semicircular. A comienzos del siglo XVI se derribó la cabecera románica con el objetivo de ampliar el crucero y la capilla mayor, y en este momento se levantó también la torre campanario.

En el XVIII se realizó la cúpula sobre el crucero, y los soportes de la iglesia, que originalmente tendrían pilares cruciformes con medias columnas adosadas, se recubrieron por grandes pilares barrocos, a excepción de los del último tramo.

En la actualidad puede verse un edificio de tres naves de similar altura, que se remata en un triple ábside, con un doble crucero, uno románico y otro gótico.

Del primitivo claustro del siglo XV tan sólo se ha conservado la panda occidental, el resto data del siglo XVII.

La capilla de la Antigua es la primitiva cabecera del primer edificio románico. Se encuentra orientada de forma canónica hacia el este, y se accede desde el claustro.
La iglesia alberga en su interior dos interesantes tallas románicas de la Virgen: la Antigua, y la de Santa María de Palacio. La primera es una Virgen en majestad, hierática, sentada en un trono con el niño en brazos. Fue ejecutada en madera policromada, y su cronología resulta difícil de precisar, dado que está muy rehecha y repintada. La Virgen de Nuestra Señora de Palacio es una escultura de piedra, lo que resulta excepcional en el románico, que se ha datado en el siglo XIII. Es una talla de bulto redondo, y la madre y el Niño muestran ya algunos rasgos de la naturalidad propia de la estética gótica, pero sin abandonar todavía las directrices del románico.
La fachada principal se encuentra en el costado meridional, y es una obra barroca. En origen, el templo tenía dos accesos situados en el último tramo de las naves, del que tan sólo se ha conservado el que se sitúa en el lado norte.

La espectacular aguja gótica que se levanta sobre la cúpula del crucero fue construida entre los siglos XIII y XIV. Está formada por una flecha de ocho lados, divididas horizontalmente por medio de impostas. En la parte inferior pueden verse diferentes ventanas que se abren de forma abuhardillada.
Autor del texto del artículo/colaborador
de ARTEGUIAS:
Víctor López Lorente)