Guía de la Iglesia de San Miguel Arcángel de Sotosalbos, Segovia
Introducción
Sotosalbos es un pequeño pueblo situado junto al espeso bosque de Mata del Pirón y a pocos kilómetros del puerto de Malangosto, de donde, según la tradición, era natural y párroco el Arcipreste de Hita.
Próxima y bien comunicada con Segovia mediante la N-110, esta aldea presume de tener la iglesia románica más visitada y conocida de la provincia, excepción hecha de las urbanas de la capital, gracias a su variadísima colección de escultura figurada. Ello a pesar de que, por su construcción con blanda piedra caliza, presenta un lamentable desgaste que ha afectado de manera diversa a las tallas que exhibe.
La iglesia de San Miguel Arcángel de Sotosalbos fue declarada Monumento Nacional el 17 de mayo de 1973.
Se trata del templo de San Miguel Arcángel ubicado en el extremo occidental de la población y perfectamente visible desde grandes distancias, gracias a su torre. No poco ha contribuido al prestigio del templo el trabajo incansable de sus sucesivos párrocos, hombres cultos y apasionados, que gustosos, se ocupaban de enseñar a los visitantes su interior.
La iglesia se construiría en dos fases. En la primera, se levantaría la cabecera plana con arco triunfal ligeramente de herradura, lo que nos llevaría al siglo XI. Algunos autores incluso llegan a datarla de época prerrománica. El resto de la nave, el añadido de la nave norte, la torre y galería corresponden a un estadio muy tardío del románico, posiblemente de comienzos del siglo XIII.
Como consecuencia de este posible proceso constructivo, la iglesia de San Miguel Arcángel de Sotosalbos dispone de nave única terminada en testero plano, galería porticada adosada al costado meridional constituido por siete arcos más el de ingreso y un campanario adosado al norte.
Exterior
La galería porticada
Del exterior, lo más destacable es, sin duda, su galería porticada, de gran prestancia por su altura. Los cuatro arcos orientales son de medio punto y los tres occidentales algo apuntados. Todos son soportados por dobles columnas con capiteles de voluminosa talla.
Destaca el capitel de la Adoración de los Reyes Magos, motivo muy habitual en el románico segoviano, y el de la lucha entre basiliscos y serpientes presenciada por dos cabezas simiescas como simbolización del mal.
Otros capiteles muestran leones, arpías, dragones, ave picando frutos, lucha entre guerreros (tanto entre infantes como entre caballeros).
La talla de estos capiteles es voluminosa y de notable calidad. La impronta silense en la representación de animales demoniacos entre espeso follaje (lo que incluye las flores de aro) vuelve a mostrarse evidente aunque lejana.
Los ingresos meridional y oriental de la galería son de molduras zigzag en resalte, que volverán a verse en otras edificaciones no muy lejanas de la comarca de Pedraza.
Elemento destacado es la cornisa de la galería cuya estructura permite una magnífica proliferación escultórica. El alero está sostenido por arcos ciegos que apean sobre ménsulas esculpidas. Estos arcos envuelven una colección de bustos de personajes de la época. Bajo ellos y entre los canecillos una variada colección de metopas completa el repertorio figurado.
Escenas lúdicas, de oficios de la época, de lectura y escritura, personajes y animales variadísimos, al igual que motivos florales, forman el rico repertorio de canecillos y metopas. Toda esta escultura de la cornisa está claramente emparentada con Tenzuela y Pelayos.
La puerta
La puerta tiene las tres arquivoltas convencionales y la pareja de capiteles presentan dos leones encorvados y a una sirena de dobles cola y largas trenzas, flanqueada por una pareja de aves.
La torre
La torre campanario tiene tres cuerpos. El segundo presenta en cada cara una pareja de arcos cegados sobre columnas. El cuerpo superior también fue románico al compartir las columnas que embellecen las esquinas del cuerpo anterior, y debió ser el original cuerpo de campanas. Actualmente, sin embargo, esta rehecho y rebajado con vanos cuadrados para las mismas.
La altura de la galería como el apuntamiento de algunos arcos nos hablan de un estilo tardío alejado de las primeras galerías sorianas.
Si la verticalidad de la galería y la estructura de las puertas de acceso vinculan este templo al de San Pedro de Gaíllos, la forma y ornamentación de la cornisa lo hace con las iglesias de El Arenal, La Virgen de la Peña de Sepúlveda y, sobre todo, con San Juan de los Caballeros de Segovia.
Interior
Tras contemplar la fastuosidad exterior, la iglesia de Sotosalbos decepciona un tanto cuando entramos pues tanto la nave como la cabecera han experimentados modificaciones. Por eso hay que centrarse en los restos de pinturas románicas que quedan el muro oriental de la cabecera. Su iconografía es la propia que encontramos -cuando se ha conservado- en la bóveda del ábside y corresponde a la visión apocalíptica de la Parusía descrita por San Juan: Cristo en Majestad rodeada del Tetramorfos.
De todo el conjunto, lo mejor preservado es el toro alado correspondiente al evangelista San Lucas.
En cuanto a obras de arte mueble hay varias tallas de época bajomedieval de carácter bastante popular y una buena pila bautismal románica cuya copa está adornada con voluminosos gallones.