Guía del Monasterio de San Martiño de Xubia, A Coruña
Introducción
La iglesia del antiguo monasterio de San Martiño de Xubia se encuentra e escasos metros del mar en la Ría de Ferrol. Pertenece al municipio de Narón y dista muy pocos kilómetros de la populosa ciudad de Ferrol.
Está situada en la ruta xacobea del Camino Inglés y es de lo más frecuente cuando se visita, poder ver numerosos peregrinos transitando junto al templo o entrando en él.
Desde el punto de vista histórico, algunos autores establecen su fundación en época sueva o visigoda, anterior a la invasión árabe. Ya con más certeza existiría en los siglos IX y X d.C. como cenobio dúplice de propiedad de la familia Traba.

A finales del siglo XI debió haberse donado al monasterio borgoñón de San Pedro de Cluny pues se cita en el viaje que hace el camerario cluniacense Dalmacio entre 1090 y 1094 a los monasterios españoles de la Orden. Una bula papal de 1100 también vincula San Martiño de Xubia con Cluny.
Durante el siglo XII se suceden numerosas donaciones, una de ellas de 1137 con el fin de "reedificar" la iglesia. Quizás sea este momento cuando se decidiera sustituir una antigua iglesia prerrománica anterior y comenzar la construcción de otra nueva siguiendo las pautas de lo que hoy conocemos como románico.

A finales del XII y sobre todo el XIII va a comenzar un declive paralelo al que sufrió la Casa Madre como consecuencia del auge de los cistercienses.
En 1518 una bula papal desvincula a San Martiño de Xubia definitivamente del San Pedro de Cluny y lo convierte en priorato del monasterio de Lourenzá, pasando a la Congregación de San Benito el Real de Valladolid. Por último, el cenobio dejará de existir con la Desamortización de Mendizábal de 1835 y se convertirá en iglesia parroquial.

Arquitectura
Nos centraremos exclusivamente en la iglesia puesto que las dependencias de los monjes, aunque se conservan parcialmente, son modernas y la mayoría se encuentra en ruinas.

Exterior
La iglesia románica del Monasterio de San Martiño de Xubia tiene planta basilical de tres naves de cinco tramos de desigual longitud. No tiene transepto. Está completamente construida con sillares de granito que han alcanzado un color ocre.

La cabecera es la parte conservada de mayor espectacularidad. Hay que decir que sus tres ábsides de tambor son de gran altura para compensar el desnivel del terreno por lo que los zócalos absidales son muy altos. De mayor altura y profundidad el central, tiene éste dos columnas entregas sobre plintos muy verticalizados. Las citadas columnas lo dividen en tres paños verticales ocupado cada uno con un ventanal de tipo portada.

Los ábsides laterales, más pequeños, son también más sencillos pues, como es frecuente, prescinden de columnas y el número de los ventanales se reducen a uno.

Desde el punto de vista escultórico, hay que resaltar la colección de canecillos que coronan estos tres ábsides de temática profana entre los que encontramos varios de contenido sexual, así como actividades y oficios.

El muro norte, único que queda a la vista, tiene dos contrafuertes prismáticos que llegan hasta el alero, pero no continúan en los tramos de los pies. En este flanco septentrional se crearon cuatro ventanales de tipo portada para la iluminación interior.
El imafronte tiene la puerta de la iglesia que es de extrema sencillez, como si se hubiese materializado con urgencia para acabar apresuradamente las obras. Tiene dos arquivoltas que llegan hasta el suelo sin mediar impostas ni columnas. El guardapolvos en ancho e imita una especie de taqueado.

Esta puerta se encuentra cubierta por un pórtico moderno del siglo XVIIII. También de esta centuria debe ser la torre campanario adosado al lado septentrional de la fachada.

Interior
Las tres naves de la iglesia del antiguo Monasterio de San Martiño de Xubia se separan mediante pilares de sección cuadrada con semicolumnas en las cuatro caras, al modo compostelano.

La presencia de los citados contrafuertes exteriores y la de responsiones en los muros laterales interiores induce a pensar que el proyecto inicial era el de lanzar arcos fajones y, por tanto, abovedarla completamente. Sin embargo, se abandonó esta intención y actualmente se cubre con techumbre de madera a dos aguas.

El ábside central está elegantemente articulado mediante un arco triunfal de medio puntos sobre columnas entregas, bóveda de horno y de medio cañón en el presbiterio y tres grandes ventanales en el hemiciclo.

Los capiteles del interior del templo pertenecen a dos talleres distintos dadas las formas tan distintas de tallarlos. La mayor parte de ellos son fitomorfos pero hay algunos historiados aunque la dureza de la talla en granito no permite grandes detalles.

Uno de ellos muestra a dos leones enfrentados
y tras ellos dos más pequeños. Más complejo
es el otro que pudiera representar a dos caballeros en contienda
con sus escudos y seguidos de sus ayudantes. Sin embargo, el personaje
de la derecha podría no ir montado sobre un caballo pues
parece carecer de cabeza lo que podría darnos la figura de
un centauro.