Guía del Monasterio de San Salvador de Bergondo, A Coruña
El Monasterio de San Salvador de Bergondo fue un importante cenobio benedictino ubicado a una veintena de kilómetros al este de la ciudad de A Coruña, cuya iglesia románica, con reformas seculares ha llegado hasta nosotros y cumple funciones parroquiales en la actualidad.
La primera referencia documental data del siglo XII (año de 1138). Un siglo, después y ante los abusos que sufrían sus propiedades a manos de la nobleza local, el monarca Alfonso X el Sabio lo puso bajo protección real en 1256.

Al parecer, en 1342 San Salvador de Bergondo sufrió un gran incendio que afectaría -como mínimo- a las partes altas del templo. A continuación, los condes de Andrade se encargarán de su restauración y ampliación. A las obras impulsadas por esta poderosa familia corresponden los escudos nobiliarios y las esculturas de jabalíes que decoran el templo.
En 1509 el cenobio se sometió a un proceso de reforma por el que dejó de ser abadía y pasó a depender de San Martiño Pinario como priorato.

El monasterio sufrió los estragos de la Guerra de la Independencia, además de la Desamortización de Mendizábal y llegó en bastante mal estado al siglo XX. Para colmo de males, en 1959 cayó un rayo que destruyó la fachada occidental.
Finalmente, en 1973, el monasterio de San Salvador de Bergondo fue declarado Monumento Histórico-Artístico de carácter nacional lo que propició el comienzo de obras de restauración durante dos décadas.

Arquitectura
La iglesia de San Salvador de Bergondo es un notable templo románico construido con sillares de granito con reformas góticas y reparaciones del siglo XX.
Interior
El templo abacial cuenta con una planta
basilical -sin transepto- de tres naves de cuatro tramos
y una cabecera formada por tres ábsides semicirculares
con sus tramos presbiteriales previos, siendo el central
más largo y alto que los laterales, al modo habitual
en el románico.
Las tres naves se separan por arcos formeros apuntados
que caen sobre pilares de sección cuadrada con
columnas entregas en cada cara.

El aspecto interior puede resultar muy unificado a primera vista pero, de hecho, hay obras de finales del siglo XII y otras del XIV que, dado el providencial conservadurismo de la arquitectura medieval en Galicia, apenas desentonan.

Así, son románicas la cabecera y las paredes laterales perimetrales, además de los pilares y las responsiones hasta sus capiteles. Góticos del XIV son los arcos fajones de las naves laterales y los arcos diafragma de la central con sus respectivos capiteles y el rosetón del testero sobre el ábside principal.

Desde el punto de vista escultórico, hay que destacar los dos capiteles románicos del arco triunfal central que muestran combates de dos parejas de cuadrúpedos (probablemente leones). Sin embargo, los capiteles originales románicos de los arcos triunfales laterales y las naves sólo muestran cestas vegetales bastante sencillas. En el presbiterio destacan dos sarcófagos medievales.
Por su parte, los capiteles de los altos arcos diafragma que son obras góticas de la reparación y reforma del siglo XIV inciden en temas zoomorfos y antropomorfos.
Hay que citar la existencia del la llamada Capilla de Santa Catalina, erigida alrededor del año 1400 adosada al ábside meridional. En ella destaca su sobresaliente bóveda de crucería y sus sepulcros medievales.
Exterior
Cabecera
La cabecera de la iglesia del monasterio de San Salvador de Bergondo tiene tres ábsides semicilíndricos y bastante austeros en su formulación mural.

Cuentan con contrafuertes en lugar de columnas y los ventanales -tres en el central y uno en cada lateral- no so de tipo portada sino que se forman por arcos de medio punto, el exterior decorado con molduras. Los aleros se decoran con taqueado y zigzag. Los canecillos son geométricos con nacela terminada en cilindro.

El muro oriental de la nave central, por encima del ábside principal, lleva el rosetón antes citado que se adorna con vueltas concéntricas y una tracería con una estrella de seis puntas.

Encima hay una antefija con una cruz sobre un jabalí, animal ligado a la heráldica de la familia nobiliaria de los Andrade.

El muro meridional aparece fortalecido mediante contrafuertes posiblemente añadidos tras la destrucción del siglo XIV. En él hay una sencilla puerta de arcos concéntricos sin apoyo de columnas y un tímpano con una cruz en el centro.

Fachada occidental
La fachada occidental fue muy restaurada por las ruinas sucesivas. Se recompuso la portada con algunas piezas originales y otras de nueva factura.

Tiene dos arquivoltas de medio punto, chambrana, tímpano con un relieve angrelado y dos parejas de columnas de esbeltos fustes y capiteles vegetales.

También hay que citar otra puerta en el muro sur oculta por las dependencias del que fuera claustro.
Cruceiro de Bergondiño
También hay que citar el Cruceiro de Bergondiño, ubicado delante de la cabecera y de la Capilla de Santa Catalina de la iglesia. Es una obra medieval que consta de un zócalo de tres peldaños. La columna tiene la particularidad de tener el fuste de sección cuadrada. En el capitel, la decoración es básicamente vegetal.

El cruceiro está rematado por una cruz latina con la ornamentación típica de estos monumentos. En el anverso aparece un Cristo crucificado; y en el reverso, la Virgen María.