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Guía del Monasterio de San Pedro de las Dueñas, León

El Monasterio de San Pedro de las Dueñas se encuentra en el centro de la localidad leonesa homónima, a sólo unos 5 kilómetros al sur de la villa jacobea y monumental de Sahagún.

Introducción histórica

Libro: ICONOGRAFÍA Y SIMBOLISMO ROMÁNICOSobre la fundación de este monasterio de monjas, muy cerca de Sahagún (León), se han lanzado diferentes hipótesis. Algunos autores establecen el inicio de la andadura de este cenobio en el siglo X. Otros consideran posible su fundación en la primera mitad del siglo XI, mientras que algunos la encuadran durante el reinado del rey Alfonso VI de León y de Castilla (1073-1110).

En la actualidad, parece que fue a finales del siglo XI o comienzos del XII cuando se establecería en este lugar un monasterio de corte aristocrático de monjas que se regía por la Regla de San Benito, de forma pareja al gran monasterio benedictino masculino de los santos Facundo y Primitivo de Sahagún que fue ocupado por monjes cluniacenses franceses por iniciativa del citado rey leones.

Hay que recordar que el último cuarto de la undécima centuria, en los reinos hispanos peninsulares se vivió un acusado movimiento de europeización que tuvo cuatro ramas fundamentales:

  • Auge de las peregrinaciones a Santiago de Compostela desde otros estados europeos, especialmente del reino franco.
  • Entrada y ocupación de monasterios ya existentes por parte de monjes cluniacenses.
  • Transformación de los viejos monasterios hispanos con reglas castizas como la de San Fructuosa de Braga por la de San Benito, mucho más internacionalizada a partir del Imperio Carolingio y, sobre todo, por la difusión que de ella realizaron los cluniacenses.
  • Supresión del rito hispano (también llamado mozárabe) por el rito romano.

Hay que indicar que de las dependencias monacales de aquel cenobio nacido durante la etapa del Románico Internacional Pleno no ha quedado nada pues las reformas fueron constantes y el resultado es un conjunto de edificaciones modernas. Por ello, nosotros nos centraremos exclusivamente en la iglesia abacial y en un arco que se conserva en el Museo Arqueológico Nacional.

Capiteles del arco que se expone en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid procedente del Monasterio de San Pedro de las Dueñas

La iglesia

La iglesia de San Pedro de las Dueñas es un monumento notable por dos razones. La primera es por ser uno de los casos iniciales de un nuevo estilo (o subestilo para algunos) donde se transforma el románico genuino en una nueva modalidad, conocida como mudéjar castellanoleonés -en su fase primitiva como en San Tirso de Sahagún- o románico de ladrillo. La segunda razón es la buena colección de capiteles de las columnas románicas del interior.

La iglesia románica que se ha conservado se inició probablemente a principios del siglo XII bajo los presupuestos del románico internacional pleno que a pocos kilómetros de este lugar se estaba materializando en la preciosa basílica de San Isidoro de León. El proyecto era el de una iglesia de planta basilical de tres naves, sin transepto, rematadas en una cabecera de tres ábsides escalonados, siendo más profundo y alto el central que los absidiolos laterales.

Románico y Mudéjar

De esa primer fase del románico pleno son los tramos de piedra con columnas cilíndricas que aparecen en la cabecera. No obstante, a finales del siglo XII la fábrica se retoma con un nuevo material: el ladrillo y siguiendo las pautas de San Tirso de Sahagún, que se considera probablemente como el primer edificio románico puro de toda España que vira hacia un nuevo estilo: el mudéjar, no sólo por el uso del ladrillo sino por ciertos guiños de la arquitectura andalusí como la utilización repetitiva de de arquerías ciegas, el uso puntal de arcos de herradura -además de los más habituales de medio punto- y la decoración mediante frisos de ladrillos en esquinilla y a sardinel.

Exterior

Cabecera

Como hemos indicado, la cabecera de tres ábsides empezó siendo construida con sillares de piedra y columnas entregas, como mandan los cánones románicos y se llegó hasta buena parte de su altura potencial. Sin embargo, el ábside central se remató con una arquería de ladrillo y por encima un último piso de arcos doblados ciegos un tanto achaparrados y, justo debajo de la cornisa anacelada, un friso de ladrillos en esquinilla.

Los ábsides meridional y septentrional se construyeron completamente en piedra, salvo el tramo superior que se concluyó con ladrillos en hiladas horizontales más la correspondiente cornisa de ladrillos verticales cortado con perfil anacelado.

Muros exteriores

Los muros exteriores de las naves laterales que se aprecian del edificio original están articulados mediante arquerías dobladas.

En los muros de la nave superior que se yerguen sobre la laterales vemos recuadros rectangulares superados por ladrillos a sardinel y cornisa anacelada.

Puerta norte

La puerta del costado septentrional es una estructura completa de ladrillo. Cuenta con tres arquivoltas de medio punto -más ancha la interior- que llegan hasta el suelo sin intermediación de impostas. Por encima hay un friso de esquinillas que imita el alero soportado por los canecillos de una portada románica. El conjunto estructural de esta puerta queda rodeada por un recuadro o falso alfiz.

Torre campanario

La torre de San Pedro de las Dueñas es una gallarda estructura de ladrillo que se alza sobre los dos primeros tramos de la nave central. Tiene tres cuerpos: el primero liso, el segundo tiene en cada cara dos vanos con arcos doblados de herradura rodeados por un falso alfiz o recuadro rematado con friso de esquinillas. El cuerpo superior muestra dos ajimeces (ventanales bíforos) con arcos semicirculares doblados en cada cara con mainel central constituido por una columna de piedra románica cuyos capiteles muestran una decoración vegetal muy esquemática. Estos vanos también se recuadran con falso alfiz.

Es evidente que esta torre campanario guarda relación con las cercanas de San Tirso y San Lorenzo de Sahagún, pero con unas menores dimensiones.

Interior

El aspecto interior de la iglesia abacial de San Pedro de las Dueñas es bastante desconcertante. Lo primero que se observa es que los arcos formeros de medio punto caen sobre pilares que tienen una disposición alternante: cruz griega con cuatro columnas (una en cada frente) alternando con pilares prismáticos con sólo dos columnas. Esta disposición de soportes es semejante al de la gran basílica de San Isidoro de León. Hay que decir que el edificio, al principio no estaría abovedado, sino que tendría techumbre de madera.

También observamos como en la campaña mudéjar se procedió a cerrar o macizar los vanos de los arcos formeros de comunicación entre las naves norte y central. De este modo, las naves central y meridional siguieron sirviendo para la liturgia de la comunidad de monjas benedictinas, mientras que la nave norte cambió su función a iglesia parroquial para los feligreses de la aldea que iba surgiendo alrededor del cenobio.

Diversos cambios se efectuaron en los siglos bajomedievales, como abovedar con crucería estrellada la nave central, entre otros.

Monasterio de San Pedro de las Dueñas: capiteles de las monjas

Un aspecto sobresaliente del interior de la iglesia de San Pedro de las Dueñas es la calidad de los dieciséis capiteles románicos que se conservan. Si bien el más famoso es aquél que representa una serie de personajes identificados como monjas, hay que resaltar un buen número de bellas cestas de temática zoomorfa, donde el gran protagonista es el león y en menos nivel, el dragón, en sus combates entre sí o contra los hombres.

Leon y dragón andrófago

La arquería del Museo Arqueológico Nacional

Procedente de San Pedro de las Dueñas, probablemente del acceso desde el claustro a la sala capitular, se conserva en el Museo Arqueológico Nacional un arco sobre dos parejas de columnas con capiteles también magníficamente labrados.

Arco procedente del monasterio de San Pedro de las Dueñas en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid

Las esculturas de los capiteles, de gran calidad, están relacionados con los del interior de la iglesia del monasterio y vuelven a incidir en la temática de la lucha entre hombres y bestias, asunto simbólico que tiene que ver con la lucha espiritual del hombre en su camino de santificación y la necesidad de vencerse a sí mismo.

Capitel en el Museo Arqueológico Nacional

*Autores de las imágenes no firmadas: arquería del Museo Arqueológico Nacional (Luis García - Zaqarbal), capiteles del Museo Arqueológico Nacional (José Luis Filpo Cabana), capiteles interiores (arquivoltas.com)


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