Monasterio de San Salvador de Oña (Burgos)
El
Monasterio de San Salvador de Oña está situado al noreste
de la provincia de Burgos en el límite entre la Bureba y el
Valle de Tobalina.
San Salvador de Oña fue fundado en el año 1011 por el conde Sancho García como cenobio dúplice.
A mitad del siglo XI Sancho el Mayor de Navarra lo entregó definitivamente a los monjes cluniacenses.
El
Monasterio de Oña se constituye durante siglos como uno de
los monasterios más importantes de Castilla y en él
se encuentran enterrados condes y reyes castellanos y navarros.
La importancia del patrimonio artístico de este monasterio es tan grande que su visita nos muestra obras de arte de todas las especialidades y épocas.
Por
todo ello, de esta guía del Monasterio de Oña deberemos
centrarnos en lo que consideramos hitos más importantes.
Advertimos al visitante que aunque recibirá del Monasterio una magnífica descripción histórica y artística del edificio por parte de los guías que lo custodian, no se permite hacer fotografías salvo en el claustro. Una lástima, pero aún así es muy recomendable su visita.
La Iglesia
Para empezar, nos centraremos en la iglesia. Se trata de un edificio con varias fases en su construcción. Aunque se trata básicamente de un edificio tardogótico, quedan diversos elementos de otros edificios románicos precedentes, uno del románico pleno y otro de una fase tardía del mismo.
De
esta manera, se pueden reconocer columnas románicas con capiteles
decorados con bestias fantásticas, así como otros con
crochets y puntas de diamante muy similares a los que encontramos
en el monasterio cisterciense de Las Huelgas de Burgos.
La cabecera es tardogótica y de arquitectura espectacular y colosal gracias a su inmensa bóveda estrellada con ocho puntas.
En el interior de la iglesia hay que destacar el retablo barroco, la magnífica sillería gótica del coro (siglo XV) y las tumbas de los condes Sancho García y su esposa Urraca, García Sánchez y los reyes Sancho el Mayor de Navarra y su esposa Doña Mayor y Sancho II de Castilla.
Más
interesante aún es el extraordinario Cristo románico
de Santa Tigridia (posiblemente de mediados o finales del siglo XI).
También son muy importantes las pinturas de estilo gótico lineal del siglo XIII que muestran la vida de Santa María Egipciaca.
Hay que citar que en la fachada occidental se conservan dos ventanales románicos correspondientes a la primitiva construcción. Se encuentran situados simétricamente e iluminaban la iglesia románica. También la puerta central, aunque reformada conserva el guardapolvos ajedrezado original.
Aún es más destacable que la propia puerta occidental gótica de entrada a la iglesia monástica se montó aprovechando la anterior románica cuya última arquivolta y el guardapolvos con taqueado jaqués quedan perfectamente a la vista.
La Sala Capitular
Lo
más interesante de la Sala Capitular es, sin duda, los ventanales,
hoy cegados, de la construcción románica y que comunicaban
la sala con el claustro. Se trata de bellos arcos de medio punto decorados
con puntas de diamante en sus aristas y capiteles de decoración
zoomorfa. Un hecho que aumenta el valor de este conjunto es que se
conserva gran parte de la policromía original.
También se conserva en la sala capitular los arcos policromados de una extraordinaria arquería románica que probablemente ocupó parte del refectorio.
El Claustro
El
Claustro principal del Monasterio de San Salvador de Oña es
gótico, obra de Juan de Colonia en las cercanías del
año 1500.
Tiene planta trapezoidal y lo constituyen cuatro galerías abovedadas con crucería compleja.
Las crujías están delimitadas exteriormente por un extraordinario conjunto de ventanales con arquerías agudas con elegantes tracerías del gótico final.
Hay
que fijarse en la decoración escultórica que salpica
de manera continua sus galerías, especialmente tumbas resguardadas
en arcosolios.
También hay restos románicos esparcidos por el mismo, como la arquería sostenida por dos grupos de tres columnas paralelas, hecho nada frecuente.
Otros lugares de Oña: la iglesia de San Juan Bautista
El monasterio de San Salvador de Oña se encuentra al este de la Plaza Mayor de la localidad, lugar castizo y animado donde se reúnen los vecinos para tomar el aperitivo en sus numerosos bares.
En
esta plaza hay un edificio medieval de gran importancia. Nos referimos
a la iglesia de San Juan Bautista, cuya torre señala el corazón
de Oña desde bastante distancia.
Es un edificio que abarca desde el siglo XII hasta el XVI, con partes románicas en el interior, una gran portada gótica en el costado meridional dedicada a la Virgen María. Tiene arquivoltas apuntadas con un tímpano donde parece la Virgen con el Niño flanqueados por dos ángeles. El hueco de la puerta está dividido por un parteluz donde, de nuevo, hallamos una estatua de la madre de Dios con Jesús en sus brazos.