Iglesia románica de San Esteban de Aldehuelas de Sepúlveda (Segovia)

La
iglesia parroquial de Aldehuelas de Sepúlveda (población
muy cercana de la legendaria villa segoviana) se encuentra fuera
de la aldea, al otro lado de un pequeño valle poblado de
árboles, mostrando la belleza que sólo los templos
aislados en pleno monte pueden proporcionar. Su visita en primavera
es una gozada para la vista.
Se conserva aceptablemente, y presenta nave rectangular y ábside semicircular. La parte más baja de este último se levantó con mampostería y el resto de sillería. Presenta dos columnas que lo seccionan en tres calles. El central lleva un ventanal con arquivolta sobre capiteles vegetales y de aves. A la altura de los cimacios corre una imposta lisa que recorre todo el hemiciclo. El alero está sostenido por sencillos canecillos de nacela.
Esta
humilde construcción se engalana con una encantadora y rústica
galería porticada, seguramente la más desconocida
de todas las de las provincia. Parece, por su estructura, una imitación
artesanal de la de San Salvador de Sepúlveda. En ella alternan
pilares prismáticos y columnas con gruesos capiteles de bolas
rudamente tallados.
Lamentablemente,
es ésta una de las partes que más adulteraciones ha
sufrido, puesto que se encuentra algo recrecida y parcialmente cegada.
Además, el tramo oriental de la citada galería fue
tapiado para albergar la sacristía, aunque todavía
es posible ver el arco lateral de ingreso, cegado y como suele ser
habitual, se aprecian a simple vista elementos constructivos de
la galería (dovelas, sillares, etc) reutilizados como elementos
de mampostería (VER FOTOS).
La
puerta de la galería de dos arquivoltas lisas y chambrana
da paso a la portada de entrada a la iglesia, sumamente pequeña
y sencilla. Todo ello de nuevo, recuerda a la iglesia de El Salvador
de Sepúlveda que debió servir de lejana referencia.
En el interior, el arco triunfal apuntado deja paso al tramo recto con bóveda de cañón y a la cubierta de horno del ábside, hoy tapado por el correspondiente retablo. Las gruesas columnas del arco triunfal son rematadas por capiteles, el derecho vegetal y el izquierdo con guerreros en combate.
Esperamos
que el eficiente programa de restauraciones seguido hasta el momento
saque a este templo del injusto anonimato en que se encuentra, y
se ocupe de su galería para recobrar el sabor medieval y
sus señas de identidad.