Guía de la iglesia de Castrillo de Valdelomar, Cantabria
Castrillo de Valdelomar es una pequeña localidad ubicada en el municipio de Valderredible, en el valle homónimo de Valderredible (Cantabria), a 840 m de altitud. Sólo cuenta con 7 habitantes censados.
Castrillo de Valdelomar aparece documentado ya en el siglo XIII en el cartulario del Monasterio de Santa María de Aguilar de Campoo.
En el "Becerro de las Behetrías" (1352) aparece registrado como "Castriello de Valde Lomar" en la Merindad de Aguilar de Campoo.
Su iglesia parroquial de Santa Leocadia constituye un interesante ejemplo de arquitectura románica rural tardía de los valles occidentales de Cantabria. Probablemente fue construida por un taller rural y tardío en el siglo XIII, aunque el lugar estuvo habitado con anterioridad como acredita la existencia de una necrópolis que luego citaremos.

El templo se ubica en el exterior del caserío, sobre un promontorio rocoso de arenisca, lo que le proporciona gran visibilidad. Dicho promontorio presenta a sus pies la citada necrópolis rupestre con tumbas antropomorfas excavadas en la roca, que remite a una ocupación altomedieval.
Arquitectura
La iglesia de Santa Leocadia de Castrillo de Valdelomar es una construcción románica modesta bastante bien conservada, construida con buenos sillares de piedra arenisca. Está constituida por una sola nave con cabecera formada por presbiterio rectangular y ábside semicircular.

La puerta de ingreso está en el muro sur. Originalmente tenía una espadaña exenta a unos metros del muro meridional de la iglesia, como otras localidades de la zona, pero en el siglo XVII se modificó para erigir un campanario tipo torre prismática. También se añadió una pequeña sacristía al tramo presbiterial sur de la cabecera.

Exterior
El ábside está dividido verticalmente por dos contrafuertes prismáticos (típicos de las iglesias del valle) y consta de tres paños.

Se conservan bien los canecillos de perfil de proa de barco y un ventanal central de tipo portada con arquivoltas de baquetón y escocia sobre dos columnillas.

Los capiteles de esta ventana fueron esculpidos de manera esquemática y sumaria.En el de la derecha hay tres hojas verticales que podrían representar árboles. De la base emergen dos figuritas bulbosas que podrían simbolizar tallos o incluso serpientes. En el capitel opuesto (de la izquierda) aparecen en lucha un batracio y una serpiente.

La portada se abre al sur cobijada bajo un pórtico construido modernamente entre el campanario y el muro sur de la nave, que ha sabido mantenerla en buen estado de conservación. Tiene tres arquivoltas ligeramente apuntadas. En ellas se combinan superficies lisas, así como un baquetón y escocias. Existe un tímpano actualmente liso y sin pinturas. Los apoyos son varios pares de jambas y sólo dos columnas. Los capiteles son de ruda labra mostrando hojas dentadas similares a las del ventanal absidal.

El campanario conserva buena parte de la espadaña que le sirvió de origen y se aprecia perfectamente en su costado meridional lo que incluye rebancos, escarpes e impostas además de dos troneras. Los muros modernos del campanario son aún más sobrios, conservándose un hueco para las campanas y una puerta en su costado oriental.

Interior
Al entrar en la iglesia de Castrillo de Valdelomar se aprecia que el interior de la nave ha sido reformada en diferentes épocas, por lo que su cubierta, alzado y posiblemente distribución interior han sufrido alteraciones. En la actualidad no es mucho más alta que la cabecera y tiene aparentemente bóveda de medio cañón sobre columnas truncadas.

La separación entre la cabecera y la nave se realiza mediante el arco triunfal apuntado sobre dos semicolumnas. Uno de los capiteles presenta decoración de hojas dentadas como las ya descritas en otros lugares de la iglesia. Su compañero muestra también hojas pero diferentes a las ya vistas, formadas por tres picos verticales, quizás imitando formas flordelisadas. Por su parte, el presbiterio conserva una bóveda de medio cañón apuntado, y el ábside una bóveda de cuarto de esfera.

También se conserva una pila bautismal de cuba cuadrada muy singular.
La necrópolis altomedieval
Alrededor de la iglesia de Castrillo de Valdelomar se encuentra una extensa necrópolis rupestre que está catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC). Cuenta con numerosas tumbas excavadas en la roca, que se consideran anteriores o contemporáneas a la construcción de la iglesia. Se han situado entre los siglos IX y XI.

Estas tumbas son de diferentes tamaños (lo que descarta su origen monástico) y de varios tipos: antropomorfas, de forma humana y también hay tumbas de bañera o trapezoidales. Como es costumbre en los enterramientos cristianos medievales, las cabezas de los difuntos se ubicaban en el extremo occidental de cada nicho. Sin duda, este conjunto arqueológico aporta un gran interés histórico y artístico al lugar.
Pero, sin duda, uno de los mayores alicientes de visitar la iglesia de Santa Leocadia en Castrillo de Valdelomar es los pintoresco se su emplazamiento geográfico -sobre roquedo, con vistas al valle y junto a una necrópolis rupestre, lo que dota al conjunto de un valor paisajístico y arqueológico además del estrictamente arquitectónico.
