Guía de la iglesia de Saint-Blaise de L'Hôpital-Saint-Blaise, Francia
L'Hôpital-Saint-Blaise es una pequeña localidad de Francia al norte de los Pirineos, en el extremo occidental del antiguo e histórico Vizcondado de Béarn en su límite con el País Vasco Francés.
Pertenece administrativamente al distrito de Oloron-Sainte-Marie en el departamento de Pirineos Atlánticos (Pyrénées-Atlantiques) en la región de Nueva Aquitania. Su altura media sobre el nivel del mar es tan solo de 160 metros.
Esta pequeña aldea de 73 habitantes ofrece un gran pintoresquismo por su pequeño caserío de casas tradicionales muy bien cuidadas y ajardinadas. Además, por aquí pasa un ramal de los Caminos de Santiago en Francia, concretamente un enlace entre la Vía Tolosana o Camino de Arlés y la Vía Lemosina o Camino de Vezelay por el Camino del Piamonte.

Por esta razón es frecuente, al visitarla, ver pasar peregrinos camino de Compostela.

La iglesia de Saint-Blaise (San Blas) de L'Hôpital-Saint-Blaise fue declarada Monumento Histórico de Francia en 1888 y, un siglo después, al pertenecer a los Caminos de Santiago franceses, inscrita como Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1998.

El nombre de L'Hôpital-Saint-Blaise ("Hospital de San Blas" en castellano) es consecuencia de que este templo fue la iglesia de un antiguo hospital de peregrinos creado durante la Edad Media. Su fundación fue realizada por los canónigos regulares de San Agustín de la abadía de Sainte-Christine du Somport ("Santa Cristina de Somport"), otro importante complejo creado para asistencia y albergue de peregrinos que se encuentra en el puerto de Somport (en la forontera entre Francia y la provincia española de Huesca) y que atravesaba los Pirineos procedentes de la Vía Tolosana.

Lamentablemente, del hospital de Santa Cristina sólo quedan rastros arqueológicos.
Arquitectura
Exterior
La iglesia de Saint-Blaise de L'Hôpital-Saint-Blaise fue construida a principios del siglo XIII. Es de modestas dimensiones y está construida con sillarejos bastante regulares salvo la cabecera que presenta mejor material: sillería. Su planta no es del todo habitual pues presenta casi una forma de cruz griega -por lo saliente del transepto y la escasa longitud de la nave- sólo alterada por la sacristía moderna que se adosó a la esquina sureste.

El brazo oriental de la cruz griega finaliza en un ábside poligonal. Las tres caras del hemipolígono tienen ventanales de iluminación trasdosados por una arquería mural. A ambos lados y unidos a los brazos del transepto encontramos dos pequeños absidiolos de planta cuadrada.

Hay que fijarse bien en los muros altos de esta iglesia porque tienen una serie de ventanales con celosías de diferentes decoraciones que, en algún caso, incorporan estrellas de cinco puntas (pentalfa).

A pesar de su pequeño tamaño, son de gran belleza y sus tracerías nos recuerdan a las de los templos prerrománicos hispanos (hispanovisigodos y del prerrománico asturiano). También se han relacionado con las celosías de las mezquitas andalusíes.

La puerta de ingreso se halla en el imafronte o fachada occidental. Aunque de estilo románico se aprecia que se encuentra muy restaurada. Se abrió sobre un arimez cuyo tejaroz es soportado por catorce canecillos. Cuenta con un total de seis arquivoltas baquetonadas de medio punto y guardapolvos de puntas de diamante.

El pequeño tímpano muestra la Parusía de Cristo rodeado por el Tetramorfos.

Los apoyos de estas arquivoltas son cinco pares de columnas. Los capiteles están decorados con hojas vegetales y variados entrelazos. Uno de ellos muestra aves picándose sus lomos, lo que nos lleva a interpretarlos posiblemente como pelícanos.

Se observa sobre el hastial de esta fachada un pequeño cuerpo prismático de piedra que fue el primer campanario.

Sobre el crucero se levantó un cimborrio al que se le añadió a continuación un cuerpo superior de función de torre campanario con sillares de piedra toba, columnas en los vértices y huecos de campanas trilobulados.

Interior
La disposición de cruz griega de la planta también se observa perfectamente en el interior. Los brazos de dicha cruz (la nave y los dos brazos del transepto) se abovedan mediante crucería simple.

También el presbiterio del ábside central y los dos absidiolos laterales llevan el mismo tipo de cubrición.

En cuanto al ábside poligonal central se cubre con una semicúpula esquifada apuntada de tres paños. Otra particularidad de la iglesia de L'Hôpital-Saint-Blaise es que en los tres muros del citado ábside se abren al interior tres enormes ventanales con perfil polilobulado.

El crucero cuadrado se convierte en altura en un octógono mediante trompas para alzar el cimborrio que tiene dos ventanales de iluminación y encima una cúpula semiesférica decorada por ocho arcos que se cruzan sin juntarse en la clave, formado una especie de estrella de ocho puntas que inmediatamente recuerda la estructura de la vecina iglesia de la Santa Cruz de Oloron-Sainte-Marie.

Este tipo de bóvedas tienen origen andalusí y su influencia llegó a iglesias románicas españolas como San Miguel de Almazán (Soria) y el Santo Sepulcro de Torres del Río (Navarra).

Uno de los alicientes de acudir a la iglesia de L'Hôpital-Saint-Blaise es que los visitantes pueden disfrutar de un audiovisual que es proyectado sobre los diferentes muros interiores del templo.

En este interesante espectáculo de color y sonido se explica el contexto histórico medieval en que se construyó, su papel como hospital de asistencia a los peregrinos, así como algunos aspectos arquitectónicos y artísticos que hacen de la iglesia de Saint-Blaise un edificio singular en el contexto del románico meridional francés.
