Guía de la iglesia de Santa Fe de Morlaàs, Francia
Morlaàs es una pequeña localidad francesa perteneciente al Departamento de Pirineos Atlánticos, dentro del distrito de Pau, urbe de la que dista tan sólo de unos doce kilómetros al nordeste.
Durante un breve lapso de tiempo esta población fue la capital del Vizcondado de Béarn.
Centule V, vizconde de Béarn y Oloron se había casado con Gisla, su pariente hasta un grado prohibido por las reglas de la iglesia. El Papa Gregorio VII le escribió en 1074 para instarlo a romper esta unión. Se sometió y, en expiación de su falta, fundó el priorato de Sainte-Foy de Morlaàs, al que dotó ricamente y que entregó a la orden de Cluny. La construcción de esta iglesia prioral fue alrededor de 1080.

El templo románico de Morlaàs tuvo que soportar una larga y dolorosa lista de agresiones. Se sabe que a comienzos del siglo XIV hubo que intervenir en ella, quizás como consecuencia de un desplome de las bóvedas. Un siglo después, la gran portada románica de la fachada principal sufrió alteraciones.

El templo fue incendiado en 1520 pero la peor destrucción la padeció unas décadas después, en el contexto de las Guerras de Religión (1569) entre hugonotes (calvinistas) y católicos. La iglesia fue saqueada y pasó a poder de los protestantes. De hecho, la iglesia de Santa Fe de Morlaàs no volvió a manos de los católicos hasta 1620.

Durante la Revolución Francesa, la iglesia de Morlaàs se transformó en un "Templo de la Razón". En el siglo XIX, las restauraciones salvaron el edificio pero con el criterio historicista neorrománico tan propio de la escuela de Eugène Viollet-le-Duc.

Arquitectura
Interior
La iglesia de Santa Fe de Morlaàs es un templo de cruz latina construida mayoritariamente con calicanto. Tiene tres naves irregulares de cinco tramos, transepto saliente en planta y alzado y cabecera de tres ábsides de planta semicircular con sus habituales presbiterios.

La cabecera está inclinada ligeramente hacia el norte, no siendo completamente perpendicular al cuerpo de naves.
Otras muchas irregularidades se observan al interior, como la variedad de pilares de separación de las naves (los hay de sección cuadrada, cruciforme, octogonal y circular) y las bóvedas de crucería que se reharían en el siglo XIV como ya se ha indicado anteriormente. No obstante, como consecuencia de las destrucciones citadas, la actual cubrición del templo se lleva a cabo con madera pintada de verde, siendo la de la nave central con imitación a los plementos de una bóveda pétrea.

En la actualidad, y dada la mayor altura de la nave central, en cada tramo, por encima de los arcos formeros hay rosetones de tracerías donde se alternan Estrellas de David y circulos con formas exalobuladas inscritas.

Al oeste, dos grandes pilares y un arco diafragma delimitan un nártex, que en su día soportó el antiguo campanario cuadrado que se había derrumbado.
Desde el punto de vista del amante del arte románico, lo más importante del interior de la iglesia de Santa Fe de Morlaàs es el conjunto de capiteles del interior del ábside central, tanto los de la arquería mural como los de las columnas de los tres ventanales. Se encuentran cubiertos por pintura del siglo XIX con predilección por los tonos verde y rojo.

Por fortuna, la escultura parece ser la original de finales del siglo XI o comienzos del XII. Entre los motivos representados tenemos leones enmarañados por tallos vegetales y pitones jaqueses, una liebre entre dos aves, la decapitación de Santa Fe y a esta santa portando la palma del martirio, leones sacando la lengua, un hombre sujetando a dos leones con cuerdas, una escena del pasaje neotestamentario de la Anunciación junto a una misteriosa escena en que un ángel entrega un objeto cuadrado a un hombre. Se ha interpretado como la entrega de un altar.
Otro de los grandes alicientes de visitar el interior de la iglesia de Morlaàs es el conjunto de mosaicos que existen en el pavimento del ábside central. No se trata de un caso único pues en iglesias cercanas del sur de Francia como la Catedral de Lescar y la Abadía de Sorde encontramos lo mismo.

La decoración de este mosaico se basa esencialmente en los motivos geométricos (lazos celtas) y vegetales aunque existen algunos animales como águilas o grifos. El medallón central tiene un lazo de cuatro lóbulos que forma un bucle infinito que contornea una cruz patada.

Exterior
El ábside central está anillado con una imposta de taqueado jaqués. El hemiciclo tiene dos contrafuertes prismáticos y entre ellos ventanales de tipo portada con guardapolvos ajedrezado y capiteles de temática vegetal y zoomorfa: leones, aves, monos, etc.

Tanto estas figuras como las plantas de los ábacos recuerdan a obras del Taller de Jaca-Frómista.

Los ábsides laterales ofrecen en la actualidad hemiciclos completamente lisos salvo los pequeños ventanales de iluminación que se abren en el centro, sin ninguna decoración.
La famosa portada de Santa Fe de Morlaàs
La iglesia de Sainte-Foy de Morlaàs tiene una portada de gran interés: obra románica en sus inicios, probablemente de bien entrado el siglo XII (alrededor de 1150).

Por una grabado del siglo XIX anterior a la restauración decimonónica sabemos que su aspecto se parecía mucho al actual, si bien las partes inferiores de los apoyos de columnas, y jambas se encontraban muy deteriorados y una de las arquivoltas -la superior-muy gastada en su extremo superior.

La restauración historicista se decidió en el año 1857 y no se completó hasta 1903. La mayor parte de las obras de reproducción de los relieves escultóricos se deben a Bouey de Bayonne (discípulo de Violet le Duc) que por lo que se sabe trató de mantenerse lo más fiel posible a las esculturas originales.

Tiene esta puerta arquivoltas de medio punto donde aparecen personajes sentados sobre un baquetón, aves y los veinticuatro ancianos del Apocalipsis coronados portando redomas e instrumentos medievales.

El tímpano tiene otro dos timpanitos semicirculares en su base. En uno aparece la el pasaje de la Matanza de los Inocentes y en el otro la Huida a Egipto.

El espacio envolvente del tímpano está presidido por un Cristo en Majestad dentro de una mandorla y sólo dos de los símbolos del Tetramorfos: el hombre (San Mateo) y el águila (San Juan). Debajo hay un crismón.

Los apoyos son cuatro parejas de columnas y las jambas que llevan relieves de apóstoles de cuerpo entero. Los capiteles muestran ángeles, animales y personas atrapados en tallos, aves, dragones y otros seres monstruosos.

Por último, citaremos el dintel que ayuda a soportar el citado tímpano y que en la actualidad tiene en su base una pareja de atlantes claramente inspirados en los de la catedral de Oloron Sainte-Marie.