Guía de la iglesia de Saint-André de Sauveterre-de-Béarn
La localidad francesa de Sauveterre-de-Béarn se encuentra en el sureste de la región de Nueva Aquitania, concretamente en el Departamento de Pyrénées-Atlantiques.
Tiene una población aproximada de 1.370 habitantes.
Esta antigua villa está ubicada sobre un pequeño cerro junto a un acantilado rocoso al sur bajo la que circulan las aguas del río Gave d'Oloron
Sauveterre-de-Béarn es también una localidad por donde pasa el Camino de Santiago del Camino de Vezelay.

Su posición fronteriza con el Reino de Navarra y los territorios de Gascuña y Soule pronto obligó a esta localidad a convertirse en un bastión defensivo. Se construyeron fuertes murallas, una gran torre a modo de castillo, una iglesia parroquial con campanario almenado y puentes fortificados, dotándola de fama de ciudad inexpugnable.

La iglesia de San Andrés (Saint-André) es junto al conocido como "Puente de la Leyenda" el monumento más importante de Sauveterre-de-Béarn. Se trata de un interesante edificio tardorrománico construido entre finales del siglo XII y comienzos del XIII.

Saint-André de Sauveterre-de-Béarn está construida con sillería de una piedra de color muy blanco. Mide 35 metros de longitud y 27 de anchura. Su planta consiste en un cuerpo de tres naves que se extiende hasta un transepto marcado en alzado que se une a una cabecera triabsidal. Una potente torre campanario con funciones defensivas se alza sobre el crucero.

Exterior
La cabecera de la iglesia de San Andrés es de gran monumentalidad a la vez que sobriedad. El ábside central es mucho mayor que los laterales.
La superficie mural de este ábside principal queda articulada verticalmente por dos parejas de columnillas que se alzan sobre plintos. Tiene ventanales muy rasgados, siendo el central de formas ya góticas.

Los ábsides laterales son mucho más pequeños y no cuentan con columnas. Los vanos de iluminación son aspilleras.

Desde el lado de cabecera (el este) se aprecia con nitidez la nave del transepto. En los extremos de sus brazos, en los hastiales existen óculos de iluminación hexalobulados.

Pero la parte más espectacular de la iglesia de San Andrés de Sauveterre-de-Béarn es, indudablemente, su gran torre campanario alzada sobre el crucero. Es de planta cuadrada y alcanza una altura de 27 metros y dota de una gran esbeltez y monumentalidad al templo. Como dijimos, las funciones de estas torres no sólo eran religiosas sino también defensivas en caso de ataque.

Dispone de tres huecos de campanas bíforos con mainel en cada cara. Encima se construyeron almenas con siete merlones por lado. Se sabe que durante siglos, esta torre tenía esta terraza fortificada y almenada sin tejado alguno. Pero en la actualidad, probablemente por las restauraciones del siglo XIX, está cubierta por un chapitel apiramidado a cuatro aguas.

La iglesia tiene tres puertas. La más sencilla es la norte que tan solo dispone del vano rectangular y un tímpano con chambrana rodeándolo. En el centro de este tímpano está esculpido un crismón de seis brazos con las letras alfa y omega invertidas.

En el costado meridional existe una puerta completamente minimalista pero que es contemporánea al resto de la iglesia. Por ella accedían al templo los cagots, personas pertenecientes al estamento inferior de la escala social.
La puerta occidental es la mejor de las tres y sobresale en ella el gran tímpano con dos arcos en el intradós y una especie de capitel a modo de pinjante. Se representa la Parusía del Apocalipsis de San Juan. Cristo -rodeado por una mandorla con puntas de diamante-bendice y porta el Libro. A los lados están los símbolos del Tetramorfos más dos ángeles. También aparecen el sol y la luna.

La ancha arquivolta exterior que rodea este
tímpano muestra los relieves de diez ángeles.
La estructura columnaria inferior de esta portada es muy amplia
e induce a pensar que, en origen, existirían otras muchas
arquivoltas, hoy desaparecidas.

En el siglo XIX se construyó el pórtico neorrománico que protege la puerta.

Interior
Al acceder al interior, observamos que las naves se cubren con bóvedas de crucería, lo que indica el momento tardío del siglo XIII en que se finalizaron las obras del templo. También el ábside principal carece de bóvedas románicas pues las tiene de crucerías.

Los absidiolos colaterales si cuentan con la estructura habitual de presbiterio rectangular con bóveda de medio cañón y ábside en hemiciclo con bóveda de cuarto de esfera.

En cuanto a los capiteles de las columnas son casi todos vegetales menos dos de ellos. En uno aparecen dos grotescas cabezas humanas haciendo gestos con sus bocas abiertas.

En el otro se cinceló una sencilla estampa de la Natividad. También hay alguna cesta con un rostro humano entre volutas.
