Guía de la iglesia de San Cristóbal de Beget, Girona
Beget es un encantador pueblecito ubicado en un valle pirenaico junto a ríos y montañas del norte de la comarca de El Ripollès (en la provincia de Girona), muy cerca de la frontera con Francia, a 526 metros sobre el nivel del mar.
Beget sólo cuenta con 22 habitantes censados (aunque hay muchas viviendas que funcionan como segundas residencias turísticas), que viven en casas de piedra formando un conjunto de gran pintoresquismo.

A ello hay que añadir el marco natural en que se halla la aldea con verdes paisajes montañosos de los Pirineos Orientales rodeando el caserío.

La iglesia de San Cristóbal de Beget
Su iglesia parroquial románica (San Cristóbal de Beget o Sant Cristòfol de Beget, en catalán) está considerada una joya arquitectónica y un testimonio valioso del arte románico de la comarca del Ripollès (Girona).

La primera mención escrita de Beget data del año 965. La iglesia de San Cristóbal aparece mencionada por primera vez en el año 974. Sin embargo, el edificio románico actual se construyó en el siglo XII, posiblemente sobre una construcción anterior de los siglos X y XI. Se cree que elementos de la construcción primitiva, como la base y el primer piso del campanario, se incorporaron al templo románico actual.

Históricamente, Beget estuvo ligada a los castillos de Bestracà y Rocabruna, y sus habitantes dependían del castillo de Rocabruna para la jurisdicción civil.

La iglesia de San Cristóbal de Beget fue declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional en el año 1931 y actualmente es un Bien Cultural de Interés Nacional.

Arquitectura
Sant Cristóbal de Beget es uno de lo mejores templos del románico internacional en Cataluña (salvo la torre campanario que imita tardíamente al estilo lombardo).

Está construido con sillería. Su planta es de una sola nave de grandes proporciones cubierta con una bóveda de cañón apuntada, reforzada por dos arcos fajones también apuntados que se apoyan en pilastras rectangulares adosadas a los muros interiores. Cuenta con una cabecera constituida por un ábside semicircular y en los muros del presbiterio se abren dos capillas laterales de planta rectangular a modo de pequeño transepto. La puerta de ingreso es una portada románica de calidad, abierta en el muro meridional

Exterior
El ábside es semicircular, sin columnas entregas pero con un ventanal de tipo portada con dos arquivoltas de medio punto sobre dos pares de columnas cuyos capiteles son cestas vegetales menos una que es zoomorfa. La cornisa muestra pequeñas piedras en esquina (o dientes de sierra) y un friso de arquillos sobre ménsulas que imitan lo lombardo.

El hermoso campanario lombardo se adosa al costado meridional. Su planta es cuadrada y su alzado tiene cuatro pisos, separados por frisos de dientes de sierra.

Se distinguen dos etapas constructivas: la base y el primer piso, con sillares más pequeños e irregulares, posiblemente del siglo XI, y los dos cuerpos superiores que son mucho más tardíos -siglo XII-, con sillares más grandes y regulares y ventanas geminadas. El tercer piso está adornado con arquillos lombardos.

La puerta de ingreso se abre en el muro meridional y presenta cuatro finas arquivoltas con decoración de sogueado, bolas y baquetón torso, sostenidas por cuatro columnas con capiteles decorados con elementos vegetales salvo uno que presenta tres leones tallados. Originalmente, el tímpano podría haber tenido alguna forma esculpida.

Interior
El interior de la iglesia es muy austero desde el punto de vista arquitectónico y escultórico románico, por lo que importan especialmente sus obras de arte mueble.

Pila bautismal
La pila bautismal románica de la iglesia de Sant Cristóbal de Beget es grande -de forma de cubeta- y de tipología de inmersión. Tiene perímetro circular y está decorada con dos anchos acordonamientos o sogueados horizontales que recorren el exterior de la pila.

La Majestad de Beget
San Cristóbal de Beget conserva una talla románica de gran relevancia. Se trata de una monumental "Majestat" o Cristo crucificado completamente vestido y vivo.
Considerada una de las obras maestras de la imaginería románica en Cataluña, data del siglo XII y sus dimensiones sobrecogen con sus dos metros de altura. Se trata de una escultura tallada en madera y está recubierta con varias capas de policromía. Aunque dicha policromía ha sufrido el paso del tiempo, aún se pueden apreciar restos de los colores originales.

Su rostro está fuertemente esquematizado y hierático, huyendo del realismo anatómico, transmitiendo una sensación de trascendencia y divinidad, más que de sufrimiento humano. Tiene los brazos extendidos horizontalmente, con las palmas hacia adelante. Esta postura puede interpretarse como una invitación a la salvación, una muestra de su sacrificio en la cruz o una bendición.
Viste una túnica larga, ricamente decorada con pliegues verticales y lleva en la cintura un cinturón dorado decorado con rombos cuyos extremos desiguales penden del centro hacia abajo. A diferencia de otras esculturas homólogas, el Cristo de Beget no lleva corona.
Otras obras de arte mueble son un retablo gótico de alabastro, la imagen de la Virgen de la Salud, que es una escultura gótica de alabastro policromado, realizada entre los siglos XIV y XV, además de algunos retablos barrocos de mediados del siglo XVIII.
