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Guía de la iglesia de Sant Tomàs de Fluvià, Girona

Libro: ICONOGRAFÍA Y SIMBOLISMO ROMÁNICOIntroducción

La iglesia de Sant Tomàs de Fluvià se encuentra en la el municipio de Torroella de Fluvià, en la comarca del Alt Empordà, al este de la provincia de Girona.

Concretamente el núcleo de población se halla a 3 kilómetros de Torroella.

Esta población se encuentra a sólo 9 metros del nivel del mar y tiene unos 740 habitantes.

La citada iglesia parroquial de Sant Tomàs de Fluvià tiene su origen en un priorato benedictino fundado en el último tercio del siglo XI por el monasterio de San Víctor de Marsella. Al haberse quemado el archivo parroquial en 1936, muchos de sus datos históricos no se conocen con exactitud. Por ejemplo, no hay noticias suyas del siglo XI. Hay que esperar a comienzos del XII cuando aparece citado en documentos del mencionado monasterio de San Víctor de Marsella.

Guía de la iglesia de Sant Tomàs de Fluvià, Girona: pinturas románicas

La construcción que ha llegado hasta nosotros es, por tanto, el templo románico del siglo XI del citado priorato benedictino. Sabemos que el obispo de Girona Bernat Dalmau consagró el templo durante su mandato que está documentado entre 1093 y 1111.
Siglos después, a partir del XIV pasó a depender de otras entidades y definitivamente fue suprimida su dependencia de Marsella en el XVI.

Sabemos que a partir de los siglos XVI y XVII fue regido por eclesiásticos de la diócesis de Girona, hasta que en 1789 fue convertida en parroquia.

Fresco románico con el pasaje de la Resurrección

En 1835, como consecuencia de la desamortización de Mendizábal, el priorato de Santo Tomás de Fluvià fue extinguido definitivamente.

En el año 1982, cuando se practicaban obras en las cubiertas, aparecieron bajo una falsa bóveda un conjunto de pinturas murales románicas de gran interés.

Frescos románicos en la iglesia de Sant Tomàs de Fluvià, Girona

Arquitectura

En excavaciones del 1970 se hallaron en el subsuelo restos de lo que pudo ser una villa romana y también elementos de una iglesia hispanovisigoda de los siglos VII y VIII.

Por fortuna, a lo largo de los muchos siglos de vida, la iglesia románica prioral no ha sufrido demasiadas transformaciones. Se trata de un edificio de moderadas dimensiones, con planta de una sola nave, transepto acusado en planta y cabecera de tres ábsides de planta semicircular al exterior y ultrasemicircular en el interior.

Cabecera románica de la iglesia

Puesto que no existe el mismo número de ábsides que de naves, el ábside central se alinea con la solitaria nave mientras que los absidiolos laterales se abren en los brazos del transepto.

Vista de la cabecera desde el norte

Exterior

El material constructivo es variado. Encontramos que la cabecera está hecha a base de sillarejos bien trabajados, mientras que en los muros laterales y el imafronte aparece mampostería careada con sillares de refuerzo en las esquinas.

Iglesia de Sant Tomàs de Fluvià, Girona

Un vistazo rápido alrededor del edificio nos va a dar la idea de estar ante una construcción de una austeridad espartana. No hay en sus muros ni arcos, ni lesenas, ni columnas, ni escultura alguna. Sólo se aprecia en la superficie de los muros alguna aspillera y mechinales.

Aparejo del muro cabecera con numerosos mechinales

La excepción es la sencilla fachada occidental que es más tardía (siglos XV-XVI) con su puerta de ingreso formada por un arco de medio punto con grandes dovelas de piedra y escudo en la clave. Encima hay un óculo circular completamente sobrio y en el extremo posterior una espadaña.

Fachada oeste de la iglesia de Sant Tomàs de Fluvià

Interior

Los muros interiores secundan la austeridad decorativa del exterior. La bóveda de la nave es de medio cañón apuntado mientras que las del transepto son de cuarto de cañón. Las bóvedas de los ábsides son de cuarto de esfera.

Interior de la iglesia con las pinturas al fondo

El brazo septentrional del transepto y el ábside del mismo lado presentan una cierta desviación respecto del eje de la nave que se atribuye a la existencia de restos constructivos anteriores que la condicionarían.

Pinturas románicas

Por lo descrito hasta ahora, la iglesia de Sant Tomàs de Fluvià no sería más que una de las muchas iglesias románicas más modestas de la provincia de Girona. Pero como ya vimos, lo que le ha dado fama y prestigio es el conjunto de pinturas del siglo XII descubiertas a finales del siglo XX (1982) en sus bóvedas -bajo un falso techo- cuando se acometía un trabajo de restauración.

Pintura que representa la crucifixión

Tras el descubrimiento fueron arrancadas mediante la técnica del strappo y restauradas en el Centro de Restauración de Bienes Muebles de la Generalitat de Cataluña. Como curiosidad, dichas pinturas románicas tenían hasta siete capas de pintura encima.

Por fortuna, estas pinturas, una vez restauradas, no fueron a parar a ningún museo, sino que se dispusieron sobre un soporte sintético y recolocadas en la iglesia.

Bóveda de cuarto de esfera

Estos frescos se ubican en la semicúpula absidal y en la mitad oriental de la bóveda de cañón apuntado de la nave. Sin embargo, no se hallaron más pinturas en el tramo occidental del templo, perdidas en el hundimiento de ese espacio abovedado occidental que obligó a las obras de reconstrucción del siglo XVI.

En el ábside hallamos un Cristo en Majestad dentro de la mandorla mística, rodeado por el Tetramorfos (con las cabezas pero los cuerpos humanos) y los San Miguel y San Gabriel además de dos querubines.

Cristo en Majestad en la mandorla

En los arcos de separación entre la decoración del ábside y la nave, se representan cuatro grupos de tres personajes (12) que formaban parte del conjunto de ancianos del Apocalipsis. Su barba es blanca y van coronados y con instrumentos y copas.

Ancianos del Apocalipsis

El resto de las pinturas de la bóveda de medio cañón apuntado corresponden a representaciones de diversos pasajes bíblicos, concretamente de los Evangelios y pertenecientes al llamado Ciclo de la Pasión de Cristo: Entrada triunfal de de Jesús en Jerusalén, la Última Cena, El prendimiento de Cristo mientras San Pedro corta la oreja a Malco, Cristo reponiéndole la oreja al esbirro, la Crucifixión con la Virgen, San Juan, Longinos y Estefatón, la Resurrección mediante la habitual iconografía de las tres Marías frente al sepulcro vacío.

La Última Cena

Queda por añadir que en el interior de la iglesia se conserva una pila bautismal románica.


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