Guía de la iglesia de Santa María de Siurana, Tarragona
Siurana es una de las aldeas más pintorescas de Tarragona, situada en la comarca de El Priorat, perteneciente al municipio de Cornudella de Montsant, provincia de Tarragona, no muy alejada del sur de Lleida.

Su caserío es pequeño y esta formado por un puñado de viviendas y estrechas callejuelas.

Pero lo que hace que esta localidad sea tan interesante paisajísticamente es el hecho de hallarse en lo alto de un cerro sobre una gran plataforma rocosa rodeada de barrancos, por lo que sus miradores ofrecen vistas espectaculares de la Sierra de Montsant, la Gritella y las Montañas de Prades.

Precisamente, la iglesia de Santa María tiene en su ubicación el principal aliciente pues se sitúa al sur del caserío, justo delante del mirador principal que ofrece vistas de grandes montañas y al fondo el Embalse de Siurana.

Tan escarpada ubicacion hizo de Siurana un lugar casi inexpugnable por lo que fue el último reducto de Cataluña conquistado por los cristianos a los musulmanes tras un asedio allá por los años 1153 y 1154.

De esta época quedan importantes restos de su castillo que protegia el asentamiento por el costado este.

La primera aparición documental de la iglesia de Santa María de Siurana data de 1154, al ser citada en una bula expedida por el papa Anastasio IV. No obstante, ese templo no parece que sea el que vemos en la actualidad, puesto que el edificio que ahora analizaremos es fechable entre las décadas finales del siglo XII y las iniciales del XIII.

Interior
La iglesia de Santa María de Siurana
es un sencillo templo construido en perfecta sillería, cuya planta
consta -como es habitual en el románico rural- de una nave rectangular
unida a una cabecera formada por un brevísimo presbiterio rectangular
y un ábside de planta semicircular.
La nave citada se cubre con bóveda de medio cañón
apuntado y el ábside con bóveda de cuarto de esfera. Lo
más interesante del interior es que en el extremo oriental de la
nave, en lo ancho de ambos muros se abrieron dos pequeños absidiolos,
al sur y al norte. Estas pequeñas capillas no se manifiestan al
exterior. La habilitación de pequeños ábsides como
nichos murales en templos de una nave no es un hecho completamente excepcional
y tuvieron como finalidad la de multiplicar el número de altares
donde celebrar misas.

Exterior
Exteriormente, el edificio muestra su gran sencillez y rotundidad de volúmenes. La cabecera tiene sólo un ventanal en el centro del hemiciclo con una aspillera de gran derrame exterior, rodeada por una estructura de tipo portada con arquivolta plana y arista abocelada trasdosada por un guardapolvos de escocia y bocel. Sus dos columnillas son de finos fustes y capiteles vegetales.

En la esquina suroeste se levantó la torre campanario que a todas luces parece moderna.

La puerta de entrada se encuentra en el muro septentrional. Tiene tres arquivoltas semicirculares de grueso baquetón que rodean un tímpano cuya pieza esculpida es sensiblemente menor al arco global, motivo por el que se cree que es una pieza reutilizada.

Ribeteado por una doble cenefa zigzagueante, el citado tímpano muestra el pasaje de la crucifixión de Cristo que se encuentra flanqueado por un sol y una luna, dos arbolitos y una pareja de leones.

Debajo hay ocho personajes bajo arcos muy irregulares de La Virgen María y San Juan Evangelista (Calvario) y seis apóstoles, pues se han conservado las inscripciones de cinco de ellos: San Felipe, San Andrés, San Pablo, Santiago y Santo Tomás, más otro que porta unas llevaes que es San Pedro.

La estructura de soporte de las arquivoltas y el tímpano consiste en dos mochetas con figuras de atlantes y tres parejas de columnas con capiteles fitomórficos menos los dos de los extremos donde se esculpieron personajes entre leones o lobos, que pudieran referirse al pasaje veterotestamentario de Daniel en el foso de los leones o la iconografía conocida como "el señor de los animales".
