Guía de la iglesia de Vega de Bur, Palencia
Vega de Bur es un pueblito palentino perteneciente al municipio de Olmos de Ojeda.
Se ubica en la comarca de Boedo-Ojeda situada al nordeste de la provincia de Palencia, casi equidistante de tres importante e históricas localidades palentinas como son Herrera de Pisuerga, Cervera de Pisuerga y Aguilar de Campoo.
Su altitud sobre el nivel del mar es de 968 metros y cuenta con tan sólo 25 habitantes censados.

Desde el punto de vista patrimonial, Vega de Bur cuenta con dos importantes alicientes: la iglesia románica y gótica de San Vicente Mártir que cumple las funciones de templo parroquial y las ruinas románicas de San Tirso en el cementerio local.

Iglesia de San Vicente Mártir de Vega de Bur
La iglesia parroquial de San Vicente Mártir debió ser un templo románico de una nave y cabecera con ábside semicircular como es habitual en esta comarca de Palencia tan rica en románico. Sin embargo, a finales del siglo XV o comienzos del XVI sufrió importantes reconstrucciones que afectaron al conjunto del templo.

En la actualidad, además de la nave y la cabecera góticas, la iglesia de Vega de Bur también tiene una espadaña sobre el muro de los pies y la puerta de ingreso en el lado sur.

Exterior
La iglesia de Vega de Bur es un templo de pequeñas dimensiones que muestra exteriormente un escalado de volúmenes descendente. El cuerpo sobre el que está construida la espadaña es el más elevado, mientras que la nave es más baja y luego vemos la cabecera también menos alta que las anteriores.
La citada espadaña es de difícil datación porque se construyeron en Palencia muchos ejemplares desde el siglo XII hasta el XVIII y sus formas son muy similares. En concreto, algunos autores la datan en época románica mientras que otros la retrasan al siglo XVI.

En el muro meridional, cobijada por un pórtico soportado por columnas tardogóticas, encontramos la pequeña puerta románica que tiene similares forma y decoración a la que veremos posteriormente y correspondiente al cementerio local.

Tiene arquivoltas de medio punto donde se combinan boceles y escocias. Una de ellas llama la atención por estar decorada con un gran ajedrezado de cuatro filas de tacos alternantes. Por su parte, el guardapolvos muestra grandes "dientes de lobo".

Las columnas de esta puertecita románica son sólo dos. Sus capiteles están muy sencillamente trabajados. Son troncocónicos con incisiones verticales y pequeños huecos a trépano. En la parte superior se rematan con semiesferas con dos surcos verticales. Los cimacios tienen dientes perlados.

No podemos dejar de citar aquí el espectacular ventanal gótico flamígero que encontramos en el muro sur de la cabecera, con dos parteluces, tracerías caladas de bonito diseño, cardinas en la chambrana y relieves con diversas cruces en las enjutas.

Interior
La radicales reformas del templo primitivo románico llevadas a cabo durante el gótico final se refrendan al observar que tanto la nave como el cuadrado ábside se cubren con sendas bóvedas de crucería con terceletes.

Posiblemete lo más relevante del interior de la iglesia de Vega de Bur es la pareja de columnas románicas situadas en las esquinas orientales de la cabecera gótica que sólo pueden ser vistas si se accede al hueco existente entre el muro cabecero y el retablo. De hecho no habían sido descubiertas hasta hace unos pocos años.

Se trata muy probablemente de las columnas correspondientes al arco triunfal de la iglesia románica de finales del siglo XII. Ambas están rematadas con capiteles de muy buena factura y espléndidamente conservados.
Uno representa un tema muy querido en el románico internacional y también muy presente en la escultura románica de Palencia. Nos referimos al pasaje veterotestamentario de Sansón desquijarando al león de Timná.

El otro es más curioso porque el escultor decidió fusionar dos iconografías que encontramos en ocasiones por separado: la del caballero victorioso que con la pata de su caballo aplasta a un personaje en cuclillas y la de la cetrería, pues en el caso que nos ocupa el caballero lleva un halcón sobre la mano diestra.

Ruinas de la iglesia de San Tirso en el Cementerio de Vega de Bur
A unos cientos de metros al sureste del caserío de Vega de Bur está su cementerio local acogido por las ruinas de la iglesia de San Tirso, posible antiguo templo parroquial del despoblado de Medinilla.

Además de parte de los muros y un ventanal, lo más notable de estas ruinas es la puerta románica sobre su arimez, perfectamente conservada, aquí incluido el tejaroz con sus cuatro canecillos.
Tiene la característica arquivolta central de ancho baquetón con taqueado de cinco filas, además de otra con palmetas y una más con molduras de rombos. La chambrana se decora con bolas.

Es obvio que esta pequeña puerta románica está muy relacionada con la de la iglesia de la vecina población de Dehesa de Romanos. Tanto, que se podría aventurar que ambas son obras del mismo taller. También hay que ligarla a la aquí vista de la parroquial de San Vicente de Vega de Bur, aunque ésta del cementerio está algo mejor trabajada.
