PÁGINA DE INICIO 

 

Guía de la iglesia de Eristáin, Navarra

Introducción

Eristáin es una pequeña localidad localizada en la histórica comarca de la Valdorba, que ocupa el área central de la Comunidad Navarra.

Concretamente Eristáin se encuentra dentro de la Merindad de Olite y pertenece administrativamente a Olóriz aunque tradicionalmente se considera un barrio o caserío de la cercana localidad de Solchaga.

Cuenta con una población que, en la actualidad, no alcanza los 200 habitantes y su altitud con relación al nivel del mar es de 686 metros.

Su templo parroquial tiene la advocación de Santa María, si bien también se la conoce como de San Juan Bautista, nombre más antiguo y de mayor tradición. Como veremos, la mayoría de los estudiosos que se han ocupado de este edificio establecen que el cuerpo de la nave (al menos los muros norte y oeste) es lo más primitivo: prerrománico de los siglos X-XI cuando se aprovechó el material constructivo de un edificio romano. Para las arqueólogas Carmen Castillo y Mercedes Unzu esta construcción de época antigua pudo ser un monumento funerario, perteneciente a una villa rural romana.

Iglesia de Eristain, Navarra

En efecto, todo apunta a que en un momento de su época altomedieval difícil de precisar, los sillares del monumento funerario romano se emplearan para la construcción de una iglesia prerrománica de cabecera plana.

El ábside actual y la puerta meridional pertenecerían a una reconstrucción parcial ya de época bajomedieval muy rural y popular de finales del siglo XIII.

En el siglo XVI se añadió el porche meridional. En el XVII se recreció y reparó la cubierta de la nave.

Vista desde el pórtico sur

Ya en nuestra época, en el año 1992, fue declarada Bien de Interés Cultural. El aspecto actual, restaurado y estable, se debe a una intervención acaecida poco después, entre 1993 y 1994.

Exterior

El templo de Santa María de Eristáin es un edificio aparentemente humilde pero de gran interés e importancia arqueológica. Posee una nave rectangular bastante larga en relación con la cabecera que es más bien pequeña.

Iglesia de Eristáin, Navarra

Cabecera

El ábside románico aparenta ser de planta semicircular, pero su forma geométrica es de una parábola, es decir, con curvatura alargada hacia la nave. Está construido con sillarejos asentados con la ayuda de gruesas capas de mortero.

Iglesia de Eristáin, Navarra: vista desde el costado oriental de la cabecera

 

Un curioso ventanal central ilumina el interior. Obviamente está hecho con piezas desiguales de acarreo reutilizadas: losas verticales, una pieza semicircular con dos relieves redondos (¿un tímpano reaprovechado?) que cierra el vano en su extremo superior y dos tambores cilíndricos constituyen un mainel para convertirlo en ajimez de vanos de distinta anchura.

Ventanal del ábside

Los canecillos, como los de los muros de la nave, son de perfil completamente recto.

Adosada al sur del ábside se construyó una sacristía moderna.

Imafronte

Como sucederá en el muro norte, el material es muy heterogéneo: sillares grandes y de mediano tamaño se combinan con sillarejos, incluso ripio, de manera desordenada, siendo sus autores incapaces de establecer hiladas horizontales. Estas piezas pétreas se extrajeron del ya mencionado edificio romano situado in situ o muy próximo, convertido en auténtica cantera de la obra de la iglesia altomedieval. Hay que recordar aquí la costumbre medieval de cristianizar lugares de pasado pagano, mediante la erección de iglesias sobre las ruinas (Por ejemplo: templos y edificios funerarios romanos, mezquitas, etc.)

En la base de la esquina noroeste se observa un sillar reaprovechado con inscripción romana (fechada entre los siglos I y II d.C.) que dice:

D(is) I(nferis) M(anibus)
lunia Materna C.f. Aemiliano
m(arito) ân(norum) LXX êt Âemilio Ma^ter
no filio ân(norum) XXV.

Según las autoras antes citadas, su traducción podría ser:

Consagración a los buenos dioses
Lunia Materna encargó hacer la estela para su marido Emiliano, muerto a los 70 años y de su hijo Emilio Materno, muerto con 25 años

Sillar romano con la inscripción funeraria

En este imafronte se abría una puerta (actualmente tapiada) de medio punto con dovelas muy irregulares. Encima hay un ventanal de aspillera con su parte superior más ancha (con forma de cuchara) cuyo curioso arco podría corresponder a una irregular herradura mozárabe. Remata el muro una espadaña de dos troneras adinteladas y remate de piñón triangular.

Espadaña moderna

Fachada norte

en una de los más interesantes porque su material de construcción evidencia los avatares de este edificio de tan larga historia. Encontramos sillares de muy diversos tamaños y proporciones, encajados como un caótico puzzle. Se trata de un material que debemos suponer, como ya se ha explicado con anterioridad, colocado en época altomedieval reaprovechándolo de construcciones romanas.

Muro con sillares reaprovechados

Fachada sur

La fachada meridional está casi tapada por un gran y sencillo pórtico construido en el siglo XVI. Sobre un alto podio se erige un muro central y dos columnas toscanas renacentistas que sostienen grandes vigas de madera a modo de dinteles. En el suelo se recolocaron tres laudas sepulcrales de época moderna.

Fachada sur de la iglesia de Eristáin, Navarra

En este muro sur de la iglesia se abre la única puerta actual de acceso (ya vimos que las otras dos antiguas se encuentran cegadas). Es de pequeñas dimensiones y cuenta con arquivoltas aboceladas de medio punto que llegan hasta el suelo sin solución de continuidad, es decir sin intermediación de impostas ni columnas. Este tipo de puerta bajomedieval la encontramos en el monasterio navarro de la Oliva pero también en otras construcciones no muy lejanas como en la importante catedral de Santo Domingo de la Calzada o en la iglesia parroquial de Tirgo, ambas en La Rioja.

Iglesia de Eristáin, Navarra: puerta sur

Ahora bien, si nos fijamos en la forma en que las dovelas exteriores y el resto de sillares periféricos engarzan con el resto del muro, nos percataremos de que su unión es irregular lo que parece indicar que fue montada aquí procedente de otra iglesia o ermita.

En este muro también existen tres ventanales, que junto al del ábside y al del imafronte, constituyen los cinco vanos de iluminación al interior.

Interior

Nave y cabecera

La nave prerrománica termina en un muro más bajo (antigua cabecera plana) que a su vez se engarza con el ábside románico de mucha menor altura. El arco triunfal románico tiene bajo él dos columnas cuyos capiteles son de extraordinaria rusticidad. En uno de ellos, vemos un personaje con saya o túnica corta portando un objeto rectangular (posiblemente un libro) en su manos. El capitel opuesto lleva sólo una especie de volutas terminadas en bolas y piñas.

Capitel interior de la cabecera

La nave se cubre con cubierta de madera a dos aguas.

En la hornacina del ventanal tenemos una reproducción de una Virgen con el Niño del tipo habitual en el románico (Trono de Sabiduría) cuyo original se guarda en el Museo Diocesano de Pamplona.

Virgen Trono de la Sabiduría procedente de Eristáin

También la iglesia de Eristáin conserva una pila bautismal medieval con basa, pie cilíndrico y copa circular y lisa, poco profunda.

Las pinturas

Uno de los alicientes más importantes de la visita a la iglesia de Eristáin es el conjunto de las pinturas que cubren el interior de su compleja cabecera.

Interior de la iglesia de Eristáin, Navarra

Aunque es probable que haya partes más antiguas que otras, en general se han datado entre los siglos XIII y XIV dentro del estilo conocido como Francogótico o Gótico Lineal. Su estado de conservación es bastante regular a pesar de la restauración de los años noventa del siglo pasado. Aún así, de trata un notable conjunto de frescos de interesante iconografía.

Detalle de las pinturas

En el interior de la bóveda de cuarto de esfera del ábside aparece el habitual Cristo en Majestad con el Tetramorfos (casi perdido).

Cristo en Majestad dentro de la mandorla

Debajo, aparecen varios personajes dispuestos bajo arcos angulares con intradós trilobulado. Se trataría de los apóstoles y María o bien de un grupo de santos.

Iglesia de Eristáin, Navarra: pinturas murales de la cabecera

Parte de la iconografía de estas pinturas se centra en el Juicio Final donde sobresalen los diferentes diablos que atormentan a los réprobos. Aparecen varias inscripciones. Entre ellas la que corresponde a LVCIFER.

Condenados ante Lucifer

Otra de las escenas protagonistas es la de un Calvario con un Cristo crucificado de tres clavos flanqueado por seis personas, tres a cada lado. Dos de ellos son Longinos, quien clava la lanza en el costado de Jesús y Estefatón, el encargado de darle de beber vinagre. Más retirados se encuentran la Virgen María y San Juan Evangelista. Las figuras de los extremos serían, según Javier Intxusta, personificaciones de la Iglesia y la Sinagoga.

Cristo entre Longinos y Estefatón

Pero la representación más misteriosa que nos ofrece este conjunto de pinturas es un gran rostro sonriente de cuyas barbas emergen tallos que se han identificado como ramas de vid (sin racimos de uvas). Se han propuesto diferentes interpretaciones: el habitual green man (aunque los tallos no salen de su boca), el Basajaun que es el "Señor Salvaje" de la mitología vasca y aragonesa de gran tamaño y fuerza y hasta el mismísimo San Juan Bautista.

Misterioso personaje


Libros, Seminarios y
Viajes de Arteguias