Guía de la iglesia de San Juan de Ribadavia, Ourense
El conjunto monumental de Ribadavia (Ourense) es de los más completos y ricos en lugares de interés medieval como su castillo y la iglesia del que fuera Convento de Santo Domingo. Además, de este repertorio destacan sus coquetas iglesias románicas, especialmente de la Santiago y la de San Juan, que distan entre sí sólo unas pocas decenas de metros dentro del casco antiguo.
La iglesia de San Juan Bautista (San Xoán Bautista) fue levantada por mandato de la Orden militar de los caballeros hospitalarios de San Juan de Jerusalén en las primeras décadas del siglo XIII, a partir del año 1200 aproximadamente.

Los hospitalarios tuvieron en Ribadavia un convento con su correspondiente hospital para albergar y cuidar de los peregrinos que ascendían en dirección norte hacia la catedral de Santiago de Compostela desde Braga y otras poblaciones del noroeste de Portugal.

San Juan de Ribadavia es un notable templo románico constituido por la habitual planta de una nave de forma rectangular y una cabecera compuesta por un larguísimo presbiterio y un ábside semicilíndrico. También posee un campanario adosado al tramo más occidental de la nave en su costado norte.

Exterior
La iglesia de San Juan Bautista de Ribadavia es un templo de una sola y muy alargada nave de tres tramos establecidos por los contrafuertes exteriores, que se engarza a una cabecera de menor anchura. Salvo el costado septentrional al que se adosaron algunas estancias, el resto del templo se ha conservado en bastante buen estado. Una de las particularidades de la citada cabecera es que su tramo presbiterial es también muy largo en comparación con el diámetro del ábside que es de planta semicircular. En cuanto a las puertas de ingreso, se practicaron dos que también se han salvado de las modificaciones.

Cabecera
El ábside románico de la iglesia de San Juan es de gran clasicismo y también de muy notable construcción lo que le confiere una extraordinaria belleza. La única pega es que se encuentra actualmente rodeado y agobiado por edificaciones lo que no permite una contemplación nítida y de conjunto.

Está articulado verticalmente mediante columnas entregas que emergen de plintos y en cada paño tenemos un elegante ventanal de tipo portada con fina arquivolta abocelada y ancho guardapolvos ajedrezado. Los capiteles de las parejas de columnas son vegetales.

Desde el punto de vista iconográfico destaca sobremanera su cornisa, cuyo alero está soportado por una estructura de arquillos ciegos sobre canecillos que se alternan con metopas.

Además de las habituales cabezas de animales de los canecillos hay que fijarse en las citadas metopas decoradas con relieves de lazos de distinto diseño y animales de cuerpo entero.

Nave
La fachada sur se compone de tres tramos mediante contrafuertes y posee dos bellos ventanales de tipo portada con hermosos motivos decorados:

Como sucediera con la cabecera, los canecillos y las metopas de la cornisa ofrecen un amplio abanico de motivos geométricos, vegetales y zoomorfos.

Fachada occidental
Si la notable cabecera llama la atención al visitante, lo mismo ocurre con la fachada occidental de porte monumental. Entre dos contrafuertes esquineros se abre una portada de tres arquivoltas de medio punto. Las impares combinan bocel y escocias, mientras que la intermedia muestra palmetas, al igual que el guardapolvos.

La mayor peculiaridad de esta puerta es que en lugar de un tímpano convencional incorpora en el intradós un ancho arco que al reposar sobre mochetas de cuarto de círculo conforman una especie de arco en gola, que también existe en la vecina iglesia parroquial de Santiago.

De sus tres parejas de columnas, sólo dos poseen capiteles figurados, representando arpías (también pudiera tratarse de sirenas-ave) de lejana influencia mateana.

El tejaroz está sostenido por modillones y decorado con metopas con los motivos ya vistos en otras partes de la iglesia, especialmente arpías, aunque también se aprecia la silueta de un león, una pareja de dragones prácticamente idénticos (que sólo se diferencian en su desigual estado de conservación del relieve de la piedra) y plantas de seis hojas inscritas en círculos.
Por encima, en lugar de un rosetón, el muro se abre para iluminar el interior mediante un ventanal de tipo portada.

Puerta norte
La puerta septentrional no queda a la vista exterior pues se adosó una sacristía moderna que la tapa. Es más sencilla que la occidental porque dispone de dos arquivoltas baquetonadas y un ancho guardapolvos ajedrezado. Sus cuatro columnas tienen capiteles vegetales. Al igual que su homóloga de la fachada occidental, tiene una especie de tímpano agolado.

Interior
El interior de la nave es desde el punto de vista arquitectónico muy sencillo pues sus muros son lisos salvos por los ventanales que ya vimos en el exterior. Su cubierta es de madera, moderna, de parhilera.

El arco triunfal es apuntado y doblado, apoyado sobre una pareja de columnas. La bóveda del muy profundo presbiterio es de medio cañón apuntado. El arco apuntado y sencillo de embocadura del presbiterio y ábside también tiene semicolumnas. La bóveda del ábside es de cuarto de esfera apuntada y el hemiciclo está completamente tapado por un retablo moderno.
