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Guía de la iglesia de Santa Olalla de La Loma, Cantabria

Introducción

La Loma es una pequeña aldea cántabra, situada en el municipio de Valdeolea y a ocho kilómetros de Mataporquera, muy próxima a la provincia de Palencia. Su fisonomía está regada por las aguas del Camesa, que junto a los frondosos valles cántabros configuran un paisaje de extraordinaria belleza.

Pinturas de la iglesia de Santa Olalla de La Loma, Cantabria

Historia

La iglesia de Santa Eulalia o Santa Olalla se sitúa a las afueras del pueblo. La construcción se ha fechado a finales del siglo XIII, en un momento en el que el gótico todavía no se había expandido al mundo rural. En época barroca se realizó el pórtico y el campanario, que quizás pudo sustituir a una estructura medieval que se había derrumbado. Por los mismos años se reformó también una parte del interior. En la portada de la sacristía puede verse una inscripción en donde se indica la fecha de 1174, que es posible que se corresponda con la fecha de esta parte del edificio, o con la de la capilla situada junto al ábside.

iglesia de Santa Olalla de La Loma, Cantabria

El exterior

El edificio tiene unas formas extraordinariamente sencillas -aunque pintorescas- que traducen al exterior su estructura interior. Es un templo de una nave única, con una ábside cuadrangular, cubierta a dos aguas, y una torre de pequeña altura en la parte de los pies.

Aspecto sencillo y rural de la iglesia de Santa Olalla de La Loma,

Destacan algunos restos de escultura románica, de una cronología avanzada. Entre ellos, los tres canecillos del muro sur, con decoración figurativa zoomorfa extremadamente popular. En el lienzo norte también hay algunos canecillos, de factura más sencilla.

Canecillo con relieve de forma de animal

El interior

La nave desemboca en un ábside, con el que se comunica por medio de un gran arco apuntado, que se apoya en unos cimacios biselados, y pilastras lisas. El ábside se cubre con una bóveda de medio cañón muy apuntado. Junto al ábside se abre otra capilla, construida también en el tardorrománico del siglo XIII, que también se cubre con una bóveda apuntada, realizada con sillares de buena labra.

Interior del ábside de la iglesia de Santa Olalla

El interior del cuerpo de la nave esta completamente encalado. No así el el ábside, en donde se encuentras unas pinturas murales extraordinariamente bien conservadas de finales del siglo XV.

En el interior también se debe destacar la pila bautismal, cuya cronología es incierta, pero tal vez se corresponda con la misma fecha en la que se realizó el edificio. Está formada por dos piezas: una base cilíndrica decorada con acanaladuras que apoya en unos pies en forma de lengüetas, y la pila propiamente dicha, que es una estructura cuadrada sin decoración.

Las pinturas del ábside

Pero si por algo destaca la iglesia de Santa María de la Loma es por las extraordinarias pinturas al fresco que se conservan en los muros y la bóveda de la cabecera. Están atribuidas al Maestro de San Felices, un pintor local del que apenas conocemos datos, pero que dejó su impronta en muchas otras iglesias del sur de Cantabria (Las Henestrosas; y Mata de la Hoz), el norte de Palencia (San Cebrián de Mudá; Vallespinoso de Cervera; San Felices de Castillería; Revilla de Santullán y Matamorisca), y el noroeste de Burgos (Puentes de Amaya). Este taller estuvo activo a finales del siglo XV, y fue bautizado así a mediados del siglo pasado por el historiador Miguel Ángel García Guinea. En realidad más que un único pintor, debemos pensar en un grupo de artesanos nómadas, que trabajaron por toda esta zona, y que probablemente recibieran las órdenes de este maestro, que sería el encargado de trazar las líneas básicas de las figuras.

Pinturas de la Pasión de Cristo

En términos generales, el taller del Maestro de San Felices se caracteriza por un marcado arcaísmo, con unas características más propias del románico tardío. En las pinturas puede observarse el uso de tonos muy vivos, figuras planas y representaciones con perspectiva jerárquica, con una preponderancia de la línea sobre el color. A pesar de estos ecos románicos, en los frescos de Santa Eulalia se aprecian algunos rasgos que evidencian la cronología de las pinturas, como el carácter narrativo de las escenas, y la intención de individualizar las figuras, dotándolas de gestos y expresividad.

La Última Cena

Como es habitual en este taller, las escenas se enmarcan dentro de recuadros, que se separan por medio de franjas con motivos geométricos. Comenzando por el lado septentrional, puede verse en la parte inferior de la bóveda, de izquierda a derecha, a Santiago en disputa con soldados musulmanes recreando la Batalla de Clavijo, el arcángel San Miguel venciendo al demonio, y un episodio del martirio de la santa titular del templo.

iglesia de Santa Olalla de La Loma,: escena del prendimiento de Jesús

Estas tres pinturas son las únicas que no guardan una relación directa con el resto del programa iconográfico que, sin embargo, está perfectamente planificado. Las escenas representan diferentes momentos del ciclo de la Pasión y muerte de Cristo. Sobre las mismas se encuentra la Última Cena, que ocupa todo el frontal de la bóveda a modo de friso. Por encima otras tres escenas: el Prendimiento de Jesús, Cristo azotado en la columna, y el camino al Calvario. En la pared central del ábside, encima de la ventana se encuentra la Crucifixión, ocupando un lugar preeminente. En el lado contrario de la bóveda tenemos, en la parte superior, la Piedad, el Santo Entierro, y la Resurrección. Por debajo, se representa la Anástasis o el descenso al averno, y el Juicio Final. Esta última es una escena muy interesante, pues es de un marcado carácter didáctico.

Escenas del Descendimiento, Entierro y Resurrección

Algunas de las figuras de la iglesia de La Loma, como los demonios, o el San Miguel arcángel, guardan similitudes con las de los frescos de la ermita de Barrio de Santa María, cuyas pinturas se atribuyen al mismo taller, y con toda probabilidad salieron de unos diseños comunes.

Espectacular aspecto de las pinturas de la cabecera. Iglesia de Santa Olalla de La Loma, Cantabria

Autor del texto del artículo/colaborador de ARTEGUIAS:
Víctor López Lorente)


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