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Iglesia de Valdebárcena (Asturias)

Introducción

La iglesia de San Andrés de Valdebárcena (también aparece en numerosas referencias como Valdebárzana) se levanta en un estrecho vallejo secundario a medio camino entre la villa de Villaviciosa y el importante conjunto monacal de Valdediós.

Iglesia de Valdebárcena: puerta oeste

A diferencia de la gran mayoría de templos medievales asturianos en los que para determinar su posible origen hay que recurrir a fuentes documentales o incluso a especulaciones en base a sus propias características estilísticas y formales, la iglesia de Valdebárcena nos proporciona esa respuesta con gran precisión, ya que ha llegado a nuestros días empotrada en uno de sus muros laterales la lápida conmemorativa de su consagración.

Capiteles de la puerta

En ella se lee que fue consagrada el primer domingo de agosto de 1189 por el Obispo Rodrigo en presencia del presbítero Martín y varios feligreses:

Inscripción con la data de la Iglesia de Valdebárcena:

"Martinus presbiter pecctator / et filii eclesie pater noster qui es in celis / in era CCXXVII post milesima episcopus rodericus / consecravit prima dominica de augustus. Pater noster"

Así pues, el único interrogante sobre Valdebárcena con el que han especulado historiadores y estudiosos es sobre su posible origen monacal, algo que parece desvelarnos un documento de 1231 en el que una monja del cenobio de San Pelayo de Oviedo llamada Mayor Petriz, hace entrega a su prima María de una serie de propiedades en "Val de Bárcena" del que "forma parte su monasterio de San Andrés".

Metopas figuradas de la puerta

Lo cierto es que dicho cenobio, probablemente de modestas proporciones, rápidamente quedaría exclaustrado para ser convertido en parroquia como atestiguan varios documentos ya el siglo XIV en la que aparece citada como tal.

Iglesia de Valdebárcena, Asturias

La iglesia

A día de hoy la iglesia, declarada Monumento Nacional en 1965, ha sido calificada por los entendidos como una de las más interesantes del Principado de Asturias al conservarse casi intacta y ser considerada junto a las vecinas parroquias de San Salvador de Fuentes y San Julián de Viñón, uno de los eslabones entre la tradición constructiva prerrománica astur y los modelos pleno y tardorrománicos que acaban por imponerse tanto en tierras de Villaviciosa como en el resto del territorio regional.

Paisaje que se ve desde el muro meridional de la iglesia de San Andrés de Valdebárcena

Libre de aditamentos más allá de la espadaña y del pórtico corrido de cronología tardía que protege ambas puertas y que tan recurrente como necesario resultaba en templos situados en climas tan lluviosos, se estructura la iglesia de San Andrés en una única nave rectangular con cubierta de madera que, tras el arco triunfal, da paso a un espacio cabecero también de planimetría cuadrangular y cubierto con bóveda de cañón ligerísimamente apuntada.

Es precisamente al interior de la cabecera donde con mayor nitidez se aprecian esos resabios prerrománicos recogidos y ligeramente reinterpretados en un estilo ya plenamente románico, articulándose los tres muros cabeceros mediante tres arcos ciegos de medio punto, ligeramente más elevados y peraltados los del muro del testero respecto a los laterales.

Esta conformación mural de la cabecera parece indudablemente inspirada en modelos prerrománicos apreciables en San Salvador de Priesca o, algo más alejada, en San Julián de los Prados. Es por eso que la iglesia de Valdebárcena, cuya construcción (o por lo menos consagración) está perfectamente documentada a finales del siglo XII, está considerada como indicábamos antes, junto a las cercanas de Fuentes y Viñón, como una última inspiración o coletazo estilístico del prerrománico en un momento en el que románico está plenamente afianzado todo el territorio asturiano.

Interior de la Iglesia de Valdebárcena:

También al interior, amén de las molduras ajedrezadas y los preciosos capiteles de las arquerías absidiales, destaca su arco triunfal, conformado a modo de portada como queriendo remarcar la separación litúrgica y simbólica entre espacio para fieles y el "sancta sanctórum" del templo que representa la cabecera.

Cabecera

Despliega una arquivolta doblada y de perfil apuntado con roscas molduradas que descansan sobre tres columnas adosadas a cada lado, presentando los seis capiteles una variada decoración vegetal de labra muy cuidada y clara intencionalidad decorativista.

Al exterior, la cabecera fue levantada como el resto de la nave a base de mampostería y sillarejo, reservándose solo para los ángulos y como resalte de los vanos los sillares más nobles. En el mismo eje cabecero se abre un ventanal en arco de medio punto sobre columnillas culminadas en capiteles decorados, idéntica conformación que el ventanal dispuesto en el muro lateral. Conserva también la cabecera gran parte de sus canecillos originales.

Iglesia de Valdebárcena: exterior de la cabecera

La portada occidental se presenta sobre un ligero cuerpo en resalte y bajo un tejaroz sostenido por canecillos (algunos de ellos muy perdidos) entre los cuales hallamos metopas talladas, distinguiéndose entre ellas varias composiciones inspiradas en actividades lúdicas y de empeños diarios del hombre medieval: cacerías, jinetes, músicos, danzarinas etcétera.

Portada oeste

El vano queda trasdosado por tres arquivoltas riquísimamente labradas con motivos variados y que descansan directamente sobre las jambas la más interna; y sobre columnas acodilladas las dos exteriores. Los capiteles son vegetales los del lado izquierdo, mientras que al lado contrario se reconocen dos aves que juntan sus cabezas y cruzan sus patas, y el recurrente motivo de los leones pasantes que se unen en una sola cabeza en el vértice de la cesta y que se repite en los cercanos templos de Narzana y Lugás.

Detalle de la portada con dos de sus columnas

En el costado sur fue habilitada una portada secundaria mucho más sencilla que presenta una única arquivolta dovelada y trasdosada a modo de guardapolvos por una moldura taqueada.

Mayor interés han despertado las tres piezas talladas situadas sobre este propio vano de acceso. Se trata de tres bloques pétreos labrados en bajorrelieve y cuajados de motivos geométricos, vegetales y figurativos que algunos especialistas han querido identificar como piezas prerrománicas reaprovechadas.

Relieves en el muro sur

Sin embargo, hoy en día la mayoría de investigadores, basándose en el estilo escultórico y en la similitud con el resto del programa iconográfico del templo, se han decantado por identificar como piezas contemporáneas cuya razón de ser se explica en base a la propia intención decorativista que se aprecia en todo el conjunto eclesial.

Relieves en el muro sur

En definitiva, tanto por su perfecto estado de conservación como por su riqueza decorativa, la iglesia de San Andrés de Valdebárcena es, por méritos propios, uno de los monumentos imprescindibles para cualquier visitante al fecundo y numeroso arte románico existente en el Concejo de Villaviciosa.

Canecillos y metopas del alero exterior

Monumentos románicos y prerrománicos próximos a Valdebárcena

Apenas a 7 kilómetros al oeste de Valdebárcena, en un vallejo paralelo conocido como Valle de Boides se levanta majestuoso el complejo religioso de Valdediós, conformado por la pequeña iglesia prerrománica de San Salvador y el voluminoso templo de Santa María.

San Salvador de Valdediós a 7 kilómetros de Valdebárcena

El primer citado, popularmente conocida como "El Conventín", es una de las obras cumbres del prerrománico asturiano, concretamente de la postrera etapa -finales del siglo IX- que une a su preciosa arquitectura muy bien conservada un conjunto de interesantes pinturas altomedievales.

Interior de la iglesia prerrománica de San Salvador de Valdediós

A pocos metros al norte del Conventín encontramos el conjunto del monasterio cisterciense de Santa María, construcción de principios del siglo XIII que ha conservado casi intacta su iglesia abacial.

Iglesia del Monasterio de Santa María de  Valdediós

A parecida distancia pero en este caso dirección norte, la iglesia de San Juan de Amandi es una construcción tardorrománica declarada Monumento Nacional que presume de conservar uno de los ábsides más interesantes del románico asturiano, tanto por sus capiteles y canecillos exteriores como, sobre todo, por las arquerías ciegas que aminan todo el muro interior del hemiciclo.

Interior de la iglesia de San Juan de Amandi

A escasa distancia de Amandi, la iglesia de San Salvador de Fuentes resulta mucho menos conocida pero no carente de interés. De orígenes antiquísimos, llama la atención como en el interior de su cabecera se repite de manera casi exacta la articulación a base de tres arcos ciegos vista en Valdebárcena o en San Julián de Viñón, la cual nos evoca de inmediato a fórmulas prerrománicas planteadas en la tampoco lejana iglesia prerrománica de San Salvador de Priesca.

San Salvador de Fuentes

Ya en la villa capital, la iglesia parroquial de Santa María de la Oliva es el único resto medieval conservado en la próspera población de Villaviciosa. Se trata de una fundación ya bien entrada la decimotercera centuria en la que, aunque los resabios góticos resultan patentes por ejemplo en el apuntamiento de sus portadas o en la propia Virgen con el Niño que preside el tímpano occidental, los modelos tanto arquitectónicos como escultóricos siguen sin salirse de la típica formulación románica.

Iglesia de Santa María de la Oliva

(Autor del texto del artículo/colaborador de ARTEGUIAS:
José Manuel Tomé)

El autor de las imágenes del interior: Ramón


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