Monasterio de Sant Joan les Fonts (Gerona - Girona)
El monasterio de Sant Joan les Fonts se encuentra en el municipio homónimo, una pequeña población al este de Olot, en la comarca de La Garrotxa.
Quizás por la abundancia de manantiales, como sugiere el propio nombre, estos parajes han sido habitados desde tiempos inmemoriales, como demuestran los restos de castros íberos encontrados en los alrededores.
En el siglo IX se establecen en el valle una serie de masías que van a financiar la construcción de una iglesia dedicada a San Juan Bautista, San Miguel y San Esteban, consagrada en el año 958, si bien de este edificio no nos ha llegado nada.

Debido a la pujanza económica de la zona y de su iglesia, que había sido progresivamente ampliada gracias a las generosas donaciones de los vizcondes de Besalú, en 1106 el obispo de Girona autorizó la fundación de un priorato, precedente del actual monasterio de Sant Joan. Pronto quedaría bajo el control de la rica abadía benedictina de San Víctor de Marsella.

En él se estableció una comunidad de monjes muy activa y próspera, que lo habitará hasta el siglo XV, cuando comienza su declive debido a sucesivas catástrofes naturales. En este momento, en un intento por salvarlo del colapso, el papa Martín V lo transfiere al monasterio de Santa María de Besalú hasta 1592. Ese mismo año, Clemente VIII ordena su integración en Sant Pere de Camprodón, que siguió gestionando las propiedades del ahora extinto cenobio y explotando sus recursos hasta bien entrado el siglo XIX.

Cuando dejó de ser cenobio, Sant Joan les Fonts adquirió carácter parroquial hasta 1936 y posteriormente ha sido objeto de diferentes restauraciones.
Durante los graves terremotos del siglo XV se dañaron el claustro y la mayoría de las dependencias monacales, que acabaron por derrumbarse. Actualmente, solo queda en pie su característica iglesia románica de muros rosados, que contrastan bellamente con el verdor del bosque en el que se enclava.

En el año 1982, el antiguo monasterio de Sant Joan les Fonts fue declarado Bien Cultural de Interés Nacional, después de una laboriosa restauración que eliminó los añadidos de los siglos XVII-XVIII y recuperó el coro y las bóvedas, seriamente agrietadas.

Arquitectura
La iglesia actual de Sant Joan les Fonts se construyó entre los siglos XII y XIII es un estilo Románico Internacional aunque con algunas inercias lombardas. Sus muros son de sillares de color cárdeno de piedra arenisca muy blanda que ha sufrido considerable desgaste al pasar los siglos.

Tiene planta basilical de tres naves de cuatro tramos, sin transepto, que se unían a una cabecera tripartita de ábsides semicirculares, aunque el meridional sufrió una posterior transformación en el siglo XVIII para albergar la sacristía y actualmente es cuadrado. Cuenta con una torre campanario en la esquina suroeste del edificio.
Exterior
La cabecera conserva el ábside central y el septentrional. Aquél es el más elaborando disponiendo de una cornisa soportada por pequeños canecillos sobre un friso de sillares en esquina. Debajo, una arquería que recuerda los arquillos lombardos se prolongan hasta el rebanco por columnas entregas.

En el paño central se abre un ventanal
de tipo portada con arquivoltas sobre dos columnillas.
Su puerta principal se encuentra en la fachada oeste. Está
protegida por un porche, bajo el que se observan tres desgastados
arcos de medio punto, cuyas arquivoltas decoradas descansan sobre
dos pares de columnas. El tímpano es liso.

El campanario, de planta cuadrada y fábrica de mampostería en su mitad inferior, y planta hexagonal de sillares en la superior, es un añadido posterior de 1792, según reza una inscripción bajo la ventana de este.

Interior
Las tres naves se separan mediante arcos formeros que caen sobre pilares de sección de cruz griega. Las semicolumnas interiores se encargan de recoger los arcos fajones de la bóveda de medio cañón apuntado de la nave central.

Los dos ábsides románicos que han sobrevivido se cubren con las habituales bóvedas de cuarto de esfera.

Los capiteles del interior asumen en su mayoría una temática fitomórfica, con la salvedad de dos de ellos, que se ubican en los intercolumnios N-S, haciendo pendant, presentando criaturas propias del bestiario medieval, como grifos y leones.

En el interior conserva una bellísima pila bautismal del siglo XII, uno de los mejores ejemplares de toda la región. Presenta seno hemisférico y se apoya directamente sobre un escalón.

La decoración se ve delimitada por una soga, que separa los distintos personajes y escenas, un tanto rudimentarios en su ejecución. Entre ellos, aparecen varias figuras femeninas y masculinas, quizás santos; una decapitación, San Pedro bendiciendo, una Alfa y una Omega, motivos vegetales e incluso un letrero con las letras EMMA.

Del monasterio de Sant Joan les Fonts también proviene una hermosa Majestad románica del siglo XII, cuyo original se encuentra desde 1979 en el Museu d'Art de Girona y del que se tiene una réplica en el interior del templo. Se trata de un Cristo crucificado triunfante de cuatro clavos, sin coronar y ataviado con una túnica de mangas, hierático y policromado en tonos oscuros siguiendo el esquema habitual del área pirenaica de esta época. En el reverso, en cada extremo de la cruz se encuentran los Cuatro Evangelistas, con el Cordero Místico en el centro.
