Guía de la iglesia románica de San Esteban de Zorraquín (La Rioja)
Introducción
Zorraquín
es una localidad del oeste de la Comunidad de la Rioja, dentro de
la comarca de Ezcaray (Sierra de la Demanda), partido judicial de
Haro.
Su altura sobre el nivel del mar es de 863 metros. El municipio cuenta con un total de 86 habitantes.
Iglesia de San Esteban de Zorraquín
Nuestro interés se centra en su iglesia parroquial de origen románico dedicada a San Esteban.

La iglesia de San Esteban de Zorraquín es una de las muchas iglesias que tiene origen románico de La Rioja, aunque como luego veremos, ha sufrido importantes transformaciones que han mermado considerablemente su valor. Su modesto tamaño y las alteraciones de otros siglos no suelen provocar especial interés turístico en quienes se acercan a esta bella comunidad riojana. Sin embargo, como veremos, esta iglesia presenta algunas agradables sorpresas para los amantes del arte medieval.

Fases constructivas
La iglesia de Zorraquín conserva algunos elementos aún más antiguos que el propio estilo románico, como una celosía mozárabe en piedra del siglo X en el muro este, vestigio de una iglesia anterior que existió en los siglos IX-X.
Posteriormente, se edificó en estilo románico durante los últimos años del siglo XII o comienzos del XIII y fue construida inicialmente como un edificio de modesto tamaño, de una sola nave cubierta con madera y cabecera de ábside rectangular, modesta en dimensiones.

En el siglo XVI, la iglesia sufrió una profunda transformación: se sustituyó el sencillo ábside románico por una cabecera gótica de mayor altura y cubierta por bóveda de crucería con terceletes, y se añadió la sacristía. La espadaña que se encontraba rematando el imafronte fue también ampliada en el siglo XVII convirtiéndola en torre-campanario, y parte de la nave y del muro sur fueron elevados.

Arquitectura
La iglesia de Zorraquín es un edificio mayoritariamente construido con sillares bien cortados, escuadrados y pulidos de arenisca roja cárdena. Tiene una nave terminada en cabecera tardogótica de planta rectangular -más alta y ancha que aquélla- que sustituyó al ábside románico, cubriéndose con bóveda estrellada.

Situada junto a la cabecera se encuentra la sacristía, del siglo XVI, que está cubierta mediante una bóveda de cañón.
A los pies de la iglesia hay un campanario tipo torre de escasa altura porque originalmente fue una espadaña posiblemente románica y posteriormente -siglo XVII- se modificó para convertirla en torre. Tiene dos huecos de campana en cada cara.

En el muro sur encontramos la puerta de ingreso que es románica.

Exterior
Puesto que la cabecera citada es un conjunto de muros que forman un cubo, que exteriormente apenas tiene decoración, resultando bastante anodina, el principal atractivo medieval se concentra en la bonita fachada sur de la iglesia románica original y, especialmente, su puerta de ingreso, incluyendo los dos interesantes capiteles con que cuenta.

Esta fachada todavía conserva la cornisa con su hilera de canecillos correspondiente a la iglesia románica. Éstos son de perfila de nacela.

La portada propiamente dicha se encuentra en este muro meridional románico. Tiene dos arquivoltas planas y sin decoración de medio punto. La chambrana y las impostas se ornamentan mediante dos banda simétricas de medios círculos.

Los apoyos son las jambas interiores y una pareja de columnas acodilladas de basas áticas y fustes cilíndricos.

Una tiene un capitel con una gran cabeza humana barbada flanqueada por dos hojas vegetales que rematan en lo que podrían ser piñas. Se ha vinculado este personaje con uno asociado a San Vitores, patrono local.

El capitel opuesto tiene una iconografía más interesante. Presenta un expresivo martirio de San Esteban, con un personaje lanzando las piedras que recoge del regazo de otro que las porta. Mientras, el protomártir se arrodilla ante Dios que surge del Cielo bendiciéndole.

Una agradable sorpresa de esta iglesia es que la citada puerta conserva los herrajes románicos originales del siglo XIII, cosa de que no pueden presumir demasiados templos. Se trata de vástagos planos de hierro que se abren en arcos simétricos. Algunos tiene un remate más complejo y adoptan formas de flor de lis.

Interior
En el interior, hay que destacar una pila bautismal del siglo XIII y dos capiteles reutilizados.
El retablo, de época renacentista, se compone de banco, tres cuerpos y ático, destacando por su profusa decoración de querubines y apóstoles en relieve.