Mudéjar en Guadalajara
La capital
En
la ciudad de Guadalajara existen diversas iglesias o restos mudéjares
de distintas épocas y tipologías.
Nos referimos a las ruinas de la antigua iglesia de San Gil, que es la más antigua de todas, la iglesia de Santiago y la concatedral.
Concatedral
La actual concatedral de Guadalajara es la iglesia arciprestal de Santa María la Mayor, que se edificó sobre una antigua mezquita.
Presenta tres naves del siglo XIV, tres interesantes portadas mudéjares y un esbelto campanario también de este estilo.
El
pórtico que rodea el atrio, a base de arquerías sobre
columnas, es renacentista.
Lo más interesante del interior es una pila románica y el retablo mayor.
Las tres portadas tienen un gran sabor árabe.
La principal es la de la fachada occidental y se soluciona con un pronunciado arco de herradura apuntado. Las menores son más sencillas y tienen arco túmido.
El campanario es más sobrio. Es de mampostería recubierto de ladrillo y presenta una decoración más propia del románico mudéjar castellanoleonés, con troneras con arco doblado, friso de esquinillas y canecillos hechos con ladrillos en degradación.
La iglesia de Santiago perteneció al antiguo convento de Santa Clara.
Se trata de un templo gótico mudéjar construido en el siglo XIV con planta de tres naves separadas por pilares de piedra caliza. El resto es de ladrillo y destaca la cabecera poligonal.
Iglesia de San Gil
Lamentablemente, de la arruinada iglesia de San Gil queda poco más o menos que el ábside.
Se trata de una cabecera mudéjar de influencia románica, fechable en el siglo XIII, y que según la tradicional división tipológica de este arte se puede considerar perteneciente al mudéjar castellanoleonés, es decir el menos influido por la estética árabe y sí por las formas románicas (por ejemplo arcos murales de medio punto)
Externamente
está articulado en el clásico rebanco de mampostería
más tres pisos de arquerías murales de ladrillo. Tiene
la particularidad de tener dichos arcos descentrados, es decir, las
claves de los arcos no están alineados verticalmente, lo que
le presta un cierto dinamismo a la articulación mural.
Este tipo de composición de arcos descentrados lo encontramos en dos iglesias muy cercanas, la de Galápagos (Guadalajara) y la ermita de los Milagros de Talamanca de Jarama (Madrid). Fuera de este contexto geográfico próximo, tenemos ábsides mudéjares como éste en las vallisoletanas poblaciones de Íscar y Alcazarén.
Mudéjar en los alrededores de la ciudad de Guadalajara (La Campiña)
Además
de los restos de la capital ya citados, existen cuatro iglesias mudéjares
de carácter rural en Guadalajara y, como era de esperar, se
encuentran en el extremo occidental de la provincia, en la llamada
"Campiña", cerca del límite con Madrid, donde
también se hallan algunas construcciones de este estilo.
Se trata de los templos parroquiales de Aldeanueva de Guadalajara, Pozo de Guadalajara, Galápagos y Cubillo de Uceda. Habría que fechar su edificación en la segunda mitad del siglo XIII.
Aldeanueva de Guadalajara
El de Aldeanueva de Guadalajara es uno de los mejores ejemplos provinciales del estilo románico mudéjar, realizada con toda probabilidad en el siglo XIII. Dispone de una nave de cuatro tramos rematada en ábside de semitambor.
Exteriormente el ábside es de sillarejo con tres aspilleras rodeadas de ladrillo. El alero es soportado por canecillos pétreos de nacela.
Los muros de la nave son de mampostería, pero reforzados por verdugadas de ladrillo.
El templo tuvo dos ingresos bien diferentes. El del costado meridional se corresponde con una portada románica tradicional de piedra.
La puerta occidental está actualmente cegada, pero todavía se ven dos arcos apuntados de ladrillo rodeados por alfiz.
Ya en el interior se aprecian los tres arcos apuntados de ladrillo que soportan la techumbre de madera. El arco triunfal es de medio punto y apoya sobre dobles columnas y pilastras, pero parece muy reformado, quizás por un derrumbe de las cubiertas de la cabecera. El presbiterio se aboveda con medio cañón y el ábside con cuarto de esfera, aunque parecen obras posteriores.
En el muro del ábside se abren las tres saeteras vistas fuera, con arco de medio punto de amplio derrame interior y rodeadas por ladrillo.
Cubillo de Uceda
La
iglesia de la asunción de Nuestra Señora de Cubillo
de Uceda se construyó en estilo románico mudéjar
en el siglo XIII.
El edificio es básicamente de ladrillo con dos bandas superpuestas de arcos ciegos y doblados, un pequeño tramo liso y por encima una nueva serie de arcos murales, en este caso sencillos.
A partir de un friso de ladrillos a sardinel se muestra una ancha banda de recuadros dobles.
La
torre unida al muro septentrional del presbiterio también es
mudéjar, al menos su cuerpo bajo, que dispone de dos aspilleras,
la oriental rodeada de arco polilobulado apuntado y la meridional
con arco doblado semicircular. Por encima, en cada cara, hay dos arcos
murales doblados rematados por friso de esquinillas.
En el interior, el arco triunfal de medio punto y ladrillo parece proceder de la reconstrucción del siglo XVI, ya que la bóveda del presbiterio es apuntada con un arco fajón también apuntado. En el muro norte presbiterial y a cada lado del citado fajón se hallan sendos arcos murales doblados con forma de herradura.
El arco que une presbiterio y ábside también es apuntado y da paso al tambor absidal cubierto por bóveda de horno apuntada. En el muro de planta semicircular se abren las ventanas rodeadas de arcos de ladrillo.
Galápagos
Galápagos
es una población del oeste de la provincia de Guadalajara.
Su iglesia parroquial conserva un ábside mudéjar muy restaurado (excesivamente, diríamos), pero se puede apreciar que en origen sería similar al de San Gil de Guadalajara. Como aquél, los pisos de arquerías no está alineados verticalmente.
Hay que tener en cuenta que el nivel superior de arcos se ha perdido y sustituido por otro con distinta decoración moderna.