Guía del MNAC. Museo Nacional de Arte de Cataluña. Colección Románica
Introducción
El MNAC (Museo Nacional de Arte de Cataluña) se ubica en el Palau Nacional desde 1934, en la montaña de Montjuïc. Este edificio emblemático de Barcelona, de estilo ecléctico historicista, perteneció a las instalaciones que se realizaron para la Exposición Internacional de 1929.
Los arquitectos Eugenio Pedro Cendoya, Enric Catà y Pere Domènech i Roura lo construyeron para una duración meramente temporal, por lo que el edificio del MNAC ha pasado por distintas fases de rehabilitación hasta convertirlo en un museo adecuado a los tiempos que corren en la actualidad, ya que existían problemas importantes de sustentación tanto interior como exteriormente.

Los primeros proyectos aparecen en 1985, finalizando todas las obras e inaugurándose oficialmente el 16 de diciembre de 2004. Aunque la sede principal es el Palau Nacional, otras tres instituciones completan el conjunto del museo: la Biblioteca Museo Víctor Balaguer en Vilanova i la Geltrú; el Museo Comarcal de la Garrotxa en Olot; y el Museo Cau Ferrat de Sitges.

Montjuïc es uno de los puntos más bellos de Barcelona para contemplar la ciudad y que además se ha convertido en zona de ocio y cultura, en la que se pueden practicar deportes o disfrutar del aire libre, y visitar varios museos aparte del MNAC, como la Fundació Miró, el Museu d'Arqueologia de Catalunya, el Museu Etnològic y CaixaForum.

En cuanto al contenido del Museo, su colección de arte abarca desde la Edad Media - destacando el arte románico- hasta el siglo XX, contando con más de 25.000 piezas de distintas colecciones.

El fondo principal procede de los antiguos Museo de Arte Moderno y Museo de Arte de Cataluña, al que se añadieron una sección de numismática, otra de grabados y los fondos de la Biblioteca General de Historia del Arte. Más tarde, en 1996, se añadió un nuevo departamento dedicado a la fotografía. Y desde 2004 depósitos del Museo Thyssen-Bornemisza. Se completa su programa con exposiciones temporales e itinerantes.
Colecciones del MNAC
Románico
La de Románico es la colección más importante del MNAC, considerada una de las más completas del mundo.

Las salas de arte románico reúnen obras fundamentalmente catalanas que en su mayoría pertenecen a los siglos XI, XII y XIII, aunque también se puede encontrar obras anteriores a este periodo y procedentes de otros lugares de España y del extranjero.

La parte más emblemática de la colección corresponde a los conjuntos de pinturas románicas, tanto mural como en tabla, que se considera única en el mundo.

Pintura mural
Los frescos románicos conservados en el MNAC son extraordinarios. Normalmente se clasifican por su influencia norteña o italo-bizantina.

Entre las primeras destacan las de la iglesia de Sant Joan de Boí y Sant Pere de La Seu d'Urgell.

Entre las pinturas al fresco de influencia italo-bizantina se encuentran las del Maestro de Pedret y por supuesto, las del Maestro de Taüll, con las inefables pinturas de Santa María y, especialmente Sant Climent.

Algunas de las obras más sobresalientes de pintura románica mural en el MNAC corresponden a:
Sant Pere de La Seu d'Urgell
Incorporadas al MNAC en los años veinte del siglo XX, estas pinturas pertenecieron a la iglesia de San Pere, en el conjunto catedralicio de La Seu d'Urgell (Lleida). Su iconografía es muy clásica: Cristo en Majestad dentro de una mandorla, el Tetramorfos, y debajo un apostolado además de la Virgen.

Sant Joan de Boí
En la sala número 2 del museo de exponen las pinturas procedentes de Sant Joan de Boí, en el Valle de Boí, Lleida.

Hay muchos puntos de interés en estas pinturas, pero nosotros consideramos lo más interesante el carácter narrativo y el movimiento expresado en el fragmento que se ocupa de la representación de la lapidación de San Esteban, sobre todo en pinturas tan antiguas que rondan su creación sobre el año 1100.

Sant Quirze de Pedret
Los frescos pintados en uno de los ábsides laterales de la iglesia prerrománica de Sant Quirze de Pedret (Barcelona) destacan por el lujo de los atuendos de los personajes y su iconografía, que narra la parábola de las vírgenes necias y las vírgenes prudentes, símbolo del Juicio Final.

Santa Maria d'Àneu
en este caso, los frescos románicos se han conservado deficientemente salvo la franja central del hemiciclo. No obstante, es importante la representación de la Visión de Ezequiel del carro de fuego, del Antiguo Testamento.

Sant Pere de Burgal
Aunque la representación de los comitentes en las obras artísticas son mucho más frecuente en el gótico que en el románico, en éste también está presente, como atestigua la representación de la noble Llúcia de Pallars en la esquina inferior derecha.

Sant Climent de Taüll
Sin duda, las pinturas procedentes de Sant Climent de Taüll son el verdadero emblema no sólo de la colección románica sino de todo el Museo Nacional de Arte de Cataluña. El lujo, elegancia, formalidad y cromatismo de la pintura y los mosaicos bizantinos tiene aquí una clara referencia.

Indudablemente lo que ha convertido estos frescos en un referente del románico europeo es la figura hierática, solemne, mayestática de Cristo en el pasaje apocalíptico de la Parusía.

Pero estos frescos románicos de Sant Climent de Taüll tienen muchos otros detalles relevantes, desde la representación de la Dextera Domini, el Agnus Dei, o la genial aparición de Lázaro, referido en una de las más importantes parábolas de Cristo, entre otras.

Santa María de Taüll
De la vecina iglesia pirenaica de Sant Climent de Taüll, la de Santa María de Taüll se exponen en una sala que recrea la arquitectura del templo con sus tres naves ya que además de los frescos del ábside, se lograron salvar y exponer otras pinturas de los muros laterales.

En la bóveda del ábside, la protagonista es la Virgen María con el Niño sentado sobre sus rodillas en presencia de los reyes magos en lo que constituye el pasaje de la Epifanía.

En otras partes del templo se pintaron y se conservan fragmentos dedicados al Juicio Final con San Miguel pesando las almas. También interesan mucho -entre otros- los fragmento que se ocupan de la victoria de David contra Goliat y de Zacarías indicando el nombre de su hijo, Juan.

Santa Eulàlia de Estaon
Estas pinturas románicas del siglo XII se encontraban en el ábside y el arco triunfal, además, de varios fragmentos de las paredes septentrional y occidental de la antigua iglesia parroquial de Santa Eulàlia de Estaon (Pallars Sobirà). Sobresale la presencia de querubines y serafines, el Bautismo de Jesús y el gran número de inscripciones identificativas.

Sant Romà de les Bons
Luís Plandiura donó al MNAC en 1932 algunos frescos de la iglesia románica de Sant Romà de les Bons (Andorra) donde se ha conservado un Apostolado en el que nuevamente se encuentra la Virgen María.

Sant Vicenç de Cardona
Este conjunto mural comprende la decoración
pictórica de las bóvedas del atrio de la antigua
canónica de Sant Vicenç de Cardona (Bages).

Monasterio de Sijena
Uno de los conjuntos de pinturas más interesantes y controvertido es el procedente de la sala capitular del Real Monasterio de Santa María de Sijena, (Huesca). Se considera una obra maestra de la pintura medieval del 1200.

Lamentablemente este monasterio femenino de gran importancia en la Corona de Aragón fue incendiado durante la Guerra Civil Española en 1936. Como consecuencia de las llamas, algunas pinturas se perdieron y en el resto se han modificado y empobrecido sus gamas cromáticas.

San Pedro de Arlanza
Fuera del contexto geográfico catalán, aragonés y andorrano hay que citar la presencia de pinturas murales procedentes del monasterio burgalés de San Pedro de Arlanza (Burgos).

Hay varios fragmentos. En ellos tenemos un magnífico grifo junto a un árbol y a dos arpías flanqueando una planta de flor de aro. También se representa un castillo junto a otro árbol.

Pintura sobre tabla
Menos espectacular por su menor tamaño, pero tan valiosa como la de pintura mural es la colección de pintura románica sobre tabla de frontales de altar o antipendios.

Estos frontales se pintaban al temple sobre una tabla de madera cuidadosamente tratada.

Algunos de los mejores frontales del MNAC son el de Durro, Seu d'Urgell e Hix. También son importantes los de Santa Maria de Taüll, Baltarga, Tavèrnoles, Farrera, Sant Romà de Vila, etc.

Escultura en piedra
en este apartado de la escultura en piedra el MNAC expone un fragmento de arquería del claustro del barcelonés monasterio de Sant Pere de les Puel·les de finales del siglo XII.

Hay varios capiteles procedentes de Sant Miquel de Fluvià. Uno de ellos es especialmente apreciable porque posee como relieve sirenas-pez de doble cola cuyas extremidades cogen con sus brazos.
Más interesantes aún son los capiteles historiados esculpidos en granito y procedentes del claustro del antiguo monasterio de Sant Serni de Tavèrnoles y cuya iconografía y estilo recuerdan vivamente al claustro de la catedral de La Seu d'Urgell.

Otras iglesias románicas de donde proceden capiteles y otras piezas pétreas esculpidas de estilo románico y expuestas en el MNAC son el Monasterio de Santa María de Ripoll, Santa Maria de Besalù, Sant Pere de Besalù, Sant Miquel del Castell de Camarasa, etc.

Imaginería en madera
La pieza más importante en esta categoría del MNAC se considera la Majestad Batlló. Procede probablemente de una iglesia de la provincia de Girona y se ha fechado a mediados del siglo XII. Pudo estar inspirado en el Volto Santo de Lucca, en la Toscana italiana. Se caracteriza porque Cristo se encuentra completamente vestido con ricas telas y se encuentra vivo, triunfante sobre la muerte.

Mucho menos conocido pero muy interesante es un Cristo crucificado procedente seguramente de Andorra y que en su dorso de descubrió un pequeño hueco con reliquias y fragmentos de pergamino con la fecha de consagración de la pieza: 1147.
De hechuras similares es el Cristo crucificado de Cap d'Aran. También citamos, dentro de esta iconografía, el Cristo de Cubells, el de Escaló, Sant Cugat del Vallès, Sant Pere de Ripoll, etc.
Citamos también el Cristo en Majestad de Basarán,
Del célebre Descendimiento de Erill la Vall (La Vall de Boí), el MNAC posee dos de las imágenes que formaban parte del conjunto, a saber: la Virgen María y el apóstol San Juan Evangelista. El resto se encuentra en el Monasterio de Vic.

Otro conjunto que incide en la iconografía del Descendimiento de Cristo de la cruz es el que perteneció a Santa María de Taüll. Del conjunto de siete figuras, se han conservado cuatro: Jesús, María, José de Arimatea y uno de los dos ladrones.

De hechura similar es la Virgen de Durro, procedente también de otro Descendimiento.
Orfebrería
En este apartado de orfebrería románica, el Museo Nacional de Arte de Cataluña también posee piezas interesantes como numerosos candeleros, copones, píxides, incensarios de forma esférica de bronce, cruces de altar, una paloma eucarística, báculos, arquetas relicario, etc.

La mayoría, si no todas, de estas piezas son de origen limosino (Limoges, Francia) y el bronce está dotado de color gracias a la incorporación de esmaltes champlevé.

Otras colecciones del MNAC no románicas
Arte Gótico
El
fondo de arte gótico del Museo está constituido
por obras de procedencia mayoritariamente catalana del período
comprendido entre el siglo XIII y finales del XV. El recorrido
entremezcla obras pictóricas con obras de arte suntuario
con la intención de que el público comprenda
la forma de vida del momento, además de la expresión
artística.
Dentro de la escultura, el retablo en piedra
destaca como característico de este momento en Cataluña.
Entre las primeras obras góticas de origen catalán
la Tabla de san Miguel de Soriguerola y la Anunciación
del Maestro de Anglesola. Las influencias primero francesas
y luego italianas, han sido tenidas en cuenta en estos salas
del museo, así como las interrelaciones con otras zonas
peninsulares (como la valenciana o la oscense)
Arte del Renacimiento y barroco
Se da una visión general de la evolución
del arte europeo desde el siglo XVI al XVIII a través
de obras catalanas, del resto de España, Italia y Flandes,
destacando dos tablas de Bartolomé Bermejo, un Martirio
de Ribera, una Inmaculada de Zurbarán y San Pablo de
Velázquez.
Legado Cambó
Fue una donación importante de pintura europea fechada entre el siglo XIV hasta principios del XIX. Hay obras del Quattrocento italiano y de los maestros venecianos del Cinquecento - como Tiépolo o Sebastiano del Piombo-, de los máximos representantes europeos del barroco, como Rubens, sin olvidar la pintura española y representantes como Goya.
Colección Thyssen-Bonermizsa
Es un depósito de pintura y escultura de arte europeo desde el gótico hasta el rococó, en la que se muestra la gran importancia artística de Italia y los países centroeuropeos a través de obras de artistas como Fra Angelico, Lucas Cranach, Ludovico Carracci o Canaletto.
Desde 2005, el museo acoge también
parte de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza pintura
catalana, entre las que figuran piezas de Mariano Fortuny,
Lluís Graner, Ramon Casas, Joaquim Mir, Anglada Camarasa,
Joaquín Torres García o Antoni Tàpies.
Colección de Arte moderno
es el conjunto más importante de
arte catalán del siglo XIX y de las primeras décadas
del siglo XX. Cataluña acogerá con fuerza el
movimiento modernista, también manifestado en las artes
decorativas, y el noucentista. También se puede contemplar
un importante conjunto de escultura de vanguardia
Colección de dibujos,
grabados y carteles
se muestran las tendencias y los movimientos
artísticos más importantes del arte catalán
desde finales del siglo XVII hasta los movimientos de vanguardia
a través de obra gráfica, con los principales
artistas catalanes de cada periodo e incluyendo artistas extranjeros.
Colección de fotografía
Importante colección de fotografía de los siglos XIX y XX, que cubre los inicios de la fotografía, el pictorialismo, las vanguardias (nueva visión, nueva objetividad), el fotoperiodismo, el neorrealismo, y el período contemporáneo. Esta colección está en constante ampliación.
Colección de numismática
es la principal colección pública de monedas, medallas y papel valor del país, con un número de 130.000 piezas. El fondo numismático tiene ejemplos desde el siglo VI a.C. a la actualidad, presentando un recorrido cronológico de la historia de la moneda en Cataluña.
El horario de visitas del MNAC es de martes a sábado, de 10 a 19, los domingos de 10 a 14:30. Se cierra los lunes, el 1 de mayo y el 25 de diciembre.
(Autores del texto del artículo/colaboradora
de ARTEGUIAS:
David de la Garma y Natalia Molinos Navarro