Guía del Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid
El
Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid
se encuentra situado en la Plaza de las Bernardas de Alcalá
de Henares, municipio de la Comunidad de Madrid, a 35 km.
de la capital.
La trascendental importancia de Alcalá de Henares fue reconocida por la UNESCO en 1998 al declararla Patrimonio de la Humanidad por haber sido un ejemplo de convivencia de culturas (judía, musulmana y cristiana), así como por la creación de su Universidad en 1499 que representó un modelo para otras de Europa y América, y sobre todo por ser el lugar donde nació Miguel de Cervantes.
El Museo
En este emblemático emplazamiento se sitúa
el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de
Madrid ubicado en el Convento Dominico de la Madre de Dios,
en la Plaza de las Bernardas, muy cerca del Arzobispado y del Monasterio
de San Bernardo. El exterior se ha preservado, adaptándose
el interior para su función museológica. El edificio
del museo se levantó entre los siglos XVII y XVIII y ha tenido
excepcionalmente otros usos aparte del conventual, como Cuartel
de Caballería durante la invasión francesa y más
recientemente, cárcel y juzgado.
El
Museo se inaugura el 25 de mayo de 1999 tras rehabilitar el edificio
que hasta ese momento se encontraba en estado de ruina. Esta recuperación
de un monumento histórico-artístico es un símbolo
de las metas proyectadas por la institución: la conservación,
investigación y difusión del Patrimonio Arqueológico
de la Comunidad de Madrid.
El museo presenta una colección permanente exhibida en un recorrido cronológico y didáctico en el que encontramos materiales y objetos desde la Prehistoria al presente procedentes de distintos yacimientos y lugares de todo el territorio madrileño: fósiles paleontológicos, útiles paleolíticos y neolíticos, restos de la Edad del Bronce y del Hierro, y una gran número de objetos romanos (Alcalá fue Complutum en época romana, municipio de gran importancia).
Los elementos provenientes del mundo medieval, moderno y la arqueología de la época industrial de la edad contemporánea, acaban por completar el contenido del museo, que se amplia en puntuales exposiciones temporales de temas relacionados con éste.
Primera Planta
El Museo cuenta con dos plantas. En la primera se encuentra el acceso al mismo que se realiza por la Plaza de las Bernardas. En el interior del edificio se ha conservado el claustro original al que podemos entrar directamente desde el vestíbulo.
En
el claustro se puede disfrutar de un jardín, en el que se
ubican esculturas y mosaicos procedentes de Complutum.
Además el claustro se utiliza como espacio multidisciplinar
y para eventos. Desde el vestíbulo también podemos
pasar a la primera sala del museo, una sala de introducción
que conserva parte aún parte de lasmagníficas pinturas
murales del antiguo convento dominico. Las restantes salas se suceden
de forma cronológica: "Antes de la Humanidad" y
"Primeros pobladores I", guardan vestigios del pasado
cubierto por mar del territorio madrileño, como son los fósiles
de moluscos, y de los animales que poblaron las tierras no cubiertas
por agua, como los tigres colmillos de sable.
Las salas siguientes continúan relatando las vicisitudes de estos primeros pobladores a través de la arqueología madrileña, se afirma la aparición del hombre en estas tierras hace 500.000 años y los utensilios que fabricaron y usaron, así como el medioambiente en el que vivieron y sus diferentes tipos de enterramientos.
La
última sala de esta primera planta es "La realidad hispanorromana",
donde podemos conocer la llegada de los romanos al territorio de
Madrid en el 218 a.C. Entre los objetos romanos presentes en el
museo destaca un horno para cerámica procedente de Barajas,
entre otros mosaicos el de la casa de Leda de Complutum,
o monedas.
Entreplanta
Entre la primera y segunda planta, queda un espacio intermedio, la entreplanta, que continúa la exhibición de elementos romanos, esta vez estelas funerarias.
Segunda Planta
En
la segunda planta propiamente dicha encontramos de nuevo varias
salas sucesivas cronológicamente, el mundo hispanorromano
sigue ocupando un espacio fundamental, incidiendo en otras facetas
interesantes de la vida cotidiana, como el tipo de vivienda común
y la aristocrática, y la decoración que se utilizaba
(vajillas, elementos de vidrio, esculturas, etc.).
A partir de aquí comienzan las salas del Madrid medieval, empezando por la sociedad visigótica, mostrándonos la presencia visigoda en diversos puntos de la geografía madrileña, y fibulas y broches y otros objetos como el Triente de oro de Egica-Witiza fechado entre los siglos VII y VIII y encontrado en Boadilla del Monte.
Además de las piezas visigodas expuestas, tenemos en esta sección numerosos utensilios de la larga dominación árabe, especialmente de cerámica. Tras la conquista de Alfonso VI, Madrid pasa a manos castellanoleonesas y aunque debió pasar tiempo hasta que se construyesen nuevos templos cristianos, al final debió imponerse el románico y el románico-mudéjar en sus parroquias.
De
este fenómenos tan poco conocido quedan muy escasos pero también
muy apreciables restos de la iglesia de la Almudena. Se trata de
algunos capiteles y una imposta ajedrezada, que nos indica que esta
famosa iglesia madrileña debió ser de una tipología similar a la
de numerosas iglesias románicas segovianas.
Tras el Madrid medieval sigue exponiéndose en las salas a continuación, piezas del siglo XVI, haciendo hincapié en otros aspectos y al gran cambio que supuso el nombramiento de capital del Reino a Madrid por parte de Felipe II, que generó un enorme incremento de personas y de la ciudad, en forma caótica.
Aparecen después las salas "Madrid y la Corte: Vivienda hidalgo o labrador rico" y "Madrid y la Corte: Mercados e infraestructuras", en las que se puede apreciar las mejoras que se introducen en distintos campos, como en la cerámica con la aparición de la Real Fabrica de Porcelanas del Buen Retiro, entre otras novedades. "Conocer no inventar" es la última de las salas del museo e intenta acercar al público de manera sencilla y didáctica tanto la ciencia arqueológica como su metodología, tratando de transmitir que la arqueología no inventa sino que interpreta con datos científicos la historia.
Exposiciones Temporales
El museo completa su labor difusora y educativa con exposiciones temporales en relación con sus fondos museográficos y cuenta con una estupenda biblioteca para investigadores, la Biblioteca Emeterio Cuadrado, dedicada a Arqueología, Cartografía de la Comunidad de Madrid, Museología y Restauración. Dispone además de visitas guiadas a la exposición permanente y edita varias publicaciones especializadas.
(Autora del texto del artículo/colaboradora
de ARTEGUIAS:
Natalia Molinos Navarro)