Guía del Museo de Santa Cruz de Toledo
El
Museo de Santa Cruz de Toledo es uno de los más importantes
museos toledanos, que cuenta con colecciones permanentes pero
que también se emplea muy habitualmente como centro de
exposición de otras muestras temporales de gran calidad
e interés.
Data de 1961 cuando fue elegido como sede el hospital de Santa Cruz para albergar las obras que antes se exponían en el Museo Arqueológico Provincial y en el Museo Parroquial de San Vicente. Pertenece al Ministerio de Cultura y es gestionado por la Junta de Castilla-La Mancha.
Tiene tres colecciones permanentes:
Para nuestros fines, la sección que más nos interesa es la de Arqueología que después describiremos.
El edificio sede del Museo
La
sede del Museo es el Hospital de Santa Cruz, ubicado a la espalda
de la Plaza del Azoguejo, en dirección al este (C/ Cervantes,
3). Se trata de un soberbio conjunto monumental renacentista,
específicamente plateresco.
Este hospital fue fundado por el cardenal Pedro González de Mendoza, fallecido en 1493 por lo que el promotor no pudo ver terminada su obra que finalizaría en el siglo XVI. Obra de Enrique Egas, destaca su fabulosa fachada sur plataresca de gran monumentalidad y calidad escultórica. Al este se encuentra el patio noble de dos pisos y la escalera de subida al superior, obra de Alonso de Covarrubias, así como varios artesonados mudéjares y renacentistas.
Este patio que se encuentra al este del edificio principal tiene dos pisos y sus cuatro pandas llevan arcos carpaneles sobre elegantes columnas cuyas enjutas se encuentran muy decoradas.
Aquí hay que admirar la fastuosa escalera de Alonso de Covarrubias que conduce al piso superior del patio.
Colección de Arqueología
Esta
colección es muy nutrida de obras del periodo celtibérico,
romano, visigodo, árabe y de alguna que otra obra mudéjar.
Algunas de estas piezas se encuentran en el monumental patio descrito anteriormente. Hay que visitar sus cuatro pandas con cuidado pues son importantes la mayoría de sus piezas.
Restos celtibéricos y romanos
Una de las piezas más antiguas es un verraco celtibérico. También hay multitud de restos de columnas y sepulcros romanos, además de lápidas con inscripciones. También hay una estatua de un personaje togado al modo habitual de los retratos oficiales de tiempos del emperador Augusto. Lamentablemente sólo se conserva el tronco.
Cipos funerarios musulmanes y brocal de pozo
Son numerosos los cipos o pilares funerarios musulmanes que se exponen en en este patio. Pertenecen al siglo XI y en ellos se grabaron fecha y nombre de la persona a la que estuvieron dedicados.
Otra magnífica pieza que se expone de época de dominación musulmana es el brocal de mármol de un aljibe que perteneció, nada menos, que a la mezquita mayor de Toledo
Por
la inscripción se sabe que fue realizada en el año
1032 y mandada construir Ismail Dü-l-Nün al-Zafir, primer rey
de la dinastía de los Du-l-nuníes en la taifa toledana
y padre del famoso al-Mamún.
También mencionaremos un arco angrelado mudéjar de yeso procedente del Callejón de San Ginés, de los siglos XIII o XIV.
Mosaicos romanos
En una de las estancias que se abre al patio nos reciben dos magníficos mosaicos romanos: el llamado 'Mosaico de las Cuatro Estaciones' y el 'Mosaico con escenas portuarias', ambos procedentes de una villa romana de la Vega Baja.
En
concreto, en este último, llama la atención la
iconografía a base de escenas marinas y pesqueras, con
gran profusión de tipos de peces y embarcaciones.
Piezas visigodas
De este importante periodo de la ciudad de Toledo, en que fue ciudad regia del reino Hispanovisigodo, el Museo de Santa Cruz expone numerosas obras.
De material pétreo hay pilastras, placas, dinteles, columnas monolíticas, basas, etc. También hay piezas de metal, como llaves, utensilios y diversos efectos de adorno personal.
Colección de Bellas Artes
La
colección de Bellas Artes del Museo de Santa Cruz cuenta
con numerosas pinturas de los siglos XVI al XVII, donde destacan
algunos cuadros de El Greco como 'La Asunción de la Virgen'
y un retablo de Berruguete.
De época medieval hay un Cristo gótico de tres clavos. Es una pieza de imaginería de madera realizada a finales del siglo XIII procedente, nada menos, de la famosa Ermita del Cristo de la Luz.
No es demasiado grande y estaba colocado en un retablo. La cruz es espinosa y llama la atención que el perizonium deja ver la pierna derecha, aunque tal peculiaridad se debe a un retallado posterior.