Guía monumental (arte e historia) de Carrión de los Condes, Palencia
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| Carrión de los Condes | ||
| Palencia | ||
| Campos | ||
| 2.500 | ||
| 812 | ||
Carrión
de los Condes es una ciudad situada en la vega del río Carrión,
en los límites de la vastísma Tierra de Campos.
De origen celtibérica estas tierras fueron pobladas también por romanos visigodos y efímeramente por árabes.
Carrión de los Condes se asienta en pleno Camino de Santiago constituyendo, además, uno de los lugares más ricos en arte, historia y monumentos de toda la ruta, lo que es decir mucho.
Esta tradición jacobea se aprecia en los históricos hospitales y albergues que tuvo la villa.
La ciudad medieval de Carrión de los Condes también destacó cultural y socialmente como demuestra la convivencia pacífica que durante siglos existió entre la comunidad cristiana y la judía, de gran importancia.
Dentro
del patrimonio monumental de Carrión de los Condes aparecen lugares
tan emblemáticos como la iglesia de Santa María, la de Santiago,
el convento de las Clarisas y el Monasterio de San Zoilo, además
de ermitas y calzada y su caserío de casas solariegas.
Santiago de Carrión de los Condes
El total de la iglesia de Santiago suele pasar desapercibido, sobre todo su interior, ya que es su fachada occidental románica con la portada y su famoso friso escultórico la que suele atraer toda la atención del turista y peregrino.
En
efecto, ambos elementos citados son considerados como piezas indiscutibles
de este estilo en España.
Destacable es el conjunto de capiteles de la portada y sobre todo la corona de esculturas que adornan la arquivolta intermedia con representación de diferentes oficios.
Por encima el soberbio friso con Cristo en Majestad rodeado por el Tetramorfos y un soberbio Apostolado.
Iglesia de Santa María de Carrión de los Condes
La
iglesia de Santa María es la más antigua de Carrión
de los Condes, del siglo XII. Su estructura es la de un templo de tres naves,
crucero y tres ábsides, aunque sólo se conserva el meridional.
Afortunadamente, sí se conservan en buen
estado las naves laterales separadas por arcos de medio punto sobre pilares
cruciformes. Las bóvedas originales fueron de medio cañón.
Lo más conocido y valorado de esta iglesia de Santa María
de Carrión de los Condes es su fachada meridional donde se abre una
excelente portada románica de amplias arquivoltas de medio punto
sobre cuatro columnas con capiteles de rica escultura zoomorfa. La arquivolta
externa lleva 30 tallas radiales bastante erosionadas con escenas de oficios.
Es evidente que esta arquivolta figurada influyó en la ya vista de
la iglesia de Santiago.
Por
encima de esta puerta existe un friso magníficamente esculpido con
el episodio de la visita de los Reyes Magos al palacio de Herodes y su viaje
a caballos hasta Belén para adorar al Niño Jesús.
En las enjutas de esta puerta hay dos grandes
relieves semiocultos por los arbotantes del pórtico que se colocaron
para evitar el desplome de la fachada. A pesar de ello, podemos intuir que
el de la izquierda del espectador representa a Sansón desquijarando
el león, mientras que el de la derecha es una escena del "Caballero
Victorioso" consistente en un guerreo que pisa con la pezuña
de su caballo la cabeza de un vencido. Esta iconografía es de origen
francés, asociada a las victorias de Carlomagno.
En la fachada occidental hay otra puerta más sencilla.
Monasterio de San Zoilo
El Real Monasterio de San Zoilo está actualmente ocupado por un hotel.
Y sin embargo, el Monasterio benedictino de San Zoilo tuvo su origen nada menos que en el siglo X y en 1076 fue entregado por la condesa Teresa, viuda del conde Gómez Díaz, a la orden de Cluny alcanzando poder y notoriedad durante aquella época.
De la construcción románica cluaniacense ha sobrevivido parte de la torre y sobre todo una magnífica portada descubierta en las obras de restauración de 1993. Esta portada de cinco arquivoltas recuerda, por su estructura, iconografía y estilo escultórico a otras puertas del gran románico pleno que se extiende por el Camino a finales del siglo XI Jaca, Frómista y San Isidoro de León).
En el siglo XVI sufrió una radical reconstrucción de la que queda el extraordinario claustro gótico y renacentista de grandes arcadas y exquisita decoración interior.