Restauraciones
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En esta sección pretendemos llamar la atención sobre monumentos medievales españoles que requieren restauraciones y acciones de recuperación y que iremos incorporando paulatinamente. De momento presentamos los casos de la ermita de Alcozar (Soria), el Monasterio de Santa María de Bonaval (Guadalajara), San Juan Bautista de Rasal y Santa María de Belsue (Huesca), las galerías porticadas castellanas, Vesolla (Navarra) y San Miguel de Sacramenia (Segovia).
Ermita
de Alcozar (Soria)
La ermita de Alcozar conserva parte de la cabecera, con sus
canecillos en buen estado. También arquerías en el
muro interior del presbiterio. No hace mucho que todavía
se podían ver con claridad pinturas murales románicas
en el interior del ábside. El abandono ha ha causado que
éstas ya estén prácticamente desaparecidas.
Lo que no ha desaparecido es la galería porticada románica. Se encuentra en el muro septentrional. Está cegada, pero conserva bien 5 de los 7 arcos sobre columnas pareadas con buenos capiteles. también se conserva en el pueblo las dovelas y demás sillares de la portada de ingreso, lo que permite su reconstrucción cuando se acometa la necesaria restauración del templo.
Manifiesto de la Asociación
Alcozar para la restauración de la Ermita románica
![]()
FORMULARIO DE RECOGIDA DE FIRMAS ![]()
Iglesia del Monasterio
Cisterciense de Santa María de Bonaval (Guadalajara)
El abandono que sufre la iglesia del Monasterio cisterciense
de Santa María de Bonaval es uno de los hechos más
lamentables que hemos podido constatar en los últimos años.
Se
trata de uno de los cenobios medievales de la Orden del Císter
más meridionales, de estilo románico muy evolucionado
hacia formas góticas, todo dentro de las normas cistercienses.
El edificio es del siglo XIII y de él perdura la cabecera,
crucero y muro meridional con portadas y ventanales.
La vegetación y los sedimentos se comen paulatinamente la obra y los desplomes de sillares es un hecho tan lamentable como frecuente.
El idílico lugar donde se encuentra, en el soto del río Jarama junto al pico Ocejón, y la valía de los restos arquitectónico así como su antigüedad exigen con rotundidad una intervención en toda regla si no queremos demostrar, una vez más, que los expolios y compras de obras de arte por parte de extranjeros (EE.UU.) lejos de ser un hecho lamentable han supuesto conservar allí lo que no sabemos apreciar aquí.
San Juan Bautista
de Rasal (Huesca)
Denunciamos
aquí uno de los casos más tristes de abandono del
patrimonio románico en Aragón. Nos referimos a la
iglesia de San Juan Bautista de Rasal.
Pertenece al tipo de iglesia "románico-lombardo-mozárabe" del siglo XI tan peculiar del Serrablo, siendo ésta la más alejada de Lárrede, que se considera la cabeza de este grupo de ancianas e interesantes iglesias.
De
esta iglesia de Rasal son originales la cabecera y el muro norte
con su puerta cegada. El ábside presenta las típicas
arquerías murales que se prolongan en lesenas hasta el zócalo
inferior. Por encima corre el también típico friso
de gruesos baquetones verticales paralelos, que dan sello de identidad
a este tipo de iglesias.
Si esto no fuera poco, en la bóveda de horno del ábside es seguro que -si alguien se toma la molestia de retirar cuidadosamente el revoco de encalado- hallaremos una magníficas pinturas con la escena de Cristo en Majestad rodeado de los símbolos de los evengelistas (Tetramorfos), ya que por un desconchón podemos ver la cabeza del león que simboliza a San Marcos y parte de la mandorla mística.
Si los americanos supieran de esta magnífica representación pictórica medieval del Apocalipsis de San Juan, ya habrían comprado la iglesia y transportado en barco al Museo de los Claustros de Nueva York.
Vesolla (Navarra)
La iglesia abandonada y de propiedad privada de la Purificación
de Vesolla es otro monumento que debemos salvar.
Es un edificio de buena sillería, donde destaca su completo abovedamiento y el arco triunfal. Además de la robusta y hermosa portada con arquivoltas de baquetón, guardapolvos de puntas de diamante y sobre todo un tímpano con precioso Crismón.
Se debería hacer algo cuando un edificio histórico de propiedad privada sufre abandono y riesgo de destrucción, porque nuestra historia y patrimonio también es de todos.
Santa María de Belsué (Huesca)
Pedimos la restauración de la iglesia de Santa María
de Belsué. Se trata de templo del románico lombardo
del siglo XI que tiene dos particularidades.
La primera es que tiene testero recto, caso muy poco habitual en este estilo.
La segunda es que poco después de su construcción se le añadió una torre sobre la citada cabecera, creando una original estampa que también podemos calificar de nada corriente.
El estado de la iglesia es recuperable pues se trataría básicamente de recuperar las cubiertas de la nave y asentar el resto.
San Miguel de Sacramenia (Segovia)
La
iglesia de San Miguel de Sacramenia es un bello ejemplar románico
segoviano del siglo XII o comienzos del XIII. Se encuentra en estado
de ruinas -a pesar de ser monumento nacional- en lo alto del cerro
donde se asienta Sacramenia.
La portada, con bastantes desperfectos ya, tiene cinco arquivoltas de medio punto. La cabecera es austera al exterior, pero sus muros interiores conservan una preciosa articulación a base de arcos murales que rodean los ventanales y que apoyan en esbeltas columnas y capiteles de gran interés por su iconografía.
No podemos evitar clamar por la inmediata recuperación de esta iglesia, en una zona donde ya se recuerdan reiteradas y dolorosas pérdidas como la cabecera de San Martín de Fuentidueña (Museo de los Claustros de Nueva York) o diversas estancias del monasterio de Santa María la Real (Miami) precisamente original de Sacramenia.