Guía del Santuario de A Franqueira, Pontevedra
Introducción
A Franqueira es una localidad que se encuentra en el Concello de A Cañiza, en el sur de la provincia de Pontevedra, a unos 600 metros de altitud sobre el nivel del mar. Es ampliamente conocida por su santuario mariano.
El Santuario de A Franqueira es un de los más importantes del sur de Galicia con una tradición de peregrinaciones ancestral y de mucha devoción.

La tradición cuenta que este lugar era conocido con el nombre de "Vila Francaria" en el siglo VI d. C. y era un asentamiento de eremitas cristianos muy relevante. Con la invasión musulmana, una imagen de la Virgen fue escondida para que no fuera profanada. Pasado un tiempo, la imagen fue redescubierta en un lugar escarpado y montañoso llamado "A Coto da Vella" inadecuado para la construcción de una capilla in situ. Por este motivo fue trasladada -no sin disputas entre los vecinos de A Franqueira y los de Luneda- al lugar donde existía y existe un manantial, lo que motivó que desde antiguo se denomine Virxe da Fonte (Virgen de la Fuente).
Alrededor de este lugar se constituye una comunidad monástica que en los siglos XII y XIII ya sería benedictino. En el año 1293 parece que pasa a formar parte de la Orden del Císter, aunque no hay documentación que lo ratifique. Todo apunta que la construcción de la iglesia tardorrománica actual es consecuencia de su afiliación cisterciense.

Por una inscripción, sabemos que la bonita portada de la fachada occidental se terminó en 1343.

Medio siglo después, en 1393 se trasladó
la imagen e la Virgen a este templo.
Con el paso del tiempo, y dada la fama que va adquiriendo la Virgen
de A Franqueira como procuradora de milagros, el lugar se convierte
en un importante destino de peregrinaciones, favorecido por el paso
del Camino Real. Seguía siendo un cenobio cisterciense pero,
al mismo tiempo, se constituye como santuario mariano.

Entre los siglos XVII y XX se realizan importantes reformas en el templo que transforman la cabecera románica.

Con la Desamortización de Mendizábal de 1835, los monjes son expulsados y se subastan todas las propiedades. Las dependencias monacales se arruinan pero la iglesia sobrevive como templo parroquial.
En la actualidad, en el Santuario de A Franqueira se celebran romerías el día de Pentecostés y el de la Natividad de la Virgen (8 de septiembre).

Arquitectura y escultura
La iglesia de Santa María de A Franqueira es un templo probablemente construido desde finales del siglo XIII a mitad del XIV. Su planta es de una nave rectangular que en origen se engarzaba a una cabecera de planta rectangular más estrecha, de tres tramos establecidos por pilastras y arcos fajones. La nave cuenta con ventanales románicos y una fachada con una monumental portada.

Sin embargo, varias transformaciones posteriores del siglo XVII y XX van a eliminar el muro oriental de cierre de la cabecera para construir un gran complejo cuadrado compartido en varias estancias donde albergar la imagen de la Virgen de A Franqueira. En el centro de esta construcción adosada al este de la cabecera románica hay un espacio rectangular sobre el que se eleva una cúpula de base elíptica un tanto irregular sobre pechinas, que es el lugar elegido para exponer la imagen.

Exterior
Nave
La nave del templo tardorrománico se ha conservado bien. Sus muros laterales llevan contrafuertes y los aleros se sustentan por canecillos convexos con forma de doble rollo.

En el muro sur, en dos de los paños entre contrafuertes, había sendos ventanales románicos de tipo portada, pero uno, el oriental fue muy transformado posteriormente. Por su parte, en el muro septentrional también se conservan dichas ventanas románicas.

Fachada, portada y campanario
Lo más interesante y conocido de este edificio es la monumental fachada occidental que lleva un contrafuerte, la portada flanqueda por dos columnas, una gruesa importa por encima y como abertura de iluminación, un óculo.

Muy interesante es la bonita puerta tardorrománica mandada construir por Fray Gonzalo Primo. Tiene cuatro arquivoltas semicirculares en que se combina decoración a base de puntas de diamante, semiesferas, baquetones y escocias y otros relieves ornamentales. En la inferior hay esculpidos ocho ángeles dispuestos en el sentido de la arquivolta, rodeados de flores.

Este conjunto de arquivoltas está trasdosado por una chambrana que decorada con pequeños arcos de tres lóbulos. El tímpano tiene una inscripción de 1343 y en él aparece la escena de la Adoración de los Reyes Magos -uno de ellos arrodillado junto a la Virgen- ante María y el Niño que se hallan bajo doselete pétreo, todo ello de maneras netamente góticas.

A la derecha del observador -a la izquierda de la Virgen- aparece San José sentado, mirando al centro del tímpano con bastón patriarcal. Junto al padre adoptivo de Jesús aparece una pequeña figura arrodillada como orante, que correspondería al propio Fray Gonzalo.
En la parte superior, a ambos lados de la cabeza de María se esculpieron dos ángeles turiferarios.
Esta puerta también se adorna con cuatro pares de columnas con capiteles historiados de tradición románica. En ellos aparecen diversos animales de difícil reconocimiento salvo uno que es un bóvido, además de ángeles con incensarios, una mujer con dragones a sus lados, un personaje que parece un clérigo y tres figuras -creemos que femeninas- arrodilladas y en gesto de oración.

La fecha del tímpano no permite asegurar si estamos ante una portada del siglo XII reformada en el XIV, o bien se trata de una portada arcaizante arraigada en las formas románicas, pero construida en época gótica. Esta última opción no parece descabellada por lo conservador de la arquitectura medieval gallega que no se desapegó completamente de la estética románica hasta la llegada del Renacimiento.

En la esquina noroeste de esta fachada se construyó una torre campanario moderna del siglo XIX que debió sustituir a otra más antigua. Tiene planta cuadrada, cuyos cuatro cuerpos que van disminuyendo su superficie a medida que se van elevando.

Interior
La vista de la nave románica nos muestra un amplio espacio rectangular con sus muros de sillería granítica sólo interrumpida por dos puertas en los costado norte y sur.

También en esos muros hay vanos de iluminación rodeados por ventanales románicos de tipo portada.

El espacio de la única nave de la iglesia de A Franqueira se cubre con techumbre de madera a dos aguas (la actual es moderna) que está soportada sobre arcos diafragma apuntados.

Dichos arcos nacen de ménsulas formadas por superficies en ángulo y rollos, que emergen de los muros laterales a media altura.

En lo que fue la cabecera del templo, se conserva el arco triunfal doblado y apuntado que cae no sobre columnas, como suele ser habitual, sino sobre pilastras ochavadas.
El ábside se románico se cubre con bóveda de medio cañón con arcos fajones que también se apoyan sobre pilastras.

Como indicamos anteriormente, este ábside románico sufrió transformaciones en fechas posteriores. Se abrieron vanos entre las pilastras para adosar estancias. También se eliminó el muro de cierre cabecero y en la actualidad se accede al citado espacio cupulado donde se ubica la Virgen de A Franqueira.

Esta imagen de María con el Niño de A Franqueira (Nosa Señora da Fonte o Nuestra Señora de la Fuente) es una escultura de piedra policromada. Se trata de la clásica Virgen como trono de sabiduría, de talla bastante popular y realizada en época medieval. Se ubica bajo la cúpula construida en el XVII y por encima hay un dosel barroco.
