Arte prerrománico y mozárabe en Cataluña
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El siglo X y el mozarabismo en el Prerrománico de Cataluña
Las primeras construcciones prerrománicas en Cataluña surgieron debido a su geografía y a su situación política.
La
antigua marca hispánica de Carlomagno, independiente desde
el 856 y gobernada por el conde de Barcelona se encontraba muy cerca
de los reinos del mediterráneo, lo cual propiciaba el intercambio
cultural con Francia, así como con el mediterráneo.
Pero también los condados catalanes miraban al sur. De hecho, en los primeros años del siglo X aún los condes de Barcelona rendían tributo al emirato y luego califato de Córdoba, aunque los condes supieron ganarse la confianza de los califas hasta el final de esa centuria, cuando Almanzor decide atacar Barcelona.
Además,
aunque posiblemente en menor número que a León, emigraron
mozárabes cordobeses al noreste de la Península.
De este modo el intercambio cultural y comercial entre Cataluña y Al-Andalus fue notable en aquellos tiempos, lo que, junto a la relación, con otros reinos hispanos, propició la construcción de templos no exentos de mozarabismos como:
A continuación, citamos una serie de edificios que para los especialistas contienen rasgos mozárabes. El problema surge, como en el caso del prerrománico del resto de España, que estos edificios han sufrido numerosas reformas tanto en periodo prerrománico, como en el románico.
Por esta razón, la mayoría de ellos se han convertido en un 'puzzle' de distintas etapas superpuestas y con numerosas adaptaciones y modificaciones. Hay templos que se piensa que tiene su origen en tiempos tardorromanos y visigodos, a los que se han ido sumando reformas de los siglos IX, X y XI, amén de otros cambios más recientes.
Todo ello impide aseverar con rotundidad nada definitivo sobre estos templos, aunque sí podemos conjeturar una serie de ideas más o menos comunes.
Conjunto de Égara (Terrassa)
En el año 450 el obispo de Barcelona, Nundiniario, desdobló la diócesis barcelonense creando una nueva y atribuyéndole como sede en el municipio romano de Égara (la actual Terrassa), nombrando primer obispo a su arcipreste Ireneo. El año 465 Nundiniario falleció pero legó sus bienes a Ireneo y lo designó como sucesor obispo de Barcelona.
La sucesión de Nundianario unía las dos diócesis no estando conforme el clericato de Égara y Barcelona, así como del resto de prelados y arciprestes de la provincia tarraconense a los que, les costaba admitir la división en dos del obispado de Barcelona que se había realizado. El caso se trató en el sínodo de Roma el 17 de noviembre del mismo año 465 y el Papa Hilario negó finalmente el nombramiento de Ireneo como obispo de Barcelona, indicándole que regresara a su sede Egarense, que de este modo obtenía el beneplácito papal y definitivo para su constitución.
El conjunto de construcciones de Egara, según Olaguer-Feliú, datan principalmente del siglo IX y sería producto de una escuela local en que se combinan -nada menos- que principios visigodos, tardoantiguos, asturianos, carolingios y bizantinos.
Arquitectónicamente,
en la época altomedieval era frecuente que las sedes episcopales
y los grandes centros monásticos dispusieran de tres iglesias.
Un edificio debía tener uso catedralicio, otro parroquial y
el último como baptisterio o capilla funeraria.
En Tarrasa podemos distinguir estas tres iglesias con los usos que hemos definido anteriormente.
La iglesia de Santa María ocupa, hoy en día, lo que fue el solar de la basílica paleocristiana de la que se conservan parte de los pavimentos en mosaico y la planta del baptisterio. Se trata del templo principal del conjunto.
La cabecera muestra planta cuadrada al exterior y arco de herradura al interior. Para Olaguer-Feliú, este tipo de planta podría ser mozárabe como en los casos de San Cebrián de Mazote y Peñalba de Santiago
La
iglesia de San Pere ha sufrido demasiadas modificaciones para distinguir
elementos prerrománicos en ella pero su ábside trilobulado
y el transepto elevado nos remiten a una temprana datación.
La iglesia de San Miguel se denomino durante mucho tiempo como baptisterio, demostrándose más tarde que no era cierto, parece ser que su utilidad fue la de capilla funeraria.
Estos tres edificios conservan pinturas al fresco de finales del siglo X y que muestran evidentes similitudes con las miniaturas mozárabes de los códices que les son contemporáneas.
Iglesia de Santa Helena de Rodes. Port Selva
Cercana
al Monasterio de San Pere de Rodes se localiza la iglesia de Santa
Helena en la pequeña aldea de Santa Creu de Rodes. Este edificio
tiene origen prerrománico, ya que su primera construcción
data del siglo IX. Esta primera edificación constaba de nave
única con cubierta en madera. Anejo a la cabecera se dispuso
una torre campanario dividida en tres plantas.
El interior se resuelve con ábside trapezoidal y absidiolos a cada lado con cubierta de bóveda de cañón. El edificio que hoy observamos es producto de las reformas acaecidas en los siglos XV y XVI.
Porta Ferrada en el Monasterio de Sant Feliu de Guíxols (Girona)
Adosada
a la iglesia del Monasterio de Sant Feliu de Guíxols se encuentra
una construcción de origen desconocido asemejando al atrio
porticado de un edificio prerrománico.
Se cierra en un costado mediante cinco arcos de herradura. Éstos no cuentan con el mismo tamaño en la luz del intradós del arco. Una de las características mozárabes de esta estructura es el tipo de basas, con escocias muy desarrolladas.
Sobre
este primer nivel se dispone otro de tipo del románico lombardo
con tres arquerías triples de arcos de ligera herradura y peraltados.
Se ha especulado con la posibilidad de que esta
bella estructura porticada formase parte de la fachada del palacio
abacial del siglo X.
Sant Quirze de Pedret (Barcelona)
Caminando
sobre un puente medieval muy bien conservado arribamos a la pequeña
iglesia de San Quirze. De origen prerrománico, datada en el
siglo IX, sería en origen de una sola nave concluyendo en ábside
trapezoidal. Algunos incluso retrotraen esta primera parte a época
visigoda. Probablemente tuvo un acceso al oeste, hoy desaparecido.
Las
dos naves laterales se adosaron durante el siglo X concluyendo así
mismo en ábsides de arco de herradura. De la nave sur subsiste
sólo un tramo ya que en el siglo XIII, en el proceso al gótico,
se encastró una torre que caería más adelante.
Ya de época románica subsiste la portada de arquivoltas
lisas sobre línea de impostas.
Sin embargo el elemento más destacable de esta iglesia son las pinturas de su interior. Las localizadas en el ábside central son las más antiguas ya que posteriormente a estas existieron otras románicas que fueron trasladadas al museo Diocesano y Comarcal de Solsona en 1937.
Las
representaciones que podemos observar nos enseñan una cruz
de brazos radiales con un círculo en medio. Los brazos de la
cruz están ornamentados con motivos vegetales y geométricos.
Dentro de éste se encuentra un caballero con lanza adornada
con estandarte. En su cabeza distinguimos un típico yelmo cónico.
Junto a él una figura y un perro portando lleva una cruz sobre
la cabeza. Sobre el caballo se localiza una especie de pájaro
que picotea un racimo de uvas portando otro a sus espaldas. Ya fuera
de la cruz radial se encuentra un hombre barbado con un libro sobre
el pecho. Al otro lado otro hombre desnudo arrodillado que sostiene
un bastón y con una hoguera frente a él.
Al otro lado del vano absidial distinguimos una figura masculina con barba, túnica y brazos extendidos. Toda la escena se enmarca dentro de un segundo círculo con motivos de zig-zag, sobre él se distingue la figura de un un pavo real.
Más información de la iglesia
de Sant Quirze de Pedret ![]()
Santa María de Marquet (Barcelona)
La iglesia de Santa María de Matadars, más conocida como Santa María de Marquet se encuentra en el municipio barcelonés del Pont de Vilomara.
Reformas posteriores románicas sólo han dejado del edificio prerrománico de Santa María de Marquet el ábside cuadrado y la parte central y norte del transepto.
Además,
debió tener tres naves que fueron unificadas en la reforma
románica.
Lo más interesante del periodo prerrománico son los arcos de separación de esta zona mozárabe, que son de herradura de distinto trazado.
También se aprecia la aspillera del testero con arco ultrasemicircular.
Sant Julià de Boada (Girona)
La de Sant Julià de Boada es una recoleta iglesita muy interesante. Muestra una nave y ábside trapezoidal, todo ello bastante irregular. La puerta de acceso, reconstruida, es de herradura.
El
interior nos ofrece un enigmático e interesante panorama cronológico.
El arco triunfal de herradura podría ser visigodo y correspondería
a un antiguo edificio que sería reformado en el siglo X.
Estas reformas de época mozárabe se comprueban en el arco que existe en medio de la nave y que también es de herradura, más cerrado y sobre todo delata su ascendente califal en que las dovelas apuntan al centro de la línea de impostas, no al del círculo, a la manera cordobesa de mediados del siglo X.
Sant Pere de Brunet (Barcelona)
Otra de las iglesias prerrománicas de Cataluña con evidentes rasgos mozárabes es la de Sant Pere de Brunet. De la segunda mitad del siglo X se ha mantenido el ábside de planta trapezoidal, cuya embocadura tiene un arco triunfal de espectacular arco de herradura muy cerrado.
La nave, más alta y ancha, ya es románica con bóveda de medio cañón y arcos fajones.
Sant Vicenç de Obiols (Barcelona)
Espectacular iglesia de planta de cruz latina, cuya cabecera y transepto parecen datar de época visigoda, con arcos de herradura sobre columnas. Para algunos autores, los capiteles de estas columnas fueron retocados en el siglo X.
Sant Miquel de Olerdola (Barcelona)
Al sur de la provincia de Barcelona está la iglesia de Sant Miquel de Olerdola, templo de una antigua fortaleza.
En ella, aunque con muchas alteraciones, se conserva su cabecera de formas rectangulares al exterior y curva al interior. Además el arco triunfal es de herradura de raigambre mozárabe.
El Prerrománico catalán en los alrededores del año mil
El Renacimiento Cultural de finales del siglo X
En Cataluña se va a dar un gran renacimiento cultural en las postrimerías del siglo X y las primeras décadas del XI.
En este proceso es ineludible destacar la figura del Abad Oliba que durante el siglo XI desempeño un papel político y religioso que se vio reflejado en la evolución arquitectónica. En el ámbito catalán fue prelado de dos monasterios claves en la historia del románico posterior: San Miguel de Cuixa, en el Roselló francés y Santa María de Ripoll. Más adelante seria nombrado también obispo de Vic.
Grandes edificios como los monasterios de Cuixá y de Ripoll, junto a las catedrales de Vic, Girona y Barcelona se convierten en la época prerrománica en lugares de cultura y ciencia dentro del panorama europeo. Asumiendo todas ellas el papel de transmisores de estos valores católicos y el saber acumulado por el mundo islámico. Gracias a ellos se produce, por tanto, un renacimiento cultural y una amplia voluntad de expansión hacía nuevas culturas.
Sin embargo, no sólo en estos grandes centros monásticos y catedralicios se produjeron las simientes de lo que más tarde sería la primera arquitectura románica en Cataluña. Junto a ellos, las pequeñas diócesis rurales y las sedes episcopales fueron igualmente el germen de esta nueva visión.
Los precedentes que llegaban del sur de Francia en cuanto a la arquitectura del siglo X sólo nos han dejado edificios menores que presentan, por lo general, planta rectangular con nave única o en ocasiones con naves laterales como Arles-sur-Tech y una cubierta de armazón de madera. Los ábsides suelen ser pequeños y estar cubiertos con bóveda de cascarón o de cañón. En un primer momento, su planta estaba realzada en el interior siendo cuadrada o poligonal al exterior. Más adelante se verá realzada por completo, evolucionando hacia la planta semicircular característica del ábside románico.
La fusión de lo mozárabe hispano con la corriente lombarda
La expedición de Almanzor en el año 985 que saquea Cataluña y destruye la ciudad de Barcelona va a orientar al Condado a mirar hacia el norte de donde vendrán las nuevas tendencias arquitectónicas lombardas.
El auge constructor de la Cataluña de finales del siglo X coincide con la expansión de los constructores lombardos del norte de Italia que se extienden mediante cofradías por lo que actualmente es el norte de Italia,Suiza, Alemania y sur de Francia.
De esta manera, alrededor del año 1000 surgen una serie de templos de transición entre lo prerrománico y lo románico lombardo como son el Monasterio de Cuixá, la abadía de San Martín de Canigó y la curiosa y espectacular iglesia de Sant Pere de Rodes.
Para ampliar información sobre estos edificios pinche en:
Templos
de transición al Románico Lombardo Catalán
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(Autores del artículo/colaboradores
de ARTEGUIAS:
Ana Belén Fernández y David de la Garma)