Iglesia románica de Rebolledo de la Torre
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Introducción
Rebolledo
de la Torre es una población situada en el extremo noroeste
de la provincia de Burgos, muy próxima a Palencia
y al foco románico de la Ojeda Palentina.
La galería porticada de la iglesia de Rebolledo de la Torre no es sólo uno de los monumentos románicos más notables de la provincia burgalesa, sino que es de las más bellas y cualificadas del románico hispano.
La
iglesia de los Santos Julián y Basilisa fue una obra de finales
del siglo XII que quedó casi completamente reconstruida en
el siglo XVI, conservándose el pórtico románico,
aunque fue cegado, y la puerta meridional. También en el interior
hay una pila bautismal románica cuya inscripción no deja lugar a
la duda de la fecha de su creación: Era de 1233 (año de 1195).
Al
margen de estos elementos románicos, el templo, como se desprende
de la fecha de reconstrucción, es básicamente tardogótico,
con dos naves separadas por pilares fasciculados y cubiertas con
bóvedas de crucería estrellada.
Una torre campanario renacentista se yergue a los pies del edificio sobre un cuerpo bajo completamente abovedado mediante crucería compleja.
En
1928 el pórtico románico fue despojado de los muros
de cerramiento y recuperada su primorosa estampa. Además
ha gozado de algunas obras de protección a finales del siglo
pasado. Es Monumento Nacional desde 1931.
La puerta meridional
Se trata de un sencillo ejemplar, mucho más modesto que la galería porticada, lo que deja evidencia de que los talleres que trabajaron en iglesia y pórtico fueron diferentes.
Tal
circunstancia es bastante frecuente y se comprueba en innumerables
casos de las galerías románicas del sur de Castilla
(Soria, Segovia y Guadalajara).
A la derecha de la puerta hay una hornacina con parte de una columna cuyo fuste está formado por tambores cilíndricos y un capitel proporcionalmente más pequeños, que en la cara vista muestra dos rudas aves que vuelven sus cuellos hacia el centro. Al parecer se halló en el campanario moderno y tampoco pertenece al taller del pórtico
La Galería Porticada
La
galería porticada de Rebolledo de la Torre supone una de
las cumbres del románico porticado español. No sólo
su escultura, de la que nos ocuparemos después, es notable
por su calidad plástica e iconografía, sino que su
arquitectura llama la atención por sus grandes dimensiones
y delicada articulación.
Consta de una decena de arcos que unas veces apoyan sobre dobles columnas geminadas y, en otras ocasiones, lo hacen sobre fuertes columnas únicas, además de una puerta de ingreso descentrada. Al oeste de la puerta hay siete arcos en dos grupos de tres y cuatro separados por un pilar con una pareja de columnas que llegan hasta el alero.
En
el muro occidental de la galería se abre una espectacular
ventana con una arquivolta y un guardapolvos delicadamente esculpidos
con palmetas y hojas carnosas. El timpanito y un sillar contiguo
llevan grabada un larguísima inscripción, a la vez
que un tanto caótica, con la siguiente posible traducción:
El abad Domingo pobló este lugar de Vallejo desde sus fundamentos junto a mi hermano Pelayo en el año 1186. Cuando fue poblado este solar de Vallejo era behetría de Q. Gonzalo Peláez. En el año 1186, en el señalado día 22 de diciembre hizo este pórtico el maestro Juan de Piasca.
Esta
epigrafía es de notable importancia pues describe aspectos
históricos y artísticos al mismo tiempo. Ya discutiremos
al final la identidad del tal maestro Juan de Piasca.
Otra de las particularidades de este ventanal es que el hueco de la saetera está, a su vez, dividido por la mitad mediante un mainel rematado en un capitel con cabeza de león que simula engullir el fuste (lo que conocemos como "gloutón").
Si trascendente es este ventanal por la información que nos da, no desmerece el aspecto que tiene en el interior del pórtico. Aquí, el mainel ha sido reemplazado por un pinjante que sirve de unión a dos arcos gemelos de intradós angrelado.
Las enjutas de esta estructura nos ofrecen el episodio veterotestamentario del Pecado Original: en el centro aparece el Árbol Sagrado con la serpiente. A la derecha se encuentra Eva, desnuda y con el pelo largo en actitud de tomar el fruto prohibido. En el costado opuesto tenemos a Adán con el característico gesto de agarrarse con una de las manos la garganta.
A pesar de lo exuberante y "barroco" de la composición, nos encontramos ante una relieve que parece haber sido esculpido por una mano menos hábil que el resto del pórtico.
Los capiteles de la galería
Los
grandes capiteles de la galería porticada de la iglesia de
Rebolledo de la Torre muestran una exuberante temática vegetal
al mismo tiempo que bestias, escenas bíblicas y combates.
Dentro del bestiario real y fantástico hay que citar los más habituales en el románico: leones, grifos, arpías (en esta caso con rostro masculino barbado).
No faltan los de significado moral como los combates -tan queridos por la iconografía medieval- tales como: combates entre seres humanos o con bestias. También se ven representados algunos pecados como la avaricia y la usura, con el respectivo castigo.
En
lo relativo a iconografía religiosa destacan Sansón
desquijarando al león, y la Psicostasis o Pesaje de las Almas.
Pasamos a descripir aquellos capiteles que nos han parecido más relevantes por su plástica o su iconografía.
Capitel del avaro
En una de las caras aparece el demonio con llamas de fuego sobre la cabeza (la primera impresión es que se trata de la cabeza de ¡un gallo!) tentando a un avaro que lleva colgada una enorme bolsa de monedas al cuello.
En la otra cara de este capitel se ve la muerte y castigo del mismo personaje, del que sale su alma por la boca, siendo recogida por un león y un demonio.
Capitel de la Psicostasis o Pesaje de las almas
Abigarrada
y un tanto deteriorada es la representación del Pesaje de
las almas de otros de los capiteles del pórtico. San Miguel,
del que sólo se ve su bello rostro sereno y una de las alas
de ángel, se halla detrás de una balanza romana que
parece sujetar un personaje en postura invertida de la parte superior.
Entre los platillos aparece un personaje desnudo que se tratará, con toda probabilidad, del alma del difunto.
En el otro lado un gran demonio trata de desequilibrar tramposamente el platillo de los pecados hacia sí para ganarse el alma y llevarla a los infiernos.
Capitel del combate entre guerreros
Uno de los más conocidos capiteles de Rebolledo de la Torre es el del combate entre caballeros. Como en tantos sitios del románico español, lo que aquí se expone es la lucha entre el cristiano (derecha, con escudo piriforme o de gota invertida) y el musulmán (izquierda). No sólo la rodela o escudo circular identifica al musulmán en este tipo de luchas, sino es que es éste siempre el vencido en el lance, lo que no deja lugar a la duda.
Capitel de Sansón desquijarando el león
Sansón
es uno de los grandes héroes del Antiguo Testamento, empleado
iconográficamente como prefiguración de Cristo, triunfador
sobre una muerte que parecía segura al enfrentarse a un león,
para luego revertir su destino y terminar venciéndolo.
En el capitel de la galería porticada aparece en la forma habitual del románico: sentado sobre la grupa del animal y abriendo sus fauces con ambas manos. La identidad del personaje no deja lugar a la duda gracias a la larga caballera que ondea al viento junto a la túnica.
Capitel del combate entre un infante y un dragón
En el ángulo de otro capitel se nos muestra el combate entre un infante armado con escudo y espada contra un enorme dragón que muerde dicho escudo. La indumentaria del guerrero queda completada con la habitual cota de malla y el almófar que cubre su cabeza.
El alero
Como
cabría esperar, el alero de este pórtico está
repleto de buenos canecillos (algunos espectacularmente bien conservados)
así como de los capiteles que coronan las columnas pareadas
que sirven de refuerzo.
Así que no debemos pasar por alto observar con detenimiento (mediante prismáticos o el teleobjetivo de una cámara) esta excelsa colección de "fantasías" románicas de gran calidad.
Este conjunto escultórico pertenecen al mismo taller que el resto de la galería. Encontramos en los canecillos, entre otras escenas, la de un músico tocando una arpa o arpa-salterio; un ave atrapando una serpiente que intenta enredarse en sus patas; una sirena ave que junta sus labios al pico de un pájaro; varios leones, alguna que otra cabeza monstruosa, etc.
Los dobles capiteles citados son aún más interesantes. Uno de ellos muestra una cuidada escena -aunque aquí la piedra ha sufrido una notable meteorización- del Sacrificio de Isaac, donde Abraham se dispone a asestar el tajo mortal a su hijo que yace arrodillado con la cabeza junto a las rodillas de su padre, mientras un ángel detiene la mano y presenta un carnero como sustitución de la víctima.
Otro
de estos capiteles muestra cabezas de fieras -posiblemente leones-
de cuyas fauces salen tallos vegetales.
En otro vuelve a aparecer un gloutón, muy semejante a los de las iglesias cántabras de Piasca y Santa Cruz de Castañeda.
La autoría
Aunque al maestro de Rebolledo de la Torre, conocido por la inscripción del ventanal occidental como Juan de Piasca, se le atribuye la magnífica escultura ornamental de la iglesia de este pueblecito de Cantabria (el llamado Maestro Covaterio que la firma en 1172), es más probable que se trata de uno de sus principales discípulos.
Además
de en Piasca, el taller de Rebolledo de la Torre se ha relacionado
más o menos directamente con el foco de Aguilar de Campoo
y varias iglesias del norte de Palencia como Santa Eufemia de Cozuelos,
Vallespinoso de Aguilar y Becerril del Carpio, además de
alguna de Cantabria como Las Henestrosas de las Quintanillas.
Otras iglesias cercanas: Albacastro y Castrecías
La visita a Rebolledo de la Torre nos permitirá visitar también otras dos iglesias cercanas de este rincón burgalés.
Nos
referimos a Albacastro, con una iglesia con portada abocinada
en el muro norte y cabecera plana con ventana bien articulada (VER
IMAGEN INFERIOR).
La segunda iglesia es la de Castrecías, con puerta de apuntadas arquivoltas y buenos capiteles tallados con imágenes bíblicas: Pecado original, Huida a Egipto, Maternidad de María, etc.